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La lógica oculta de la vida de Tim Harford – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Lunes, 23 de julio, 2012


© Tim Harford, 2008.

El amor, las adicciones, el sueldo de tu jefe, los delitos, el sexo, la guerra o el juego… Aparentemente, el mundo que nos rodea, nuestros actos y nuestras decisiones carecen de sentido.

Sin embargo, el economista Tim Harford afirma que, después de todo, la vida no es tan irracional. Este libro, a través de divertidas anécdotas, descubrirás que todos nosotros actuamos de acuerdo con la lógica económica y que tenemos siempre en cuenta los costos y beneficios futuros, incluso sin ser consientes de ello.

Las historias que se nos presentan no tienen que ver con datos o ecuaciones, sino con personas: el póquer, el economista que retó a Henry Kissinger y fingió una invasión a Berlín o el rey que intentó comprar una revolución.

Tim Harford nos ofrece una radiografía del ser humano y su entorno, una imagen reveladora, cautivadora y, en ocasiones, inquietante. Una vez que hayas leído su adictivo libro, no volverás a ver la vida con los mismos ojos.

Tim Harford es miembro del consejo de redacción del Financial Times. Su columna, “The Undercover Economist“, que revela las ideas económicas que se esconden tras las experiencias cotidianas, se publica en el Financial Times y en Slate.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Los economistas siempre buscamos la lógica que se esconde detrás de la vida: la manera en que le dan forma incontables y ocultas decisiones racionales.
  • Si queremos entender nuestro mundo, o cómo cambiarlo, comprender las elecciones racionales que le dan forma constituye un buen punto de partida.
  • El argumento de este libro es: en primer lugar, que el comportamiento racional se ha generalizado mucho más de lo que imaginas y surge en los lugares más inesperados; y, en segundo lugar, que la fe que tienen los economistas en la racionalidad genera verdadera perspicacia.
  • Creo que si no entiendes las elecciones racionales que subyacen en muchos de nuestros comportamientos, no puedes comprender el mundo en que vivimos.
  • El amor no tiene nada de irracional. De hecho, sin nuestras pasiones y principios, ¿de dónde vendría nuestra motivación para hacer elecciones racionales sobre cualquier cosa?
  • Si los adolescentes realmente miden los costes y beneficios antes de hacerle una felación a sus novios, entonces tenemos una sencilla explicación de la creciente popularidad del sexo oral. Puesto que las relaciones sexuales habituales son más arriesgadas de lo que solían serlo, y dado que es poco probable que los adolescentes hayan renunciado a la idea de tener sexo, el resto es economía básica.
  • Cuando el precio de la coca-cola sube, la gente racional bebe más Pepsi.
  • Si los índices de delincuencia son elevados en algunas zonas, la teoría de elección racional indica que allí los delitos carecen de castigo; debemos entonces buscar la manera de elevar los costes o reducir los beneficios de cometer delitos.
  • La fe de los economistas en la racionalidad de la gente casi siempre está justificada.
  • La gente es lo suficientemente racional, y lo es lo suficientemente a menudo, como para hacer que la suposición de la elección racional sea de gran utilidad.
  • La gente racional responde a estímulos: cuando resulta más costoso hacer alog, la gente tenderá a hacerlo menos; cuando resulta más fácil, económico o beneficioso, se inclinará a hacerlo con más frecuencia. Tienen presentes las limitaciones globales de sus opciones. Y también considerarán las consecuencias futuras de las elecciones presentes.
  • El coste no sólo tiene que ver con el dinero. El coste del sexo incluye el riesgo de contraer sida y el de un embarazo no deseado; si ese coste aumenta, tenderás a elegir un tipo de sexo más seguro.
  • Tu presupuesto total no es sólo el dinero que tienes en la cuenta bancaria; también incluye tu tiempo, energía, talento y atención.
  • Yo no insinúo que las personas sean completamente egoístas o que les obsesione el dinero. Ni sostengo que tengamos la mente conscientemente calculadora del señor Spock. Tampoco mantengo que estemos bendecidos con la omnisciencia o el perfecto autocontrol.
  • La gente pasa la mayor parte del tiempo dentro de su zona de confort.
  • Aunque la gente comete errores, es menos probable que se equivoque cuando hace algo a lo que está acostumbrado.
  • La economía es el estudio de cómo la gente reacciona a los estímulos de su entorno.
  • En principio, la teoría del juego constituye sólo un caso especial de la teoría de la elección racional. Así pues, los teóricos del juego deben comprender tanto el comportamiento racional como las peculiaridades humanas.
  • La teoría del juego surgió de la mente brillante de John von Neumann, un célebre prodigio en matemáticas, cuando decidió crear una teoría del póquer.
  • Cuanto peor es el adversario, menos útil es la teoría.
  • Thomas Schelling sostenía que las interacciones estratégicas humanas en la realidad estaban regidas no sólo por las matemáticas de Von Neumann, sino también por “focos de atracción” que no resultaban visibles bajo una formulación matemática del problema. No creía que la teoría del juego fuese inútil, sino, simplemente, que gran parte de las interacciones humanas estaban tan plagadas de ambigüedades que esos puntos de atención podían representar la guía fundamental para determinar lo que podría o debería suceder.
  • Como todo buen negociador sabe, cuando la línea trazada genera diferencias irreconciliables, buscas la forma de comprometerse sin necesidad de borrarla.
