Raul Barral Tamayo's Blog

Pasen Y Vean [R]

La paradoja del tiempo de Philip Zimardo y John Boyd – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Viernes, 10 de diciembre, 2010


¿El olor de unas galletas recién hechas le retrotraen a la infancia? ¿Cree que en su mundo nunca va a cambiar nada? ¿Cree que el presente lo incluye todo y que el pasado y el futuro son meras abstracciones? ¿Lleva reloj, controla sus gastos y hace listas de tarea cada día? ¿Cree que la vida en la tierra sólo es una preparación para otra vida tras la muerte? ¿ Piensa una y otra vez sobre sus relaciones fallidas? ¿Es el alma de las fiestas, siempre llega tarde, siempre está riendo y siempre está sin blanca?

Estas preguntas representan las siete maneras más habituales de relacionarse con el tiempo, que llevadas a su extremo ofrecen tantas ventajas como riesgos.

En La paradoja del tiempo, los doctores Zimbardo y Boyd parten de treinta años de estudios innovadores para revelar, por primera vez, cómo influye nuestra perspectiva temporal en nuestra vida y cómo influye el mundo que nos rodea en dicha perspectiva.

La paradoja del tiempo es un plan práctico para optimizar nuestra combinación personal de perspectivas temporales con el fin de aprovechar al máximo cada minuto de nuestra vida personal y profesional, además de ofrecer un análisis fascinante del poder y las paradojas del tiempo en el mundo moderno.

Philip Zimbardo es profesor emérito de psicología de la Universidad de Stanford y ha sido presidente de la American Psychological Association. Ha escrito más de 50 libros, incluyendo El efecto Lucifer, best seller del New York Times.

