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Cuentos para pensar de Jorge Bucay – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Jueves, 25 de julio, 2013


© 1999, Jorge Bucay.
Editorial: RBA Libros.

Tras llevarnos de la mano por los senderos mágicos de los cuentos ancestrales de Déjame que te cuente…, Jorge Bucay nos ofrece ahora estas historias, fruto de su propia inventiva.

Su objetivo es crear un vínculo con el lector en el que el cuento se convierta en un lazo único con el escritor. Bucay, ante todo, hace una apología de la solidez y de la fiabilidad de la indiscutible mirada del sentido común.

El maestro sufí contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma…

-Maestro -lo encaró uno de ellos una tarde-. Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado…

-Pido perdón por eso -se disculpó el maestro-. Permíteme que en señal de reparación te invite a un rico melocotón.

-Gracias, maestro -respondió halagado el discípulo.

-Quisiera, para agasajarte, pelarte tu melocotón yo mismo. ¿Me lo permites?

-Sí, muchas gracias -dijo el alumno.

-¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más fácil comerlo?

-Me encantaría… Pero no quisiera abusar de tu generosidad, maestro…

-No es un abuso si yo te lo ofrezco. Sólo deseo complacerte… Permíteme también que te lo mastique antes de dártelo…

-No, maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! -se quejó sorprendido el discípulo.

El maestro hizo una pausa.

-Si yo os explicara el sentido de cada cuento, sería como darles a comer una fruta masticada.

De la sabiduría sufi.

Jorge Bucay, nació en Buenos Aires en 1949. Es médico psiquiatra y psicoterapeuta gestálico. Trabaja en Argentina, México, y España, dictando cursos de psicología de la vida cotidiana para organizaciones y grupos de reflexión. Está casado y tiene dos hijos.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • ¿Existirán las verdades sólidas como rocas e imperturbables como accidentes geográficos? ¿O será la verdad sólo un concepto que lleva en sí mismo la esencia de lo transitorio y frágil de las flores?.
  • Algunas verdades que seguramente son cuestionables para otros, lo serán también para mí, algún día. Pero hoy contienen, me parece, la solidez y la confiabilidad que da la indiscutible mirada del sentido común.
    • I: Lo que es, es.
      • La realidad no es como a mí me convendría que fuera. No es como debería ser. No es como me dijeron que iba a ser. No es como fue. No es como será mañana. La realidad de mi afuera es lo que es.
      • Solo puedo iniciar mi camino desde mi punto de partida, y esto es aceptar que las cosas son como son.
      • Yo soy quien soy. Yo no soy quien quisiera ser. No soy el que debería ser. No soy el que mi mamá quería que fuese. Ni siquiera soy el que fui. Yo soy quien soy.
      • Todas nuestras neurosis empiezan cuando tratamos de ser quienes no somos.
      • Tú… eres quien eres. Tú no eres quien yo necesito que seas. Tú no eres el que fuiste. Tú no eres como a mí me conviene. Tú no eres como yo quiero. Tú eres como eres.
      • Hace poco empecé a definir el verdadero amor como la desinteresada tarea de crear espacio para que el otro sea quien es.
    • II: Nada que sea bueno es gratis.
      • Ese pago no siempre es en dinero. Si fuera sólo en dinero, ¡sería tan fácil! Este precio es a veces alto y otras muy pequeño, pero siempre existe.
      • Si algo recibo de fuera, si algo bueno me está pasando, si vivo situaciones de placer y de goce es porque me las he ganado. He pagado por ellas, me las merezco. Los pagos son siempre por anticipado: lo bueno que vivo ya lo he pagado.
      • La aseveración de “me merezco todo lo que me pasa incluido lo malo” no es necesariamente cierta.
      • Abandonar para siempre la idea infantil de que alguien debe darme algo porque sí, porque yo lo quiero. Que la vida tiene que procurarme lo que deseo “sólo porque lo deseo”, de pura suerte, mágicamente.
    • III: Nunca hacer lo que no quiero.
      • Nadie puede hacer todo lo que quiere, pero cualquier puede NO hacer NUNCA lo que NO QUIERE.
      • Vivir coherentemente con esta idea, no es fácil. Y sobre todo, no es gratis.
      • Lo máximo que puede pasarme es que el precio sea mi vida.
      • En general, lo único que es necesario es incorporar la capacidad de renunciar a que algunos de los demás me aprueben, me aplaudan, me quieran.
  • Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando.
  • Estar cerca del que sabe hace más sabio al que no sabe.
  • Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o inútiles… Sin embargo, si nos damos tiempo, terminamos dándonos cuenta de lo mucho que nos costaría vivir sin aquellas cosas que en otro momento rechazamos.
  • Intentar huir de los malos pensamientos es salir a buscarlos. Huir de la muerte es ir a su encuentro.
  • El sastre: “Me iban a cortar la cabeza mañana al amanecer, y ahora tengo dos años. En dos años pueden pasar tantas cosas… En dos años se puede morir el zar… Me puedo morir yo… Y lo más importante: ¡a lo mejor el oso habla!”.
  • Así no, así no quiero… A mí me gustabas cuando estabas entero.
  • ¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo? El niño se encoge de hombros y me contesta. ¿Por qué me lo preguntas a mí? Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras… Los obstáculos los trajiste tú.
  • ¿Cómo pudo ese niño tan pequeño salvar su vida y la de su hermano? Panchito estaba solo… No tenía a nadie que le dijera no iba a poder.
  • Quiero que me oigas sin juzgarme. Quiero que opines sin aconsejarme. Quiero que confíes en mí sin exigirme. Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí. Quiero que me cuides sin anularme. Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí. Quiero que me abraces sin asfixiarme. Quiero que me animes sin empujarme. Quiero que te acerques sin invadirme. Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten. Que las aceptes y no pretendas cambiarlas. Quiero que sepas… que hoy puedes contar conmigo… Sin condiciones.
  • Cada uno ve a los demás mirándolos desde arriba o desde abajo. Cada uno ve a los altos o a los bajos según su propia posición en el mundo, según sus limitaciones, según sus costumbres, según su deseo, según su necesidad… Él sabía que era uno más. Uno más… Como todos…
  • Muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada. Pero si damos tiempo para mirar bien, nos damos cuenta de que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad, está escondida la tristeza.
  • Sólo la magia puede conseguir que algo sea eterno. Esto es lo que hoy deseas. ¿Acaso tú puedes asegurar que tu deseo será eterno? ¡La magia sólo dura mientras persiste el deseo!
  • Nosotros hemos creado a nuestros carceleros, y, ahora, sin ellos, la sociedad no existiría. ¡ya no sabríamos vivir sin relojes!
  • Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol.
  • Ser feliz es sentir la convicción de estar en el camino correcto.

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raul

2 comentarios to “Cuentos para pensar de Jorge Bucay – Apuntes Breves”

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