Raul Barral Tamayo's Blog

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Nuestra última oportunidad de Abdullah II de Jordania – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Lunes, 11 de noviembre, 2013


Título original: Our Last Best Chance.
© 2011, Rey Abdullah II bin al-Husein del Reino Hachemí de Jordania.
© 2012, Francisco J. Ramos Mena, por la traducción.
Editorial: Debate.

El mundo quedó asombrado cuando el rey Husein de Jordania, en su lecho de muerte, nombró sucesor a su hijo, en vez de a su hermano, primero en la línea de sucesión. Pero el primer sorprendido fue el propio Abdullah, entonces el joven jefe de las tropas especiales, cuya vida iba a dar un vuelco radical.

Esta es la fascinante historia de un joven príncipe que estudió en un internado en Estados Unidos y luego en una academia militar en el Reino Unido, siempre convencido de que sería un soldado. De regreso a casa, persiguió terroristas y modernizó las tropas especiales de Jordania, hasta que, de improviso, se vio en el trono.

Junto a la reina Rania, redefinió el significado de la monarquía, mientras su esposa se convertía en la más ferviente defensora de los derechos de la mujer en el mundo musulmán. En estas memorias insólitamente sinceras, y desde su posición de interlocutor fundamental entre Occidente y el mundo árabe, el rey Abdullah habla sin ambages del problema más complejo al que se enfrenta, el conflicto palestino-israelí, sin soslayar el impacto de la guerra de Irak o cómo abordar las ambiciones nucleares de Irán.

¿Por qué un jefe de Estado en ejercicio escribe sobre los temas más delicados que ha de afrontar? Porque estamos ante un momento decisivo: nuestra última oportunidad para lograr la paz en Oriente Próximo.

Su majestad el rey Abdullah II, el hijo mayor del rey Husein y cuadragésimo tercer descendiente directo del profeta Mahoma, accedió al trono de Jordania en 1999. Previamente había servido como comandante de las Fuerzas Especiales en el ejército de Jordania. Está casado con la reina Rania, con la que tiene cuatro hijos.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Cada dos o tres años un nuevo conflicto viene a acosar a nuestra turbulenta región.
  • Cuando miro al futuro, mi mayor temor es que pronto veamos otra guerra entre Israel y sus vecinos.
  • El conflicto entre israelíes y palestinos se remonta a los primeros años del siglo XX.
  • No es una lucha religiosa: es un conflicto político sobre derechos y tierra.
  • Un hecho que no se ha entendido bien en Occidente es que esta es una cuestión global. La cuestión palestina es una causa que halla eco en los 1.500 millones de musulmanes del mundo.
  • ¿Si Israel pudiera hacer las paces con los palestinos?, entonces ¿qué justificación moral tendría cualquier gobierno o grupo de resistencia para proseguir la lucha?
  • Una de las mejores armas contra los extremistas violentos es la de erosionar la base de sus llamamientos. Lograr una paz justa y duradera constituye uno de nuestros instrumentos más poderosos contra el extremismo. No detendrá a todos los fanáticos, pero sí transformará radicalmente el terreno de juego.
  • La comunidad cristiana árabe es la comunidad cristiana más antigua del mundo, y su presencia en Jerusalén se remonta al tiempo de Jesucristo.
  • Tenemos que resolver de inmediato las cuestiones de estatus definitivo: Jerusalén, refugiados, las fronteras y la seguridad.
  • Nuestra única esperanza es rescatar la solución de dos estados. No hay otra opción.
  • La resolución del conflicto palestino es la clave para la normalización de las relaciones entre Israel y todo el mundo musulmán.
  • El impulso de frenar a las mujeres por supuestos motivos religiosos o culturales, de excluirlas de la población activa, proviene de una profunda inseguridad.
  • En la vida, como en la política, hay cierta tendencia a mantener el status quo.
