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El monje y el filósofo de Jean-Francois Revel y Matthieu Ricard – Apuntes Breves

Publicado por Raul Barral Tamayo en Viernes, 10 de octubre, 2008


A través del cine, la literatura y los medios de comunicación comprobamos que el budismo despierta un interés cada vez mayor.

¿A qué se debe ese fenómeno? ¿Se trata de una simple moda que pasará sin dejar huella en nuestra sociedad o refleja quizás una carencia de la civilización científica y técnica, una necesidad insatisfecha?

Pero, antes que nada, ¿qué es el budismo, en realidad? Este libro trata de dar respuesta a estos interrogantes en una larga conversación que enfrenta dos maneras distintas de vivir y de interpretar la vida.

A lo largo de esta extensa conversación, de lectura apasionante y gran rigor intelectual, entre padre e hijo se explica desde una perspectiva occidental en qué consiste exactamente el budismo y se buscan razones para comprender a qué se debe su auge en Occidente.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Se han censado seis mil cincuenta monasterios destruidos, centros de cultura del Tíbet.
  • La práctica espiritual era el objetivo principal de la existencia y los mismos laicos consideraban que sus actividades cotidianas tenían una importancia secundaria frente a la vida espiritual.
  • El budismo incluye el estudio de las ciencias tradicionales, tales como la medicina, las lenguas, la gramática, la poesía, los cálculos astrónomicos y astrológicos, la artesanía y las artes.
  • El sufrimiento es el resultado de la ignorancia. Lo que hay disipar, pues, es la ignorancia.
  • Aliviar los sufrimientos inmediatos del prójimo es un deber, pero no basta: es preciso poner remedio a las causas mismas del sufrimiento.
  • No hay ninguna incompatibilidad fundamental entre la ciencia y la vida espiritual.
  • Una tradición metafísica como el budismo jamás podría “envejecer”, ya que su interés se centra en las cuestiones fundamentales de la existencia.
  • ¿Permiten los conocimientos científicos elucidar los mecanismos fundamentales de la felicidad y del sufrimiento?
  • El budismo considera a la ciencia una visión importante, aunque parcial, del conocimiento.
  • Pobre budismo, resulta que es rechazado por los religiosos, que dicen que es una filosofía atea, una ciencia de la mente, y por los filósofos, que lo cuentan entre las religiones.
  • El budismo no es una religión si por religión se entiende la adhesión a un dogma que es preciso aceptar mediante un acto de fe ciega.
  • El sufrimiento es un estado de insatisfacción profunda que puede estar asociado al dolor físico, pero que es sobre todo una experiencia de la mente.
  • Las metas ordinarias de la existencia pueden procurar satisfacciones momentáneas, pero nunca son una fuente de satisfacción permanente y el día menos pensado se acaban transformando en descontento.
  • Se habla, en teoría, de ochenta y cuatro mil aproximaciones o puertas de acceso al budismo.
  • Lo mejor es evitar el enfrentamiento neutralizando al agresor o huyendo, lo cual no excluye la utilización de todos los medios apropiados y de toda la fuerza necesaria, pero “nunca” con odio.
  • No se trata ni de entregarnos pasivamente a merced de quienes nos agreden, ni de intentar destruirlos mediante la fuerza, pues siempre surgirán otros, sino de descubrir que el enemigo principal que es preciso combatir sin piedad es el deseo de perjudicar.
  • Cuando observamos un pensamiento y nos remontamos hasta su fuente, no encontramos nada tangible. En ese mismo momento se desvanecerá aquel pensamiento.
  • El budismo niega la existencia de un “yo” individual que pueda transmigrar de existencia en existencia.
  • El budismo habla de un continuo de conciencia, pero niega la existencia de un “yo” sólido.
  • Según el budismo, hay tres criterios que permiten considerar válida una afirmación: la verificación por la experiencia directa, la deducción irrefutable y el testimonio digno de confianza.
  • La verdadera paciencia, la verdadera no violencia, consiste en elegir la solución más altruista.
  • Lo que se llama psicología nos es más que el estudio de los fenómenos cognoscitivos.
  • El objetivo no es “salir” del mundo, sino dejar de estar sometido a él.
  • La intolerancia nació sobre todo con el monoteísmo.
  • El budismo no pretende ser el único en poseer la verdad, ni tampoco ser una “novedad”.
  • La experiencia demuestra que el progreso técnico sólo resuelve problemas secundarios: desplazarse más deprisa, ver más lejos, subir más alto, descender más bajo, etc.