John Boyd obtuvo su doctorado en psicología por la Universidad de Stanford. Como profesional ha sido director de temas científicos de Alertness Solutions y director de investigación de Yahoo! Actualmente es director de investigación de Google.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Las paredes estrechas de Santa María della Concezione están cubiertas de teselas que forman unos mosaicos de aire trascendente pero no son de vidrio coloreado, sino de hueso humano descolorido. Centenares de cráneos se amontonan formando arcos. Es un espectáculo aterrador y al mismo tiempo fascinante. Una inscripción grabada en el suelo, al pie de una pila de huesos: “Lo que eres, fueron un día. Lo que son, un día serás”.
  • Nuestras actitudes personales hacia el tiempo y las que compartimos con las personas que nos rodean tienen un efecto muy profundo en la naturaleza humana, pero su importancia es poco apreciada por la mayoría de la gente, incluyendo los eruditos y el gran público.
  • Ésta es la primera paradoja del tiempo: nuestras actitudes hacia el tiempo tienen un impacto profundo en nuestra vida y en nuestro mundo, pero rara vez nos damos cuenta de ello.
  • Heráclito: “Ningún hombre puede bañarse dos veces en el mismo río, pues el río no es el mismo ni él es el mismo hombre”.
  • Normalmente usamos el tiempo de una manera casi automática, para programar nuestras horas y nuestros días y para señalar acontecimientos importantes de la vida, como nacimientos, aniversarios y muertes.
  • La mayoría de las cosas que se pueden poseer se pueden reponer. Con el tiempo no ocurre lo mismo. Cuando el tiempo ha pasado, se ha ido para siempre. Nuestro recurso más escaso, el tiempo, es mucho más valioso que el oro.
  • ¿Por qué solemos gastar nuestro dinero con más prudencia que nuestro tiempo? Quizá sea porque no podemos ahorrar tiempo; el tiempo pasa tanto si decidimos gastarlo como si no. Quizá gastemos el tiempo con tanta facilidad porque nunca hemos aprendido a pensar en él.
  • ¿Hasta qué punto es rico alguien que dedica todo su tiempo a ganar dinero y no dedica nada a disfrutar de la vida?
  • Es más probable que nos arrepintamos de las acciones que no hemos emprendido que de las emprendidas, con la independencia del resultado.
  • Una diferencia básica entre las leyes físicas y los principios psicológicos es que las leyes físicas son inmutables, pero los principios psicológicos son elásticos: se doblan y cambian en función de la situación y del marco de referencia.
  • La percepción del tiempo es un proceso cognitivo, y en consecuencia, está sujeto a ilusiones cognitivas.
  • Aunque puede que no haya una manera “correcta” de ver las ilusiones, hay razones objetivas que suelen hacer preferible un punto de vista a otro. En el complejo mundo subjetivo y social en el que vivimos, el punto de vista suele marcar diferencias. La sociedad considera que un punto de vista es “correcto” y rechaza el otro.
  • A veces, la sociedad nos impone puntos de vista, con nuestra formación religiosa, nuestra educación, nuestra esfera social o nuestra base cultural, pero en otras ocasiones tenemos la oportunidad de elegirlos nosotros mismos.
  • Las ciudades con más ritmo de vida son las que menos ayudan. Aunque un ritmo lento puede ser una condición necesaria pero no suficiente para el altruismo.
  • Las personas orientadas hacia el futuro tienden a tener más éxito profesional y académico, a comer bien, a hacer ejercicio con regularidad y a programar exámenes médicos preventivos.
  • Las personas que se orientan principalmente hacia el presente tienden a estar dispuestas a ayudar a los demás, pero no parecen dispuestas a ayudarse a sí mismas o son menos capaces de hacerlo. Tienden a emprender más conductas sexuales de riesgo, a apostar más y a consumir más alcohol.
  • Lo irónico es que las personas que son más capaces de ayudar son las menos propensas a hacerlo. Las personas orientadas al futuro son las que tienden a tener más éxito y a ayudar menos a los demás. En cambio, las personas orientadas al presente tienden a tener menos éxito y a ayudar más a los demás.
  • George Orwell: “El que controla el pasado controla el futuro, y el que controla el presente controla el pasado”.
  • La negación de la muerte es universal. Más importante aún, negamos nuestra propia muerte. Negar la muerte alivia la ansiedad y el estrés psicológico, pero también puede hacer que devaluemos la vida y no la vivamos plenamente.
  • El tiempo importa con independencia de quiénes seamos, dónde vivamos, qué edad tengamos o qué hagamos.
