Seguramente hay un rumbo posiblemente y de muchas maneras personal y único. Posiblemente haya un rumbo seguramente y de muchas maneras el mismo para todos. Hay un rumbo seguro y de alguna manera posible.
Llamemos al destino final como cada uno quiera: felicidad, autorrealización, elevación, iluminación, darse cuenta, paz, éxito, cima, o simplemente final… lo mismo da. Todos sabemos que arribar con bien allí es nuestro desafío.
Algunos guías me han enseñado que hay muchas formas de llegar, infinitos accesos, miles de maneras, decenas de rutas que nos llevan por el rumbo correcot. Caminos que transitaremos uno por uno.
Sin embargo, hay algunos caminos que forman parte de todas las rutas trazadas.
Caminos que no se pueden esquivar.
Caminos donde aprenderemos lo que es imprescindible saber para acceder al último tramo.
Para mí estos caminos inevitables son cuatro.
- El caminos del encuentro definitivo con uno mismo, que yo llamo El camino de la Autodependencia.
- El camino del encuentro con el otro, del amor y del sexo, que llamo El camino del Encuentro.
- El camino de las pérdidas y de los duelos, que llamo El camino de las Lágrimas.
- Y el camino de la completud y de la búsqueda del sentido, que llamo Camino de la Felicidad.
Quizá mis libros puedan servir a algunos de los que, como yo, suelen perder el rumbo, y quizá, también, a aquellos que sean capaces de encontrar atajos. De todas maneras, el mapa nunca es el territorio y habrá que ir corrigiendo el recorrido cada vez que nuestra propia experiencia encuentre un error del cartógrafo. Sólo así llegaremos a la cima.
Ojalá nos encontremos allí.
Querrá decir que ustedes han llegado.
Querrá decir que lo conseguí también yo.
J.B.




