Raul Barral Tamayo's Blog

Pasen Y Vean [R]

Menos es más de Nicolas Ridoux – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Lunes, 28 de febrero, 2011


La grave crisis actual confirma que el mundo no va bien. Empujados por la idea de alcanzar el mayor crecimiento económico posible, hemos llegado a un callejón sin salida, en la economía y también en el ámbito ecológico: hoy en día resulta una irresponsabilidad negar el cambio climático. Aparte, el régimen del “cada vez más” ni siquiera ha redundado en una mayor satisfacción personal, por mucho que haya ido aumentando el PIB.

Los defensores del decrecimiento, agrupados en movimientos de diversos países, llevaban tiempo advirtiéndolo: la búsqueda del máximo beneficio y del crecimiento ilimitado en un mundo evidentemente limitado sólo podía conducirnos al desastre. Lamentablemente, esa predicción está cumpliéndose:

  • sufrimos un colapso del sistema económico que va a generar mucha pobreza y que puede poner en peligro las democracias;
  • la escasez de recursos ya ha implicado conflictos armados y, si seguimos así, sólo puede empeorar;
  • nuestro planeta padece un grado terrible de contaminación cuyas consecuencias afectan también a nuestra salud (proliferación de cáncer, problemas respiratorios…);
  • se agrandan las desigualdades tanto entre países como en el seno de los mismos.

En Menos es más Nicolas Ridoux ofrece una introducción a la filosofía y la práctica del decrecimiento. Sin dogmatismos, nos alerta de la necesidad de un cambio radical en nuestro modo de vida si queremos resolver los graves problemas que sufre nuestra civilización. De paso, gozaremos de una existencia más plena.

Pues menos, menos estrés, menos contaminación, menos competitividad, menos deudas, se traduce en más: más tiempo, más serenidad, más salud, más armonía, más humanidad, más libertad. Estos valores habían sido objeto de burla en un mundo ferozmente competitivo. Ese mundo ha terminado. Y aquí encontramos líneas maestras para algo imprescindible ya: volver a empezar.

Nicolas Ridoux nació en Bron (Lyon) en 1973. Es ingeniero y, tras trabajar durante un año en el mundo de las finanzas, pasó a ocuparse de sistemas de información para los hospitales. Su cargo de director de ventas y los objetivos de crecimiento perpetuo que le exigían lo condujeron a preguntarse por el sentido profundo del “cada vez más” que rige la civilización occidental, de forma que entró en contacto con el movimiento del decrecimiento -que desde su nacimiento no cesa de ganar adeptos tanto en Europa como en Estados Unidos- y resumió su filosofía en el presente libro, que en seguida se convirtió en uno de los más vendidos en Francia. A raíz de ello ocupa parte de su tiempo dando conferencias por todo el país.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Como casi todas las empresas de hoy en día, las entidades financieras persiguen beneficios de crecimiento perpetuo.
  • Keynes: “La dificultad no es tanto concebir nuevas ideas como saber librarse de las antiguas”.
  • Lo que intentamos con este libro: a partir de las consecuencias de la búsqueda de poder infinito en los terrenos más diversos, proponer una crítica constructiva, argumentada, pluridisciplinar, de rechazo de los límites que constriñen nuestras sociedades contemporáneas, para así poder liberarnos mejor de ese “cada vez más”.
  • Las diferentes crisis que atravesamos no son crisis aisladas, sino más bien el resultado de un problema estructural, sistémico: la desmesura y el debilitamiento de los valores humanistas en cada uno de nosotros.
  • La elección no es ya entre crecimiento o decrecimiento, sino más bien entre decrecimiento o recesión.
  • El decrecimiento es desacostumbrarnos a nuestra adicción al crecimiento.
  • Hay que acabar con la idea de que “el crecimiento es progreso” y la condición sine qua non de un desarrollo justo.
  • La propuesta del decrecimiento es en efecto trabajar menos para vivir mejor.
  • Es preciso acortar la distancia entre productor y consumidor, relocalizar la economía, frenar la voluntad de deslocalización.
  • El decrecimiento es una nueva forma de vida que hay que construir tanto individual como colectivamente.
  • Hay que recuperar el respeto a los límites como constatación objetiva de la finitud de los recursos físicos.
  • Recordémonos la importancia de la sobriedad, de la sencillez voluntaria, de la mesura.
  • Reforzar nuestros valores y lo simbólico. Los valores humanistas no deben ser sólo teóricos.
  • Durante la mayor parte de su historia la humanidad ha vivido “sobriamente”, consumiendo poco o causando un débil impacto global sobre su ecosistema.
  • El nivel de vida de los países del Norte sólo es posible por el pillaje en toda regla que éstos llevan a cabo en los países del Sur.
  • La sociedad de consumo no es generalizable, y es ya insostenible.
  • El hambre se explica sobre todo por la desposesión de las poblaciones locales de sus riquezas y sus empleos en nuestro provecho.
  • ¿Quién se acuerda que en África se sufría menos hambre antes de la colonización que en el siglo XXI?
  • A menudo se oye que la quiebra actual de África se debe a las élites corrompidas. Hay que preguntarse sin embargo quién ha hecho posible que esas élites accedieran al poder y quién las ha mantenido en él.
  • George Monbiot: “El mercado reacciona al dinero, no a las necesidades”.
  • En el plano individual, la primera pregunta que debemos formularnos es: ¿soy feliz?
  • Consumimos cada vez más en todos los terrenos, y sin embargo el bienestar que nos promete la publicidad parece siempre fuera de nuestra alcance.
  • En nuestra vida cotidiana, a menudo nos vemos inmersos en una lógica secuencial: TENER/HACER/SER. Si tuviese esto o aquello, haría tal cosa y sería feliz.
  • En primer lugar, es conveniente SER, lo que conduciría de forma natural a acciones justas, HACER, que a veces podrían necesitar de objetos, TENER.
  • El desarrollo humano y espiritual no pasa nunca por la abundancia de bienes materiales, más bien por la de bienes relacionales.
  • El crecimiento sin fin y el consumo perpetuo no son un factor de felicidad.
  • Las rentas francesas están cada vez más desigualmente repartidas, y los valores de solidaridad de la inmediata posguerra han perdido su fuerza.
  • Japón, segunda economía mundial en términos de PIB, posee asimismo el triste récord del mundo en tasas de suicidio.
  • No a todo puede ponérsele un precio, en particular a lo esencial, lo que no lo tiene, lo que corresponde a lo cualitativo y no a lo cuantitativo.
  • Uno de los puntos clave del decrecimiento es salir del economicismo, que considera la economía como regla absoluta y como solución última.
  • El progreso es a menudo medido localmente sin tener en cuenta sus consecuencias globales, directas e indirectas.
  • El ser humano tiene necesidad de límites para construirse a sí mismo, para crear un simbolismo que oponer a nuestro imaginario.
  • La innovación está demasiado a menudo sólo al servicio del consumo, se inventa cualquier cosa con tal de manipular a los consumidores para convencerlos de que compren.
  • Nuestra forma de vida empuja al despilfarro.
  • El suministro de agua potable es ya insuficiente para mil millones y medio de personas.
  • Aunque los modelos climatológicos son muy complejos, el calentamiento climático está científicamente demostrado y sus consecuencias pueden ser terribles, hay que actuar con toda urgencia sobre sus causas.
  • Es posible, a nuestro nivel y desde ahora mismo, hacer algo al respecto: coger el coche lo menos posible, o mejor, no tenerlo; caminar o bicicleta; comprar productos locales; comer productos biológicos y poca carne.
  • Dicho inglés: “A fool with a tool is still a fool”.
  • Hoy en día, dedicamos parte de nuestra jornada de trabaja a ganar lo suficiente para poder ir a trabajar en coche.
  • Decrecimiento: disminución regular del consumo material y energético, desechando en primer lugar lo superfluo material en beneficio de un incremento de las relaciones humanas.
  • El decrecimiento no es un crecimiento negativo, es ante todo un abandono de la religión del crecimiento, un a-crecimiento.
  • No se trata de hacerlo “todo igual” pero en menos, en más pequeño, en reducido. Se trata de hacerlo de otro modo.
  • Demasiado es un enemigo y se puede vivir mejor con menos.
  • Epicuro: “El hombre que no se contenta con poco, no está contento con nada”.
  • La economía debe estar al servicio del hombre y no a la inversa.
  • Si nos apresuramos demasiado, lo que se nos escapa es lo real, con su riqueza y profundidad. Es la vida misma lo que no vivimos plenamente. No captamos lo que tenemos ante los ojos.
  • Los medios de comunicación están financiados por la publicidad y son propiedad de industriales o banqueros, no tienen más remedio que reforzar un sistema al que deben su existencia. Disponen de una gran capacidad de ocultación, de desviación, privilegiando sistemáticamente la superficialidad en detrimento del análisis.
  • Buscar sistemáticamente la solución en el terreno tecnológico entraña el riesgo de que nos precipitemos más de prisa hacia la catástrofe.
  • Tanto a nivel individual como colectivo, parece crucial plantearnos la cuestión del sentido de nuestras acciones.
  • Crecimiento perpetuo y sostenibilidad son incompatibles.
  • Albert Jacquard nos explica que un crecimiento continuo es exponencial. Incluso un crecimiento muy moderado, digamos de un 2 por ciento anual, a medio plazo conduce a una verdadera explosión: se multiplica por dos en treinta y cinco años, por ocho en un siglo.
  • El marketing es manipulación.
  • Nunca se había expresado tan claramente que la función del consumo no era satisfacer las necesidades de cada cual, sino más bien responder a los apremios de reproducción del sistema.
  • Nuestras compras y su autolimitación son la traducción en actos de nuestra conciencia colectiva y ecológica.
  • ¿Es razonable consumir yogures cuyos ingredientes han viajado miles de kilómetros?
  • La gran distribución de las grande superficioes es, por desgracia, una concentración de horrores.
  • Nuestra sociedad tiene muy poca tolerancia con la experimentación y el sueño.
  • El concepto de ecoregión propone replantearse progresivamente las actividades de una región para restaurar la autonomía alimentaria.
  • El consumo absoluto de materia y energía, incluso aunque a veces esté deslocalizado muy lejos, es insostenible para el conjunto del planeta.
  • La Fórmula 1 constituye el símbolo paroxístico de la sociedad de crecimiento, al agrupar en una sola celebración el culto a la competición, la religión de la técnica y el reinado del dinero.
  • La democracia directa debe ser desarrollada.

Enlaces relacionados:

Libros relacionados:

raul

8 comentarios to “Menos es más de Nicolas Ridoux – Apuntes Breves”

  1. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

  2. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

  3. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

  4. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

  5. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

  6. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

  7. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

  8. […] Menos es más de Nicolas Ridoux. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: