El libro trata de quitarnos el miedo de tener un hijo o alumno inteligente, quizá por temor a lo desconocido, y este tema es muy nuevo para muchos padres y profesores.
Puede que con un hijo muy inteligente o con un superdotado en clase, nos imaginemos que va a haber problemas. Sin embargo, un hijo o alumno con talentos y altas capacidades no tiene porqué ser un problema; al contrario, puede convertirse en ocasión de enriquecimiento familiar, escolar y social.
Si no se les orienta adecuadamente, pueden fracasar e, incluso, tener problemas afectivos y de adaptación con repercusión negativa en su comportamiento personal y social.