  • Una de las ideas más peligrosas que han surgido en los últimos años es la sugerencia de que Occidente y el mundo musulmán son dos bloques separados, que se dirigen inevitablemente hacia su mutua colisión. Este concepto es engañoso, incendiario y erróneo.
  • Durante más de mil años, musulmanes, judíos y cristianos han convivido en paz, enriqueciendo mutuamente sus respectivas culturas.
  • Esta perniciosa idea del choque de culturas impregna la actual arena política, dando fuerza a los extremistas de todas partes.
  • Las personas con una visión estrecha de la historia presuponen que las cosas son hoy del mismo modo que han sido siempre.
  • En la Edad Media, las grandes ciudades de Jerusalén, Bagdad y Damasco constituían los principales centros de aprendizaje y conocimiento del mundo.
  • Mi familia, los hachemíes, desciende del profeta Mahoma, y durante generaciones  sus miembros han sido líderes y gobernantes en nuestra región. Hacia finales del siglo V, mi antepasado Qusai fue el primer gobernante de La Meca. La mía es una herencia de tolerancia y aceptación de diferentes culturas y religiones.
  • Como una persona nacida en Oriente, si bien educada en Occidente, siento una profunda afinidad por ambas culturas.
  • Con demasiada frecuencia las voces de los árabes moderados se ven sofocadas por las de quienes gritan más fuerte.
  • Es un conflicto relativamente reciente, arraigado en la inmigración judía a Palestina a comienzos del siglo XX.
  • Aunque hoy en día muchos en Occidente ven a Lawrence de Arabia como un héroe romántico que desempeñó un papel clave conduciendo al pueblo árabe hacia la libertad, en mi familia la visión de los acontecimientos históricos es considerablemente más moderada.
  • Mi bisabuelo: “Ningún pueblo de la tierra ha sido menos “antisemita” que los árabes. La persecución de los judíos se ha limitado casi íntegramente a las naciones cristianas de Occidente. Salvo algunas excepciones, los judíos han vivido durante muchos siglos en Oriente Próximo, en completa paz y amistad con sus vecinos árabes”.
  • Mi abuelo: “Ningún hombre puede gobernar un país sin disciplina. Ningún hombre puede ser un buen soldado sin disciplina. Y en ningún lugar del mundo se enseña a los hombres disciplina como lo hacen en Sandhurst”.
  • Uno de los mayores méritos de Israel ha sido el de exagerar la amenaza planteada por países a los que considera enemigos estratégicos, perpetuando la historia de que se trata de una nación diminuta rodeada de potencias hostiles. Este mito ha permitido a los israelíes presentar sus propios y deliberados actos de agresión como acciones emprendidas en defensa propia y, en algunos casos, persuadir a otras naciones para que atacaran a sus enemigos en su lugar.
  • En 1967, en términos militares, no cae duda de que Israel podía equipararse a sus adversarios árabes.
  • Todo muchacho, de un modo u otro, piensa que su padre es un rey.
  • Mi padre pertenecía una generación que creía que había que ser personalmente duro.
  • Deerfield se consagraba a las altas cualificaciones académicas, pero también al desarrollo personal. Puedo afirmar que los años que pasé en Deerfield se cuentan entre los más felices de mi vida.
  • Sargento Lawley: “Usted va a estar siempre en el ojo del huracán. Lo único que va a variar es la intensidad”.
  • Una de las pocas cosas que lamento en la vida es no haber tenido nunca la oportunidad de disfrutar de cuatro años de universidad, como mis amigos de Deerfield. Mi iniciación a las responsabilidades de la edad adulta fue acelerada.
  • Una educación militar te obliga a madurar rápidamente, te reta a estar a la altura de las exigencias del liderazgo, y te exige cuidar de otros.
  • Parte del aprendizaje del ejército reside en que te destinen a un lugar remoto, experimentando la rutina diaria y abordando todos los difíciles y desagradables problemas que surgen. Esto arruina tu vida social, pero te enseña mucho sobre el mando.
  • Para mi padre el deber y el honor eran lo primero, incluso antes que su propia familia.
