Raul Barral Tamayo's Blog

Pasen Y Vean [R]

¿Es usted un psicópata? de Jon Ronson – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Jueves, 10 de octubre, 2013


Título original: The psychopath test.
© Jon Ronson, 2011.
Traducción: Carlos Abreu.
Editorial: Ediciones B.

Un grupo de neurólogos recibe un correo tan desconcertante que decide contactar con el periodista Jon Ronson: se trata de la historia de un preso que, supuestamente, fingió una enfermedad mental para obtener una sentencia más leve, pero que sigue ingresado en un penal psiquiátrico porque ningún médico cree que esté cuerdo.

Ronson decide, entonces, ahondar un poco más en el tema y ver qué hay de cierto y qué de mera especulación en las diagnosis de locura que tan felizmente se prescriben en el mundo entero.

Ronson tiene una suerte de epifanía cuando conoce a Robert Hare, un prestigioso psicólogo que desarrolló el test estándar que diagnostica la psicopatía. Jon aprende de Hare a descubrir a estos psicópatas y, armado con su nueva habilidad de cazador de locos, se adentra por los pasillos del poder y comienza a especular y a poner en tela de juicio la salud mental de amigos y conocidos para concluir que, o todos estamos un poco locos, o las definiciones sobre qué es locura deberían revisarse…