  • Sólo nosotros podemos hacer que nuestro tiempo tenga importancia. Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará? Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo lo haremos?
  • Los seres humanos somos unos anacronismos vivos. Nuestro mundo ha cambiado radicalmente en los últimos 150 años. En cambio, la fisiología humana ha tardado millones de años en crearse y no ha cambiado mucho en 150.000 años. Nuestro cuerpo ha sido diseñado para tener éxito en el pasado. Es una máquina biológica antigua que evolucionó en respuesta a un mundo que ya no existe. Nuestra fisiología está desfasada.
  • Somos máquinas que funcionar a hercios en un mundo de megahercios. Para un ser humano medio, el tiempo mínimo de reacciónes de unos 250 milisegundos (4 hercios). Los seres humanos tenemos que ser cuidadosos con el tiempo que dedicamos a pensar en cualquier cosa. Ahorramos y conservamos nuestros ciclos mentales como el avaro que ahorra y conserva su dinero.
  • La transición del tiempo de suceso al tiempo de reloj provocó cambios muy profundos en la sociedad, sobre todo en las relaciones económicas.
  • Heráclito: “Lo único inmutable es el cambio”.
  • Según Toffler, el ritmo del cambio conduciría en el futuro a un estado que llamó “el shock del futuro”. El resultado de demasiados cambios en demasiado poco tiempo. Las personas lo experimentan en forma de estrés, ansiedad y desorientación, y todo ello repercute en las relaciones personales y en las instituciones sociales.
  • Perspectivas temporales para el mundo occidental: pasada negativa, pasada positiva, presente fatalista, presente hedonista, futura y futura trascendental.
  • La perspectiva temporal pasada positiva evalúa las actitudes hacia el pasado, no es un registro objetivo de sucesos buenos y malos. Puede reflejar sucesos positivos que ha vivido la persona o una mentalidad positiva que le permite sacar partido de las situaciones difíciles.
  • Lo que la persona “cree” que ha ocurrido en el paso influye en sus pensamientos, sus sentimientos y sus actos presentes más de lo que haya sucedido en realidad.
  • La perspectiva temporal pasada negativa puede deberse a haber vivido sucesos negativos o a una reconstrucción actual negativa de sucesos del pasado que podrían haber sido positivos.
  • Aunque nadie puede cambiar los sucesos pasados, todo el mundo puede cambiar sus actitudes y creencias hacia ellos.
  • Perspectiva temporal pasada positiva, recuerda los buenos momentos pasados. Perspectiva temporal pasada negativa, recuerda los malos. Presente fatalista, se siente impotente y cree que el destino determina su vida. Presente hedonista, disfruta del presente. Futura, planifica el mañana. Futura trascendental, se consuela en creencias espirituales.
  • Nuestro pasado puede conformar nuestros pensamientos, sentimientos y actos actuales y, a su vez, esos pensamientos, sentimientos y actos actuales puede conformar los recuerdos del pasado.
  • La mayoría de la gente supone que sus recuerdos reflejan con exactitud lo que ha sucedido en el pasado y que estos recuerdos son permanentes. Por desgracia, los recuerdos cambian con el paso del tiempo. No son un registro objetivo del pasado.
  • Los recuedos negativos duelen, tanto si son reales como si no.
  • Nuestros recuerdos son falibles. Podemos olvidar cosas que han sucedido realmente y podemos recordar cosas que no han ocurrido.
  • Nuestra actitud hacia los sucesos del pasado es más importante que los sucesos en sí. No podemos cambiar lo que ha sucedido, pero podemos cambiar nuestra actitud hacia ello.
  • Las personas que tienen una actitud positiva hacia el pasado tienden a ser más felices y sanas y a tener más éxito que las personas que tienen una actitud negativa.
  • Si alguien se queda anclado en el pasado, será menos probable que asuma riesgos, que entable nuevas amistades, que pruebe comidas nuevas o que se acerque a nuevas formas de arte. Deseará mantener el status quo y evitará el cambio.
  • El seguimiento de las tradiciones familiares y el contacto habitual con la familia contribuyen a crear una perspectiva temporal pasada positiva y a conformar una imagen más viable del futuro.
  • Según el Dalai Lama, la felicidad no es un estado que tengamos que alcanzar, sino una meta difícil de lograr a la que constantemente debemos aspirar.
  • Para disfrutar de la vida hace falta cierta medida de orientación al presente, pero si esta orientación es excesiva puede causar infelicidad.
  • En una economía volátil, la gente no invierte porque más vale gastar hoy que ver que nuestro dinero pierde valor mañana.