  • El sincretismo sólo puede debilitar y tergiversar las tradiciones espirituales que intenta combinar.
  • En lo que respecta al amor, las grandes religiones que dominan el mundo han tenido, desde su origen, dos objetos de odio: los infieles y los herejes.
  • El verdadero laicismo consistiría en enseñar en las escuelas todas las religiones y tendencias filosóficas y ofrecer a los alumnos la oportunidad de asistir o no a dichos cursos.
  • Hay que hacer todo lo posible para evitar, de manera no violenta, una natalidad excesiva, hay que desarrollar medios anticonceptivos eficaces para no tener que recurrir al aborto.
  • Dalai Lama: “Debemos perdonar, pero no olvidar”.
  • Nosotros mismo somos los responsables de nuestros males.
  • No hay “bien” ni “mal” en sí, hay unos actos y pensamientos que conducen al sufrimiento y otros que llevan a la felicidad.
  • La filosfía ha abandonado su función de sabiduría. Se limita al conocimiento.
  • En el budismo se habla de tres formas de pereza: pasar el tiempo comiendo y durmiendo, “alguien como yo no llegará a perfeccionarse nunca” y agotar la propia vida en tareas de importancia secundaria sin abordar lo esencial.
  • El altruismo no consiste en realizar buenas obras de vez en cuando, sino en estar constantemente preocupado y concernido por el bienestar de los demás.
  • La ecología necesita crecer en potencia y en eficacia.
  • El seudoprogreso técnico ha agravado los sufrimientos de los animales, y según parece, ha creado nuevas enfermedades para el hombre, triste progreso.
  • Los chinos tienen más necesidad de las inversiones occidentales que Occidente de los mercados chinos.
  • Los chinos son ahora los tigres de papel, pues cuando desdeñamos sus amenazas no las ponen en práctica.
  • Lo que las democracias no entienden es que los sistemas totalitarios son muy vulnerables.
  • La enseñanza y la práctica del budismo tienen una vocación universalista, pero son muchas las religiones que pretenden tener una dimensión universal.
  • En nuestra época, la gente tiende a menudo a desviar la mirada ante la muerte y ante el sufrimiento en general.
  • Ni la eutanasia ni el suicidio son aceptables, lo cual tampoco significa que haya que prolongar la vida de manera absurda e inútil cuando no queda ninguna esperanza.
  • El dominio de sí mismo consiste en no sucumbir al encadenamiento de los pensamientos negativos.
  • Todos los seres aspiran a la felicidad y tienen el mismo derecho a ser felices.
  • El sentido de la responsabilidad ha de nacer no de leyes restrictivas, sino de la madurez de los individuos.
  • Si reprimimos la líbido, seguirá caminos tortuosos para expresarse de manera anormal.
  • Hay toda una progresión de prácticas contemplativas vinculadas al sueño. Uno intenta primero darse cuenta de que está soñando cuando se halla sumido en un sueño, luego trata de transformarlo y, por último, de crear a voluntad distintas formas de sueños, La cesación de los sueños es el punto culminante de esta práctica.
  • Tener siempre sed de cosas nuevas lleva a menudo a privarse de las verdades más esenciales.
  • Hay cientos de frases de Lenin y Stalin sobre el “hombre perno”. El hombre es un perno en la maquinaria de la construcción del comunismo.
  • En cierto sentido no teneis ningún control sobre vuestra propia vida. Para sobrevivir debeis seguir ese modelo y el ritmo que os es impuesto.
  • la vida espiritual nos permite redescubrir la simplicidad, cuyo sabor hemos perdido, simplificar nuestra existencia evitando que nos torturemos para conseguir aquello que no necesitamos y simplificar nuestra mente evitándonos repasar todo el tiempo el pasado e imaginar el futuro.
  • Multiplicamos nuestras necesidades en vez de aprender a no tener ninguna.

Enlaces relacionados:

Tiene partes interesantes y partes que me resultaron sumamente aburridas, he tardado un montón en leérmelo por lo que no es que me haya impactado en lo más hondo precisamente :), pero bueno es un libro con cierto interés después de todo, te hace darte cuenta que el budismo no es tanto como lo pintan, mucho nirvana, liberación del sufrimiento y tal y luego se molestan pq les invandan “su” país, para esto último no hay que leer ningún libro evidentemente pero con éste me quedó más claro.

raul

Una respuesta hacia “El monje y el filósofo de Jean-Francois Revel y Matthieu Ricard – Apuntes Breves”

  1. [...] El monje y el filósofo de Jean-Francois Revel y Matthieu Ricard. [...]

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