Jon Ronson es un escritor y presentador televisivo británico, famoso por su columna “The Human Zoo” en el diario The Guardian y por haber escrito y presentado un sinfín de documentales.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Éste es un relato sobre la locura.
  • James: “Una vez me contaron una anécdota sobre ella. Estaba entrevistando a un psicópata. Le enseñó la imagen de un rostro asustado y le pidió que identificara la emoción. El tipo contestó que no sabía de qué emoción se trataba, pero que esa era la cara que ponía la gente justo antes de que él los matara”.
  • Pensé en mi cerebro hiperansioso, en mi propia clase de locura. ¿Era un motor más potente en mi vida que mi racionalidad?
  • Me acordé que aquellos psicólogos que afirmaban que los psicópatas mueven el mundo. Lo decían en serio: la sociedad, según ellos, era una expresión de esa forma particular de locura.
  • Siempre había creído que la sociedad era una institución esencialmente racional, pero ¿y si no lo era? ¿Y si estaba erigida sobre la demencia?
  • El DSM-IV-TR es un libro de texto de 943 páginas publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría que cuesta 99 dólares. Hay un ejemplar en las estanterías de las consultas psiquiátricas de todo el mundo y contiene una descripción de cada uno de los trastornos mentales conocidos. En la actualidad se conocen 374.
  • Frotteurismo: contacto y roce con una persona en contra de su voluntad en un vehículo de transporte público, normalmente acompañado con fantasías de que está viviendo una relación exclusiva y cariñosa con la víctima, tienen lugar cuando el individuo se encuentra entre los quince y los veinticinco años de edad, después, la frecuencia declina gradualmente.
  • “Me pregunto si yo padezco uno de los 374 trastornos mentales”, pensé. Abrí el manual de nuevo. Al instante me diagnostiqué doce trastornos distintos.
  • L.J. Davis, revista Harper’s: “Es muy posible que el frotteurista sea una víctima impotente de su obsesión, pero es igual de probable que se trate sencillamente de un tío guarro que se aburre y busca una forma fácil de excitarse”.
  • Tom Cruise declaró en un discurso grabado que pronunció ante otros cienciólogos: “¡Las autoridades en la mente somos nosotros!”.
  • El doctor Persaud había escrito un artículo en que atacaba la guerra que los cienciólogos contra la psiquiatría, que contenía trescientas palabras que por lo visto eran una copia literal de un pasaje de una diatriba anterior contra la Iglesia escrita por Stephen Kent, profesor de sociología en la Universidad de Alberta, Canadá. Parecía un acto imprudente, considerando que los cienciólogos tenían fama de no dejar pasar una.
  • Tony explicó que fingir demencia resulta de lo más sencillo, sobre todo si uno tiene diecesiete años, consume drogas y ve muchas películas de terror. No hace falta saber cómo se comportan los dementes auténticos; basta con imitar al personaje interpretado por Dennis Hopper en el filme Terciopelo azul.
  • Es mucho más difícil, prosiguió Tony, convencer a la gente de que estás cuerdo que hacerles creer que estás loco.
  • Tony: “A los psiquiatras les encantan los “signos no verbales”. Les encanta analizar los movimientos del cuerpo”.
  • Los detractores de la cienciología creen que dicha religión y todo lo que se ha hecho en su nombre, incluida la fundación de su rama antipsiquiátrica, no son más que una manifestación de la locura de L. Ron Hubbard.
  • Dicen que Hubbard fue la primera persona que denunció que los psiquiatras administraban a sus pacientes dosis enormes de LSD y terapias de electrochoques, como parte de un plan secreto financiado por la CIA para crear asesinos con el cerebro lavado.
  • Un documental de la Iglesia sobre la vida de Hubbard afirma que “L. Ron Hubbard fue probablemente el hombre más inteligente que haya existido sobre la faz de la tierra. Ha habido grandes hombres como Jesús, Moisés y Mahoma. L. Ron Hubbard merece figurar entre ellos”.
  • Profesor Maden sobre Tony: “La mayoría de los psiquiatras que lo han examinado, y ha habido muchos, han dictaminado que no padece una enfermedad mental, pero es un psicópata”.
  • Profesor Maden: “La enfermedad mental viene y va. Puede mejorar gracias a la medicación. Tony es un psicópata. La psicopatía no va y viene. Es la forma de ser de la persona. No existe la menor duda sobre el diagnóstico de Tony”.
  • Essi Viding: “La lista de Hare. El PCL-R. Es una especie de test para psicópatas concebido por un psicólogo canadiense llamado Bob Hare. Es la escala de evaluación por excelencia para diagnosticar la psicopatía”.
  • Essi Viding: “Los psicópatas no cambian. No aprenden de los castigos. Lo máximo que puede esperarse de ellos es que lleguen a ser demasiado viejos y perezosos para cometer delitos. Los problemas comienzan cuando uno de ellos llega muy alto en la sociedad convencional”.
  • Essi Viding: “Aunque solo integran el 25% de la población reclusa, son responsables de entre el 60% y el 70% de los crímenes violentos que se cometen en las cárceles. Aunque son pocos, más vale no meterse con ellos. El porcentaje de psicópatas entre la población no reclusa es un 1%”.
  • Psicópatas. Depredadores que se valen de su encanto, la manipulación, la intimidación, el sexo y la violencia para controlar a otros y satisfacer sus necesidades egoístas. Como carecen de conciencia y empatía, se apoderan a su antojo de lo que quieren, quebrantando normas y expectativas sociales sin remordimiento o sentimiento de culpa. Lo que les falta, en otras palabras, son precisamente las cualidades que permiten a un ser humano vivir en armonía social.
  • Tony: “Intentar demostrar que no eres un psicópata es aún más  difícil que intentar demostrar que no eres un enfermo mental”.