  • El desarrollo de una orientación al futuro requiere estabilidad y consistencia en el presente, de lo contrario, la persona no podrá hacer un cálculo razonable de las consecuencias futuras de sus actos.
  • Las personas menos cultas tiienden a vivir más en el presente. En las sociedades que ofrecen menos oportunidades para la educación suele haber más personas que se centran sólo en el presente. Esto ocurre, sobre todo, cuando las mujeres carecen del más mínimo recurso educativo.
  • La clase social contribuye a la perspectiva temporal y, al mismo tiempo, es una consecuencia de ella.
  • La orientación hacia el futuro es un requisito esencial para pertenecer a la clase media.
  • Las personas orientadas al presente tienden a preocuparse menos por el trabajo y contemplan con más cinismo la posibilidad de que los esfuerzos actuales puedan dar fruto en el futuro. También desconfían más de la sociedad, las instituciones y la familia, lo que les impide ascender en la escala social.
  • Vivir en la zona temporal del presente supone una mayor probabilidad de pertenecer al estrato más bajo de una sociedad dada.
  • Podemos modificar nuestra perspectiva temporal para que sea más equilibrada y nos libere de prejuicios aprendidos que nos impiden realizar plenamente nuestro potencial.
  • En su libro The Unheavenly City, el economista Edward Banfield sostenía que las clases bajas se centran en el presente hasta un extremo patológico.
  • Hay muchas personas que adoptan una perspectiva temporal fatalista a partir de creencias religiosas que giran en torno a la predestinación. Creen que si nuestra vida ha sido determinada de antemano por el plan general de una deidad, todo lo que sucede está predeterminado con independencia de lo que haga la persona.
  • Proverbio musulmán: “Confía en Alá, pero deja tu camello bien atado”.
  • Nuestras perspectivas temporales no están determinadas por la naturaleza o por una especie de relojero cósmico, sino que son maneras aprendidas de relacionarnos con el entorno físico, biológico, social y cultural. Esta noción abre el camino a la modificación de la perspectiva temporal mediante diversas estrategias.
  • A las personas centradas en el presente les gusta más la improvisación que las actividades planificadas o el recuerdo de sucesos del pasado.
  • ¿Qué ocurre cuando en una sociedad hay muchas personas que viven en el presente? ¡Pues que todas llegan tarde! ¡Siempre se retrasan! Esta falta de puntualidad es muy costosa para la economía del país.
  • El futuro nunca se experimenta de una manera directa. Es un estado mental psicológicamente construido. El futuro se forma a partir de nuestros miedos, nuestras esperanzas, nuestras expectativas y nuestras aspiraciones, y es un andamiaje esencial para el éxito en los estudios, los negocios, las artes y los deportes.
  • El talento, la inteligencia y la capacidad son necesarios para el éxito, pero no bastan. También debe haber disciplina, perseverancia y una sensación de eficacia personal.
  • Cabe atribuir el éxito de la civilización occidental en los siglos pasados al predominio de la orientación futura en muchas poblaciones.
  • Las personas orientadas al futuro emplean unos métodos o subprocedimientos para la resolución de problemas llamados “algoritmos de retroceso” y “comprobación del futuro” que intentan prever y evaluar distintas estrategias para lograr un objetivo. Nadie les ha enseñado estas técnicas de nombre tan rimbombante. Las desarrollan de una manera natural por ensayo y error en su relación con el mundo.
  • Las personas orientadas al futuro perseveran cuando se enfrentan a dificultades.
  • Otra razón para la baja frecuencia de las relaciones sexuales de los hombres orientadas al futuro es su perfeccionismo.
  • Desde la perspectiva de un futuro trascendental, un acto de terrorismo suicida no es un acto fruto de la locura, el fanatismo, la desesperación o el odio, sino un acto cometido por una persona religiosa que puede ver con poca esperanza su futuro en esta vida y tener mucha esperanza en un futuro trascendental.
  • Karl Marx decía que la religión hace a las personas insensibles a las injusticias del mundo e impide que las masas se alcen contra sus opresores.
  • La destrucción de metas futuras parece reducir la motivación de los países tanto como la de las personas.
  • No hay manera de demostrar, refutar o destruir las creencias en un futuro trascendental. Luchar contra un adversario que tiene unas metas muy sólidas en el futuro trascendental destruyendo sus metas futuras mundanas, hace que sólo pueda aspirar a las metas del futuro trascendental. No ganaremos la guerra contra el terrorismo destruyendo el futuro de nuestro enemigo, sino alimentándolo.
  • Para las personas y los animals, la luz es el zeitgeber (indicio natural del entorno, dador de la hora) mas importante. La luz pasa directamente por nuestros ojos hasta llegar al núcleo supraquiasmático, NSQ, pone a cero el reloj interno y, entre otras funciones, inhibe la producción de una hormona llamada melatonina, que nos hace tener sueño.
  • La ciencia demuestra claramente que dejar que los pilotos hagan siestas por turnos es mucho más seguro que dejar que aterricen un avión estando muy cansados o que arriesgarse a que se duerman espontáneamente.
  • Está claro que las amenazas más importantes a evitar son las que hay en el presente. Podemos aplazar la respuesta ante amenazas que residen en el futuro, pero si no nos ocupamos hoy mismo de las amenazas presentes puede que no veamos el mañana.
  • Las estructuras más antiguas del cerebro, las que evolucionaron antes, han debido llegar hasta nosotros porque hicieron que nuestros antepasados se adaptaran a las amenazas más inminentes.
  • Las emociones nos ayudan a evitar las amenazas del presente y nos acercan a las metas futuras.
  • Las emociones se ocupan del presente. El pensamiento prepara el futuro.
  • El jetlag es un problema leve. Otro problema más grave es el trastorno afectivo estacional, TAE, que suele darse en latitudes por encima de los 30 grados, donde la luz del sol en invierno es escasa y demasiado débil para poner a cero los relojes internos de algunas personas y hacerlos funcionar.
  • Las personas para las que el tiempo pasa con demasiada lentitud tienden a verse atascadas en el presente; es probable que sufran una depresión y crean que las cosas nunca van a mejorar.
  • La clave para aliviar la depresión no es deshacer el nudo gorgiano del pasado, sino aceptar la incertidumbre del futuro y planificar con vistas a él. Dejemos el pasado tranquilo y basemos en él la visión de un futuro mejor.
  • Algunas personas tienen dificultades para distinguir entre el pasado, el presente y el futuro. Confunden los recuerdos con sucesos futuros y confunden sucesos futuros con pasados. Esta confusión está muy asociada a la esquizofrenia.
  • La marihuana es muy conocida por su capacidad para alterar la percepción del tiempo lentificando la vista y el oído y estimulando la reflexión y la introspección.
  • Cuando estamos centrados en el presente tendemos a tomar decisiones diferentes de cuando estamos centrados en el futuro. Ninguna industria sabe explotar mejor este hecho que la industria del juego. En cuanto entramos en un casino de Las Vegas nos metemos en un mundo intemporal de hedonismo presente donde el futuro no existe.
  • Las bebidas gratis sirven al menos a dos propósitos. En primer lugar, hacen que nos quedemos donde estamos, con una perspectiva temporal centrada únicamente en el presente. En segundo lugar, el alcohol de las bebidas nos lleva a centrarnos aún más en el presente. Además, cuando aceptamos bebidas gratis nos convertimos en unos invitados que se sienten obligados a corresponder a su anfitrión.
  • Tras años de constante experimentación, las directrices estándar son bastante conocidas, como la regla “sin relojes”, y todos los casinos tienen más o menos el mismo aspecto por dentro.
  • Demasiada orientación hacia el futuro es tan mala como demasiada orientación hacia el presente.
  • Si se planifica el futuro en exceso puede impedirnos disfrutar del presente y llevarnos a contemplar el futuro con ansiedad.
  • A diferencia de las breves amenazas físicas, las amenazas psicológicas nos golpean en el rincón más profundo del cerebro.
  • Las cebras tiene una respuesta de estrés aguda de vez en cuando. En cambio, nosotros tenemos una respuesta de estrés crónica que rara vez llega a los extremos de la cebra pero que nunca se desvanece.
  • Seamos activos, no nos pasemos el día llenos de preocupaciones y con una actitud pasiva. Busquemos la magia del momento, busquemos la alegría de hacer que alguien nos sonría.
  • Cuando creemos tener mucho tiempo por delante lo empleamos para aprender más sobre el mundo, para conocer a otras personas y para experimentar la novedad. Cuando el tiempo que queda es poco, las metas son más a corto plazo.
  • Una secuencia de pequeñas decisiones desembocan en los grandes problemas que dominan algunas vidas.
  • Sentimos y actuamos automáticamente y luego racionalizamos automáticamente nuestros sentimientos y nuestras conductas.