  • Una de las mayores virtudes de mi padre era que todo el mundo lo admiraba y confiaba en él, incluso quienes discrepaban de él. Era demasiado educado para señalar que muchos de los líderes árabes que lo criticaron públicamente por tratar con Israel en privado le pedían que intercediera por ellos.
  • En nuestra cultura, cuando un hombre quiere pedirle a una mujer que se case con él, hace que los miembros más poderosos e influyentes de su familia o tribu le aseguren a la familia de la futura esposa que su hija será bien acogida y estará bien cuidada.
  • En Jordania, cuando un hombre tiene la intención de pedir la mano de una mujer en matrimonio, es tradición que la familia de la mujer le ofrezca una taza de café árabe, y que la del hombre se abstenga de tomárselo hasta que aquella haya aceptado la oferta. Si la familia de ella rechaza la proposición de matrimonio, entonces ese desaire al honor de la familia de él se considera compensado por el desaire de no haberse tomado el café.
  • Mi padre no necesitaba ver un papel firmado: consideraba que lo que Isaac Rabin decía que iba a pasar era lo que iba a pasar.
  • La trágica muerte de Rabin significó que perdimos a un verdadero compañero en favor de la paz.
  • Mi entrenamiento militar me había preparado para la posibilidad de que me dispararan. Para lo que no me había preparado era para la vida política. Cuando alguien te dispara, es evidente quiénes son los enemigos; sin embargo, no resulta tan claro cuando estos te sonríen y te hacen cumplidos.
  • Como hijo primogénito del rey Husein, en el momento de nacer me convertí en príncipe heredero; pero en 1965, cuando tenía solo tres años, mi padre decidió apartarme de la línea sucesoria. Mi padre pidió al Parlamento que enmendara la Constitución, y designó a su hermano, el príncipe Hasan, como su nuevo heredero.
  • El 22 de enero de 1999, mi padre me llamó a casa y me dijo: “Quiero verte”. De inmediato me dirigí a Hummar. él me cogió la mano y me dijo: “Quiero hacerte príncipe heredero. Es tu derecho. Eres el más capacitado, y el único entre todos que puede sacar adelante el país”. Me respondió que uno de los motivos por los que me había escogido a mí era que siempre había pensado en todos los demás, y sabía que tenía capacidad para dirigir el país y para mantener unida a la familia en aquellos difíciles momentos.
  • Si había algo que mi padre me había enseñado, era que un rey no debe tanto mandar como velar por su pueblo.
  • Parte del papel del jefe de la Corte Real consiste en reunirse con todos los demandantes, escuchar sus peticiones y transmitir sus demandas al rey. Este sistema, basado en la tradición, se creó cuando Jordania era un país mucho más pequeño. Ahora se han creado varios departamentos para abordar los distintos temas. No obstante, las personas más prominentes siguen siendo recibidas por el jefe de la Corte Real en persona. Y cuando visito las zonas rurales del país, la gente con frecuencia acude a mí directamente y me entrega una hoja de papel con su petición escrita.
  • Lo que busco en todos mis asesores es la capacidad de poner en práctica mi programa y de lograr que las cosas se hagan diligencia. Si los asesores no obtienen resultados, son reemplazados. En última instancia, todos trabajamos por el pueblo de Jordania, y este merece lo mejor.
  • Una de las falsas ideas más frustrantes que predominan en Occidente es la de que todas las mujeres árabes están oprimidas, son analfabetas, se ven forzadas a quedarse en casa para cuidar de los hijos, y se las obliga a llevar el velo cada vez que se aventuran a salir de casa. Muchas mujeres de Jordania y de todo el mundo árabe van a la universidad y luego obtienen grandes logros en sus carreras profesionales. Las estadísticas del sistema de enseñanza jordano muestran que son las chicas las que cada año obtienen las mejores notas en los exámenes de secundaria. No obstante es también un triste hecho que detrás del estereotipo hay algo de verdad. Muchos hombres árabes tienen grandes prejuicios.
  • Algo que no se entiende bien en Occidente es la diversidad de Oriente Próximo. Existe un nivel similar de diversidad que en Europa. Y aunque la mayoría de los países árabes comparten una religión común, el islam, y una lengua común, el árabe, existen importantes diferencias culturales e históricas entre ellos, y asimismo albergan a significativas minorías religiosas. De modo que tiene tan poco sentido hacer generalizaciones globales con respecto a todos los “árabes” como con respecto a todos los “europeos”.
  • En Occidente, los asuntos internacionales tienden a gestionarse a través de instituciones y cuadros permanentes de funcionarios que proporcionan cierta continuidad mientras los líderes políticos entran y salen de la escena. Sin embargo, en mi parte del mundo, a la gente le gusta conocerse cara a cara. En Occidente es perfectamente aceptable reunirse con un jefe de Estado durante veinte minutos, tratar de algún asunto concreto, y luego despedirse, pero en el mundo árabe se considera grosero hacer una visita durante un tiempo breve. El modo apropiado de recibir a los huéspedes respectados es invitarles a una magnífica cena. El verdadero trabajo se realiza en las conversaciones informales después de la cena, no en las reuniones oficiales.
  • Mi padre siempre creyó que había que tener cerca a los amigos y aún más cerca a los enemigos.
  • El pueblo palestino siempre tendrá mi apoyo al ciento diez por ciento en la búsqueda de un Estado palestino. Y una vez que los palestinos obtengan su derecho a un Estado, los jordanos de origen palestino por fin tendrán el derecho a escoger dónde quieren vivir. Los que quieran ser ciudadanos palestinos y trasladarse a Palestina serán libres de hacerlo, y todos nuestros ciudadanos que decidan quedarse en Jordania, independientemente de su procedencia u origen, seguirán siendo ciudadanos jordanos. Serán leales a la bandera jordana, no a la palestina, lo que para algunos hoy es imposible.
  • Jordania no tiene petróleo, y sus recursos naturales son limitados. Tanto el agua como la tierra de cultivo son escasas. Su base industrial nunca ha sido demasiado fuerte, y, con una población de solo cuatro millones y medio de habitantes en 1999, era improbable que el país se convirtiera en un centro neurálgico a nivel económico.
  • Mi padre solía contarme que, cuando deseaba tomarle el pulso al paíse, se cubría la cara con el tradicional pañuelo a cuadros y recorría Ammán de noche en un viejo y destartalado taxi, recogiendo a la gente como si fuera un taxista.
  • Con el tiempo, mi afición a las visitas secretas provocó un aluvión de falsos “avistamientos” de mi persona. Por cada visita que realmente hacía, había noticias de que me habían visto en otros treinta o cuarenta sitios. En todo el país, los funcionarios públicos comenzaron a sentirse atemorizados. Dado que la siguiente persona de la cola podía ser el rey, pensaban, más valía que los trataran a todos como a reyes. El mensaje a los burócratas era: estáis aquí para servir a la gente, y no al revés. Yo sabía que no podía poner fin a todas las ineficiencias y hacer la clave de cambios que Jordania necesitaba por mí mismo. Los sectores público y privado tendrían que empezar a trabajar juntos.
  • Davos era un hermosos lugar donde realizar la importante tarea de persuadir a los ejecutivos globales de que consideraran la posibilidad de invertir en Jordania.
  • Uno de los beneficios de la tecnología de la información es el impacto que puede tener en todos los niveles de la sociedad.
  • Las tecnologías de la información y la educación son dos aspectos clave para mejorar la economía de un país.
  • Un nuevo proyecto con enormes ramificaciones es el desarrollo de los yacimientos de uranio jordanos, de gran importancia, pero sin explotar.
  • Bajo la dirección de la Comisión de Energía Atómica de Jordania, estamos desarrollando un programa de energía nuclear, que reducirá nuestra dependencia de las costosas importaciones de petróleo y gas.
  • La comunidad internacional no ha hecho nada o casi nada para presionar a Israel con el fin de que se adhiera al Tratado de No Proliferación (NPT) o permita la inspección de sus instalaciones.
  • Las industrias creativas como el cine, los medios de comunicación y la tecnología de la información son la clave del futuro desarrollo económico de Jordania.
  • En el pasado, cuando me reunía con inversores, solía decirles que Jordania era un gran lugar en el que invertir. Ahora puedo hablar de proyectos concretos y señalar ventajas claras para animar a las empresas a hacer negocios en Jordania.
  • Mi sueño es que lleguemos a unir las economías de Israel, Palestina y Jordania en un mercado común, basado en el modelo del Benelux en Europa Occidental. El potencial de turismo conjunto es enorme y la posibilidad de cooperación es inmensa.
  • La King’s Academy sigue siendo uno de los logros que más me enorgullezco. A todo lo largo y ancho de Oriente Próximo existen numerosas escuelas privadas para los hijos de la élite, que se presentan en su Mercedes con chófer, con el teléfono móvil pegado a la oreja. Sin embargo, no hay escuelas que sigan la misma tradición de Deerfield: que estén abiertas a todos los jóvenes con talento y ofrezcan becas para quienes no pueden permitirse pagar la matrícula.
  • Jerusalén ha ocupado siempre un lugar especial en el corazón árabe. Es una ciudad santa para las tres grandes religiones monoteístas, el judaísmo, el cristianismo y el islam, y en parte debido a ello a menudo ha sido causa de conflictos.
  • Me tomo muy en serio mi responsabilidad de conservar la identidad árabe de Jerusalén y proteger sus lugares sagrados.
  • Es frecuente en Occidente presentar al gobierno iraní como una estructura monolítica, pero lo cierto es que la estructura política iraní es compleja y opaca, incluso para quienes compartimos la misma religión. La única verdad segura sobre el gobierno iraní es que cualquiera que trate de darle una explicación sencilla se equivoca seguro.
  • Los cinco pilares del islam son: la shahada, la profesión de fe en Dios y el reconocimiento de Mahoma como su mensajero; la oración o azalá, que los musulmanes deben realizar cinco veces al día, simbolizando su vinculación a Dios; el azaque, la limosna a los pobres y desamparados, que es un signo de desapego del mundo; el ayuno, o sawm, en el mes santo del ramadán, que revela desapego del propio ego; y la realización del hach, la peregrinación a La Meca.
  • El islam significa justicia, igualdad, imparcialidad, y la posibilidad de vivir una vida buena y con sentido. Lamentablemente, estas virtudes se han visto corroídas por la vacua adhesión a interpretaciones reaccionarias de nuestros textos sagrados.
  • Una de las cosas que más me han entristecido en las dos últimas décadas es la mala interpretación que se ha producido de una gran religión como resultado de las acciones equivocadas de muy pocos.
  • Muchos asocian el término yihad a la violencia y a la guerra; sin embargo, yihad significa literalmente “lucha” o “esfuerzo”, y alude principalmente a la lucha o esfuerzo interior para mejorar uno mismo. Es una lucha por la mejora personal, pero también, es un sentido más amplio, para mejorar las vidas de quienes nos rodean. La victoria no se produce como resultado de una única batalla, sino como resultado de muchos pequeños triunfos a lo largo del día, algunos de los cuales pueden ser tan pequeños que resulten casi invisibles a otros.
  • Me duele la tergiversación de mi religión por parte de una pequeña banda de fanáticos equivocados. Esas personas abrazan una forma pervertida del islam. Por más que afirmen actuar en su nombre, en realidad no son más que asesinos y matones. Y aunque constituyen una minoría en absoluto representativa de los 1.570 millones de musulmanes que hay en el mundo, han tenido un impacto desproporcionado en el modo en que se percibe esta fe. Llamamos a estas personas takfiríes, que en árabe significa “los que acusan a otros de ser herejes”. Utilizan la ignorancia, el resentimiento y una distorsionada promesa de alcanzar el martirio para propagar su ideología, dando la espalda a más de mil años de erudición y exégisis coránicas en nombre de lo que ellos presuponen que eran las formas auténticas del islam en la Arabia del siglo VII. Los takfiríes son una pequeña parte de un movimiento fundamentalista de mayor envergadura, el movimiento salafí. La ideología salafí propone regresar a los “fundamentos” de la fe inicial, pero la mayoría no justifican el terrorismo ni la matanza de civiles inocentes. Los takfiríes declaran la guerra total a sus enemigos y creen que quienes se inmolan en atentados suicidas van derechos al cielo. Para ellos no hay límites en la forma de hacer la guerra a sus enemigos, y prescinden de los códigos morales del islam tradicional, consagrados en el Corán y los Hadices.
  • El movimiento takfirí, cuyo origen se remonta al resurgimiento de una doctrinaria tendencia yihadí en Egipto en la década de 1970, y vinculado al levantamiento de 1979 en La Meca, engendraría numerosos grupos violentos terroristas, incluído al-Qaeda.
  • A los takfiríes les atraen las guerras donde se ataca a los musulmanes.
  • Para derrotar completamente a los terroristas, tenemos que neutralizar el atractivo de su ideología extremista y combatir la ignorancia y la desesperanza que constituyen su caldo de cultivo. Esta no es solo una batalla militar, sino también intelectual.
  • Nuestras dos mayores armas contra los takfiríes son la educación y las oportunidades, no solo proporcionando mejores escuelas y universidades, sino también mejorando la calidad de nuestra educación religiosa.
  • Hay extremistas en todas las religiones. La capacidad de unos pocos extremistas para influir en las percepciones generales mediante actos de barbarie entraña una mayor responsabilidad para los moderados, de todas las religiones, de hacerse oír. Si la mayoría permanece silenciosa, los extremistas dominarán el debate.
  • El Lugar del Bautismo es el emplazamiento cristiano más importante de Jordania. Hemos hecho todo lo posible por preservar el sitio en su estado natural, y al mismo tiempo hemos cedido tierras para que los cristianos construyeran iglesias.
  • Jordania se toma muy en serio su responsabilidad de proteger los derechos de los cristianos dentro del país, y también en Jerusalén.
  • Uno de los problemas del gobierno israelí es que todo se filtra.
  • Visto en retrospectiva, el hecho de que Hamas participara en las elecciones palestinas creó más problemas de los que resolvió.
  • Hablar en nombre de Dios puede servir con demasiada facilidad como justificación para suprimir el debate. Encaramarse a un pedestal moral y espiritual le permite a uno condenar a cualquier que le cuestione como falto de moralidad. Y esta visión absolutista se vuelve peligrosa cuando se combina con la política.
  • Al-Qaeda se alimenta de la continuidad de este conflicto. La creación de un Estado palestino disminuiría considerablemente su atractivo global y limitaría su alcance, convirtiendo a dicha organización en una amenaza localizada y restringida a ciertas zonas conflictivas. Puede que este vínculo no resulte evidente a los estadounidenses, pero cualquier musulmán te dirá que la injusticia sufrida por el pueblo palestino es como una llaga en carne viva que radicaliza y moviliza a muchos jóvenes en todo el mundo musulmán.
  • Al pueblo de Israel le digo: no dejéis que vuestros políticos pongan en peligro la seguridad de vuestra nación tomando decisiones ciegas e irreflexivas que continúan aislando a vuestro país.
  • Actualmente, los árabes representan en torno al 20% de la sociedad israelí. Si no hay paz, e Israel sigue controlando Cisjordania, los árabes se convertirán en una mayoría. ¿Cómo abordará esa situación el gobierno israelí?
  • Nuestras gentes quieren la paz. Nuestra responsabilidad como líderes es hacer que ese sueño, tal maltratado, se convierta en realidad.

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raul

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