  • Los cambios económicos estaban detrás del rápido crecimiento del divorcio en la década de los setenta; y también de de los espectaculares avances de las mujeres en la búsqueda de la igualdad en el mercado laboral.
  • Somos más exigentes cuando podemos permitirnoslo serlo, y menos exigentes cuando no podemos. Cuando del mercado de citas se trata, nos conformamos con lo que podemos conseguir.
  • El amor no es racional, pero los amantes sí lo son.
  • Los economistas hablan de “la ley del precio único”, que establece que a los productos idénticos, ofrecidos al mismo tiempo, en el mismo lugar y con los precios claramente visibles, se les aplicará el mismo precio.
  • No existe razón alguna para creer que los hombres sean el sostén de la familia porque eran buenos en ello. Quizá, simplemente, hayan constituido el sostén de la familia porque tenerlos ayudando por la casa habría sido todavía peor.
  • No es fácil pagarle a la gente tanto o tan poco como realmente merece. Muchos de los disparates de la vida de oficina son el lógico resultado de los intentos por superar ese problema.
  • Un mundo racional no es necesariamente un mundo perfecto.
  • Para la mayoría de nosotros, justificar nuestro salario es una experiencia bastante engorrosa.
  • Los psicólogos sostenían que intentar retribuir en función del rendimiento sólo desalentaba la “motivación intrínseca”, es decir, el amor por el trabajo bien hecho.
  • Incluso cuando el rendimiento puede ser medido de alguna manera y pueden establecerse los objetivos, muy frecuentemente es demasiado sencillo manipular tales objetivos.
  • Es demasiado difícil para los gerentes determinar los pormenores de lo que debería hacerse, y juzgar si lo que debería hacerse está haciéndose.
  • Los economistas Alexandre Mas y enrico Morerti descubrieron que los empleados de las cajas no se dan más prisa cuando miran a compañeros más rápidos: eso no sería racional; sólo lo hacen cuando son sus compañeros rápidos quienes los están mirando a ellos.
  • Pagar por rendimiento relativo tiene algunas ventajas en un mundo en el que los criterios son difíciles de encontrar.
  • Una vez que comienzas a entregar grandes sumas de dinero a personas por rendir más que sus pares, aquéllas se darán cuenta de que existen dos formas de ganar este juego: hacer un gran trabajo, o asegurarse de que sus compañeros hagan un mal trabajo.
  • Cada vez son más los indicios de que la teoría del torneo es la explicación más convincente de por qué el trabajo es una mierda.
  • Cuanto más exorbitado es el sueldo de tu jefe, y cuanto menos tiene que hacer para ganarlo, mayor es tu motivación para trabajar con el propósito de ser ascendido y tener todo lo que él tiene.
  • El economista Ed lazear: “El salario del vicepresidente no constituye una motivación tan grande para él mismo como para su ayudante”.
  • Lo que cobra un presidente ejecutivo de una compañía podría no estar en absoluto relacionado con cualquier decisión que éste pueda tomar.
  • Las elecciones racionales nos encierran en una situación en la que a tu jefe siempre se le pagará demasiado, y al presidente de tu compañía se le pagará todavía más.
  • Thomas Schelling: “Una muy pequeña preferencia por no tener como vecinos a demasiadas personas diferentes a ti, o incluso, sencillamente, la preferencia por tener algunas personas en el vecindario que sean como tú… podría conducir a radicales efectos en el equilibrio que se asemejarían mucho a una segregación extrema”.
  • La gente está allí porque el parque está animado; y el parque está animado porque hay gente allí.
  • Los grandes edificios no son capaces de brindar el aura de seguridad que, por naturaleza, poseen las viviendas más pequeñas.
  • Lawrence katz, Jeffrey Kling y Jeffrey Liebmann descubrieron que los barrios influyen mucho, efectivamente, en algunos aspectos de la vida; y nada en absoluto, en otros. Los adultos y niños que se mudaron a barrios más adinerados se sintieron mucho más seguros y felices. Sin embargo no tuvieron mayores posibilidades de encontrar un empleo. Los niños no mejoraron su rendimiento académico. Los niños tuvieron las mismas probabilidades de tener problemas con la ley que antes de la mudanza.
  • Tu barrio importa, pero no es tu sino.
  • Un estudiante negro que estudia mucho adquiere la capacidad de escapar de la pobreza, el delito y las privaciones … y de quienes lo rodean. Eso puede que no resulte popular: a la gente no le gusta ver que sus amigos desarrollan un plan de huida; incluso la misma posibilidad de escapar nos pone nerviosos.
  • La extraña lógica de la política racional supone la explotación de los muchos por parte de los pocos, porque unos pocos ciudadanos (cada uno con mucho que ganar) lucharán, harán campaña y presionarán mucho más fuerte que millones de ciudadanos con muy poco que perder.
  • Muchas de las innovaciones importantes de la Revolución Industrial representaban una calculada y deliberada reacción a los salarios altos y el carbón barato de Gran Bretaña. Lo que determinó la lenta acogida de la maquinaria en el continente fue la mano de obra francesa barata , no una mayor inventiva científica o perspicacia comercial de los británicos.
  • Primero llegaron las instituciones, y más tarde el crecimiento económico.
  • Michael Kremer: “El índice de progreso tecnológico es proporcional al población mundial”.
  • Los seres humanos son bastante inteligentes. A menudo, nuestro comportamiento racional fracasa socialmente pero también puede producir cosas maravillosas.

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raul

3 comentarios to “La lógica oculta de la vida de Tim Harford – Apuntes Breves”

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