  • Las personas orientadas al pasado no se preocupan tanto de disfrutar del presente ni de ahorrar para el futuro. Están más interesadas en conservar el dinero que han ganado en el pasado. Las promesas de inversiones con elevados beneficios les atraen poco. Tienden a tener pocas deudas y, cuando las tienen, las liquidan rápidamente. Aprenden del pasado y, en consecuencia, esperan no volver a caer en los mismos errores.
  • Los casinos servirían mescalina en lugar de alcohol si les ayudar a ganar más.
  • Cinco sencillos pasos para el bienestar económico: 1. El presente es el mejor momento para empezar a invertir. 2. En el mercado, el tiempo es más importante que el momento. 3. Saber cuándo se acaba el tiempo 4. No podemos predecir el mercado. 5. La perspectiva temporal hedonista es un hábito caro.
  • Cada punto adicional de CI añade muy poco o nada al valor neto de una persona.
  • No hace falta ser inteligente para hacerse rico. Para ser ricos, no debemos gastar más dinero del que ganamos y debemos invertir con prudencia.
  • La cuestión es que dónde invertimos es menos importante que cuándo invertimos.
  • El trabajo, la carrera y los roles familiares definen quiénes somos. Nos dan una identidad y un propósito. Cuando nos jubilamos, estos roles se pierden.
  • La jubilación también puede ser un período de arrepentimiento por todas las metas no alcanzadas, por las ambiciones de juventud sin lograr y por las promesas incumplidas.
  • Cuando nos jubilamos debemos replantearnos las cosas y reorientarnos, moderando la perspectiva orientada hacia el futuro y aumentando las perspectivas presente hedonista y pasada positiva.
  • Una solución habitual al problema de la jubilación es hacer lo que nos gusta; así vivimos con satisfacción con independencia del dinero que ganemos.
  • Resistámonos a entrar en una residencia para la tercera edad. Si no estamos impedidos ni incapacitados, neguémonos a dejar nuestro hogar para ingrear en uno de esos lugares extraños.
  • Las parejas cuyos miembros presentan unas perspectivas temporales desiguales tenderán a sufrir malentendidos y fallos de comunicación.
  • El presente es el puente que une el pasado y el futuro y puede ser la única base en común para las personas que se hallan en orillas opuestas del río del tiempo.
  • Las “personas felices” tienden más que las personas no tan felices a hacer lo siguiente: Ayudar a compañeros de trabajo y a desconocidos. Expresar gratitud por lo que tienen. Dedicar tiempo a la familia, los amigos y otras relaciones sociales. Saborear los placeres de la vida e intentar vivir el presente. Hacer ejercicio habitualmente. Contemplar el futuro con optimismo. Fijarse metas en la vida e intentar lograrlas. Afrontar bien los problemas que plantea la vida.
  • Nada nos hará felices mucho tiempo.
  • Es muy posible trabajar durante años para lograr una meta y ver que, cuando la hemos logrado, no nos hace más felices. El lado bueno de este aspecto negativo es que, si ocurre algo que hemos intentado evitar durante años es muy probable que ello no reduzca nuestra felicidad tanto como habríamos pensado.
  • En general, nuestra sociedad valora poco la felicidad.
  • Puesto que la felicidad no es urgente, y puesto que para adquirir felicidad interior puede hacer falta tiempo, la felicidad no se encuentra en los primeros lugares de nuestra lista de prioridades.
  • Abraham Lincoln: “La mayoría de la gente es feliz en la medida en que se propone serlo”.
  • La mayor parte de la gente se da tiempo para ser feliz durante las vacaciones. Pero eso no basta. Debemos integrar la felicidad en nuestra vida cotidiana.
  • La felicidad también se puede planificar: podemos reservar una hora cada día para hablar con nuestra pareja, sacar a pasear al perro o escuchar música, hasta podríamos concertar una cita para hacer el amor. No importa de dónde saquemos el tiempo. Lo importante es que tener tiempo para ser felices sea una prioridad.
  • Una forma de dedicar más tiempo al presente es practicar la atención. Cuando somos plenamente conscientes podemos ver dónde nos hallamos y hacia dónde vamos. Podemos hacer correciones
  • Los monjes no tardan años en dominar la atención porque sean lentos. Tardan años porque es muy difícil conseguirlo.
  • La felicidad no es un destino: es una búsqueda, una expedición a ningún lugar concreto que no tiene fin. La dirección que tomemos tiene menos importancia que el hecho de que sigamos caminando y explorando. La felicidad es un blanco en movimiento, no inalcanzable. Lo que nos hace felices hoy puede que no nos haga felices mañana.
  • La felicidad y el éxito son difíciles de definir y extremadamente personales.
  • El Dalai Lama sostiene que hasta el menos despierto o “iluminado” de nosotros puede aplicar de inmediato dos técnicas sencillas en su vida. La primera es identificar aquello de nuestra vida que nos hace felices y hacerlo más.  La segunda técnica es la contraria. Identifiquemos en nuestra vida qué nos entristece y hagámoslo menos.
  • Nuestra cultura basada en la gratificación instantánea ejerció una presión tremenda en Enron y en otras empresas para que rindieran más. La presión para rendir hoy reduce la preocupación por las consecuencias futuras de ese rendimiento. Es como si decidiéramos coronar a los ganadores de una maratón después de cada esprín de cien metros, no después de la prueba.
  • Adoptar una perspectiva a corto plazo no sirve a los intereses a largo plazo de la buena salud empresarial o del bienestar económico del país.
  • Un capitalismo con verdadero éxito se dedicaría a crear negocios rentables que sirvieran a las necesidades de la sociedad y de sus miembros durante generaciones, no durante unos trimestres.
  • El hecho de que el tiempo no se pueda comprar ni vender lo iguala todo. Todos debemos jugar la partida con la mano de tiempo que se nos ha dado.
  • Los asesores financieros no sólo ganan dinero cuando lo ganan los inversores. También ganan dinero cuando el inversor pierde. Pueden ganar más dinero vendiendo a los demás sus predicciones que invirtiendo su propio dinero en ellas.
  • Los grandes líderes son capaces de situarse totalmente en el presente y dominar la pasión que desencadenan al servicio de metas futuras.
  • Las cosas más urgentes de nuestra lista de tareas desplazan hacia abajo a las menos urgentes con independencia de la importancia relativa que puedan tener.
  • Hagámonos continuamente las grandes preguntas: ¿Qué queremos de la vida? ¿Qué estamos haciendo para obtenerlo? ¿Cuál es la mejor manera de llegar hasta allí desde aquí?
  • La incertidumbre aumenta la probabilidad de que se vote para mantener el status quo. Una mayor certeza reduce la amenaza de riesgo y aumenta su aceptación. La certeza aumenta la probabilidad del voto por el cambio.
  • Los autores creemos  que hoy el recurso más preciado del mundo no es el petróleo para generar energía, sino el agua para beber.
  • En 1852 el objetivo de Edward Everett no era formar generaciones de librepensadores, sino preparar a las masas de Estados Unidos para toda una vida de trabajo en las fábricas.
  • La principal función de nuestro sistema educativo es domesticar a los niños y a su perspectiva temporal presente hedonista, y transformarlos en adultos orientados al futuro dispuestos a ocupar su lugar en la línea de producción de una fábrica.
  • No te muevas de tu asiento, no hables, no juegues, no fastidies, difiere la gratificación, obedece a la autoridad y tolera el aburrimiento. Estas son algunas de las principales lecciones que inculca la educación tradicional.
  • Las personas que se centran excesivamente en el presente no suelen reconocer sus problemas ni desean ayuda para superarlos.
  • Como sociedad, imponemos castigos orientados al futuro a delincuentes orientados al presente. Para una persona orientada al futuro, es indudable que la amenaza de cumplir una condena es un fuerte elemento de disuasión. Pero es improbable que la amenaza de la cárcel tenga importancia para las personas orientadas al presente. Nuestro sistema penal está mal equipado para ocuparse de las personas orientadas al presente. A estas personas se las penaliza dos veces: su orientación al presente puede haber causado sus problemas y la ayuda que se les ofrece para afrontarlos se dirige a las personas orientadas al futuro.
  • Creemos que la combinación óptima de perspectivas temporales es la siguiente: pasada positiva fuerte, futura moderada, presente hedonista moderada, pasada negativa débil, presente fatalista débil.
  • Si podemos, ayudemos a los demás. Si no podemos, al menos no les hagamos daño.

Enlaces relacionados:

Libros relacionados:

Tiene unas cuantas cosillas curiosas, las expectativas iniciales se diluyeron pronto al entrar en una vorágine repetitiva pero algo te llevas :).

raul

Anuncios

4 comentarios to “La paradoja del tiempo de Philip Zimardo y John Boyd – Apuntes Breves”

  1. […] La paradoja del tiempo de Philip Zimardo y John Boyd. […]

  2. […] La paradoja del tiempo de Philip Zimardo y John Boyd. […]

  3. […] La paradoja del tiempo de Philip Zimardo y John Boyd. […]

  4. […] La paradoja del tiempo de Philip Zimardo y John Boyd. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: