A los 13 años de edad, Valérie Valère fue internada en un hospital psiquiátrico de París víctima de una anorexia nerviosa.
Dos años más tarde, la joven recogería en este diario sobrecogedor no tan sólo su particular visión de una experiencia inenarrable sino también el grito desgarrador de una niña ante un futuro incierto.
Testimonio impacable del calvario que supone el tratamiento de una enfermedad que provoca graves secuelas físicas y psicológicas, Diario de una anoréxica no es, en palabras de la autora “una obra literaria. Describo mi propio sufrimiento”.
Fue en la literatura donde Valérie Valère (París, 1961) halló el cálido refugio a una adolescencia traumática. Fallecida prematuramente a la edad de 22 años, en 1978 publicó Diario de una anoréxica, una obra de referencia para conocer de primera mano la angustia y el tormento que padecen los jóvenes atrapados en las crueles garras de la anorexia nerviosa.