  • El psiquiatra francés Philippe Pinel fue el primero en aventurar, a principios del siglo XIX, que existía una demencia que no guardaba relación con la manía, la depresión o la psicosis. La denominó “manie sans delire”, locura sin delirio. Sostenía que quienes la padecían parecían normales a primera vista, pero eran incapaces de controlar sus impulsos y propensos a arrebatos violentos.
  • No fue hasta 1981, cuando el doctor alemán J. L. A. Koch publicó su libro Die Psychopatischen Minderwertigkeiter, que esta anomalía recibió su nombre actual: psicopatía.
  • La Ley  de Salud Mental de 1959 para Inglaterra y Gales describía a los psicópatas simplemente como personas que tenían “un trastorno o incapacidad mental persistente (acompañado en ocasiones, pero no siempre, de una inteligencia por debajo de lo normal) que se traduce en una conducta anormalmente agresiva y gravemente irresponsable por parte del paciente, y que requiere o es susceptible de tratamiento médico”.
  • La creencia generalizada era que solo un 1% de los humanos padecía la psicopatía, pero que el caos que ocasionaban era de tal alcance que podía llegar a cambiar la sociedad, cambiarla a peor.
  • Surgió una pregunta urgente: ¿cómo podía curarse a los psicópatas?
  • Peter Woodcock, The Mask of Sanity, documental de la BBC: “Muy pocas cosas en la vida me proporcionaban placer. Pero estrangulando niños encontraba una sensación de placer. Y de logro. Porque era una sensación tan agradable que deseaba repetirla. Así que salí en busca de una repetición. Es una confesión terrible. Intento ser lo más sincero posible”.
  • Siempre hemos estado de acuerdo con Bob Hare en que los psicópatas nacen así y no son producto de madres controladoras ni de padre apocados.
  • Bob Hare les aplicaba una descarga a los voluntarios. Eran unos electrochoques de lo más dolorosos. Los psicópatas no sudaban. Ni una gota.  Cuando recibían el estímulo desagradable, los psicópatas reaccionaban… Supongo que gritaban. No obstante, las pruebas parecían indicar que la amígdala, la parte del cerebro que debía haber anticipado la sensación desagradable y enviado las señales de miedo de rigor al sistema nervioso central, no estaba funcionando bien.
  • Los psicópatas tienen una marcada propensión a reincidir. ¿Qué sentido tiene amenazarlos con encarcelarlos de nuevo si violan la libertad condicional? Esta amenaza no significa nada para ellos.
  • Otro experimento, la prueba de reflejos de sobresalto, contemplar imágenes grotescas, como fotografías policiales de caras destrozadas. En el momento más insospechado, bobo hacía que sonara un ruido increíblemente fuerte junto a sus oídos. Los no psicópatas pegaban un brinco de sorpresa. Los psicópatas permanecían relativamente serenos.
  • Los psicópatas ven las caras destrozadas como enigmas fascinantes por resolver.
  • La famosa escala de evaluación PCL-R de Hare, que consta de los siguientes criterios:
    1. Locuacidad / encanto superficial.
    2. Concepto elevado de la propia valía.
    3. Necesidad de estimulación / tendencia al aburrimiento.
    4. Mentiras patológicas.
    5. Engaño / manipulación.
    6. Ausencia de remordimiento y sentimiento de culpa.
    7. Profundidad escasa de los sentimientos.
    8. Crueldad / falta de empatía.
    9. Estilo de vida parasitario.
    10. Control deficiente de la conducta.
    11. Conducta sexual promiscua.
    12. Problemas de conducta precoces.
    13. Falta de metas realistas a largo plazo.
    14. Impulsividad.
    15. Irresponsabilidad.
    16. Incapacidad de aceptar la responsabilidad de los propios actos.
    17. Relaciones de pareja múltiples y breves.
    18. Delincuencia juvenil.
    19. Revocación de la libertad condicional.
    20. Versatilidad delictiva.
  • Los psicópatas alegan invariablemente que sus víctimas no tienen derecho a quejarse. Estaban aseguradas. O habían aprendido una valiosa lección sobre la vida al recibir una paliza. O todo era culpa suya al fin y al cabo.
  • Los psicópatas se aburren con facilidad. Necesitan emociones fuertes. Emigran a las grandes ciudades.
  • Como reacción a la fuerte impresión, noté un cosquilleo en el cuerpo, presa de una laxitud y una debilidad repentinas. Bob explicó que esta sensación se debía a que las amígdalas y el sistema nervioso central estaban enviándose señales de alarma mutuamente. Es una sensación que los psicópatas son incapaces de experimentar. Existen anomalías en la manera en que dichos individuos procesan material con implicaciones emocionales. Que hay una disociación entre el significado lingüístico de las palabras y las connotaciones emocionales. No relacionan unas con otras. Varias partes del sistema límbico sencillamente no se activan.
  • ¿Por qué ibamos a compadecerlos? Nosotros no les importamos una mierda.
  • Los asesinos en serie destruyen familias. Los psicópatas corporativos, políticos y religiosos destruyen economías y sociedades enteras.
  • ¿Por qué es tan injusto el mundo? ¿Cuál es la causa de la injusticia económica salvaje, las guerras brutales, la crueldad empresarial diaria? La respuesta: los psicópatas. Los psicópatas son los culpables de la brutalidad y la deformidad de nuestra sociedad.
  • Cuanto más asciendas por la escala social, mayor será el número de sociópatas que encuentres.
  • La esencia de la psicopatía reside en la ausencia de autocontrol moral. Si resulta que una persona que carece de autocontrol además se pone cachonda con la violencia, puede llegar a convertirse en un asesino en serie peligrosos que sienta el deseo de matar sin sufrir traumas morales por ello.
  • Bob Hare sostenía que los psicópatas eran imitadores consumados.
  • Eso es un psicópata: alguien que no entiende lo que ocurre a nivel emocional, pero que entiende que ha sucedido algo importante.
  • Nos deslumbran las personas que ocultan algo, y los psicópatas siempre ocultan algo porque nunca están allí del todo. Son sin lugar a dudas las personas con trastornos mentales que resultan más enigmáticas.
  • El psicópata puede llorar cuando se muere su perro, y parece algo fuera de lugar, porque no llora cuando se muere su hija. Los perros son pertenencias. Los perros, si uno elige la raza adecuada, son sumamente fieles. Son como esclavos. Hacen todo lo que uno quiere.
  • Muchas personas deshumanizan a los demás, buscan maneras de erradicar la empatía y el remordimiento de su vida laboral, a fin de cumplir mejor con sus obligaciones.
  • Charlotte en su primera etapa profesional se había percatado de que los mejores invitados al programa eran los que tenían ciertos rasgos de locura. El Prozac era el fármaco perfecto. Los que lo toman están afligidos. Yo sabía que no estaban totalmente deprimidos, pero sí lo suficiente para ir al médico, así que seguramente estaban enfadados y alterados. Era mejor que tomaran Prozac o algo por el estilo. Si no tomaban nada de nada, probablemente no estaban lo bastante locos.
  • Prácticamente todos los programas del horario de máxima audiencia están poblados por personas que padecen el tipo de locura adecuado, y ahora yo sabía cuál era la fórmula. Las personas con un tipo adecuado de locura están un poco más locas de lo que creemos estar nosotros, y su locura resulta reconocible. Nos entretienen, y nos consuela no estar tan locos como ellos.
  • No nos gusta la telebasura obvia. Nos gusta la telebasura con trampa.
  • Un hospital psiquiátrico desafió a David Rosenhan a que enviara a más impostores, con la garantía de que esta vez los desenmascaría. Rosenhan aceptó, y al cabo de un mes el hospital tuvo el orgullo de anunciar que había descubierto a cuarenta y un impostores. Entonces Rosenhan reveló que no había enviado a nadie al hospital.
  • Robert Spitzer tenía un plan, el de extirpar, en la medida de lo posible, los juicios humanos de la psiquiatría. Cualquier psiquiatra podría abrir el manual que estaban creando, el DSM-III, y, si los síntomas observables del paciente encajaban con los lo de la lista, el diagnóstico sería claro. Y así fue como se inventaron casi todos los trastornos.
  • Siempre me había preguntado por qué no se menciona a los psicópatas en el DSM. La comisión del DSM se alineó con Lee Robins y la psicopatía fue abandonada en favor del trastorno antisocial de la personalidad. Ella sostenía que los clínicos no podían medir de forma fiable rasgos de la personalidad como la empatía.
  • El DSM-III causó sensación. Se vendieron más de un millón de ejemplares. Casi toda la población del mundo occidental empezó a utilizar las listas de síntomas para autodiagnosticarse. Fue una auténtica revolución en el mundo de la psiquiatría, que de pronto tenían cientos de trastornos nuevos para los que inventar medicamentos, millones de pacientes nuevos que tratar. Las farmaceúticas estaban felices con el DSM.
  • Allen Frances: “Es muy fácil desatar una falsa epidemia en el campo de la psiquiatría. Y sin querer contribuimos a crear tres que no han sido erradicadas aún. El autismo, el déficit de atención y el bipolar infantil. A muchos niños que habrían podido considerarse extravagantes, diferentes, de pronto se les puso la etiqueta de autistas. A los niños propensos a la irritabilidad extrema, el malhumor y las rabietas los están catalogando como bipolares. Las compañías farmaceúticas y los grupos de presión ejercen una enorme influencia en la propagación de la epidemia.
  • El trastorno bipolar infantil alivia el sentimiento de culpa de los padres que tal vez son responsables de la actitud rebelde de su hijo.
  • Robert Spitzer: “No me gusta la idea de hacer conjeturas sobre cuántas de las categorías que figuran en el DSM-III describen comportamiento normales. Estaría haciendo conjeturas sobre hasta qué porción del libro es un error. Admitió que una parte de él podría serlo”.
  • Me pregunté si en ocasiones la diferencia entre un psicópata de Broadmoor y un psicópata de Wall Street radicaba en la suerte de haber nacido en el seno de una familia estable y rica.
  • Hay personas que están en una zona intermedia y se les pone sin contemplaciones una etiqueta excesiva, con lo que pasan a ser simplemente una personificación de la locura a ojos de quienes se aprovechan de ellas.
  • Bob Hare: “Las personas que dicen esa clase de cosas, y no lo digo en sentido peyorativo, son, bueno, muy de izquierdas, intelectuales muy izquierdistas. No les gustan las etiquetas. No les gusta hablar de las diferencias entre las personas. Naturalmente, a veces se ponen etiquetas excesivas, pero eso es responsabilidad de las compañías farmaceúticas. ya verás lo que ocurrirá cuando desarrollen un medicamento para la psicopatía. El umbral bajará a veinticinco o veinte…”

Enlaces relacionados:

Otros libros relacionados:

raul

5 comentarios to “¿Es usted un psicópata? de Jon Ronson – Apuntes Breves”

  1. Maicro said

    Impresionante. El párrafo “Allen Frances: “Es muy fácil desatar una falsa epidemia en el campo de la psiquiatría. Y sin querer contribuimos a crear tres que no han sido erradicadas aún. El autismo, el déficit de atención y el bipolar infantil. A muchos niños que habrían podido considerarse extravagantes, diferentes, de pronto se les puso la etiqueta de autistas. A los niños propensos a la irritabilidad extrema, el malhumor y las rabietas los están catalogando como bipolares. Las compañías farmaceúticas y los grupos de presión ejercen una enorme influencia en la propagación de la epidemia.” pone los pelos de punta. Así, cuántas habrá habido en la historia de la mediciona occidental.

    Gracias.

  2. […] El declive de los dioses de Mariano Guindal – Apuntes Breves ¿Es usted un psicópata? de Jon Ronson – Apuntes Breves […]

  3. […] ¿Es usted un psicópata? de Jon Ronson. […]

  4. […] ¿Es usted un psicópata? de Jon Ronson. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: