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El tiempo, la PNL y la inteligencia emocional de José María Acosta – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 29 de abril, 2014


© 2009 José Mª Acosta
Editorial: Ediciones Gestión 2000.

Una obra que recoge de forma clara, sencilla y amena lo más destacado en tecnologías sociales: La Inteligencia Emocional, la Programación Neurolingüística todo cuanto se refiere al uso cotidiano de esa herramienta maravillosa que es nuestro cerebro.

De la mano del especialista José Mª Acosta, logrará mejorar su calidad de vida y laboral, ganando tiempo y aprendiendo a utilizar el estrés en su favor.

José Mª Acosta Vera es Doctor Ingeniero Industrial y Certified Trainer por el Time Management Center de Michigan. A sus seminarios sobre el uso eficaz del tiempo han asistido mas de doce mil ejecutivos. Ha publicado diversos trabajos sobre la gestión del tiempo. Está considerado una autoridad en este tema. Es miembro del Capítulo Español del Club de Roma.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Aristóteles asignó al cerebro la función de refrigerar la sangre. Dada su enorme autoridad, nadie se atrevió a discutirlo hasta hace muy poco.
  • Se ha demostrado que el cerebro cambia de forma según las áreas que más utilizamos, según la actividad mental. Las investigaciones sobre la neuroplasticidad demuestran que los cerebros de las personas mayores no degeneran, sino que presentan una evolución particular, cambian de forma según las áreas que más utilizan, lo que convierte a esas personas en gente “sabia” cuando llega la vejez.
  • Los mayores enemigos de la inteligencia son el inmovilismo, la depresión, el desinterés, el aburrimiento…, parece ser que esa es una fase previa en muchos enfermos de Alzheimer.
  • El cerebro funciona y aprende incluso durante el sueño. La memoria se codifica durante una fase del sueño. La perspicacia y la creatividad se afinan mediante los sueños.
  • Es sabido que los niños de corta edad pueden resolver con facilidad problemas que a los adultos se nos atragantan. La razón: la escuela y la familia aún no les han echado a perder la creatividad.
  • Nuestra cultura presiona al hemisferio izquierdo con tantas exigencias (lenguaje, lógica, sistemática) que el derecho (intuición, creatividad) se desarrolla de modo insuficiente.
  • Durante la formación escolar o universitaria se facilitan datos de problemas cerrados y se exige una resolución que debe conducir a un resultado prefijado. Y que se entiende como el único válido. Sin embargo, en la vida o en el trabajo, los problemas suelen ser abiertos, no siempre hay datos, sino eventuales mediciones que hay que realizar o, simplemente, que hay que evaluar; y las soluciones son, por lo general, múltiples y discutibles.
  • Mientras escribía sus partituras, Mozart pedía a su esposa que le leyera, para tener así “distraído” al hemisferio racional.
  • En la actualidad, se especula con que la intuición no es sino el uso inteligente del 99 por ciento de la información que recibimos y que, considerada poco relevante en su momento, el cerebro la almacena en el inconsciente.
  • La inteligencia emocional está en el uso hábil y simultáneo de ambas. En conocer cómo funcionan una y otra. En dotar de inteligencia a la emoción y tomar conciencia de los sentimientos. En saber manejar una y otros.
  • Los sentimientos son lo que conocemos como estados del yo. Son permanentes, no precisan de estímulo alguno.
  • La capacidad de procurarse uno mismo gratificación o consuelo resulta un antídoto fabuloso contra cualquier disgusto.
  • Como el cuerpo y la mente constituyen lo que llamamos un sistema cibernético, toda emoción implica reacciones físicas encadenadas, normales y hasta necesarias en un primer momento, pero que, cuando tienen lugar de forma desproporcionada o se prolongan en el tiempo, aumentan los niveles de toxicidad de nuestro organismo, pudiendo llegar a somatizarse y desencadenar auténticas enfermedades orgánicas.
  • Como la vida emocional repercute en el sistema inmunológico, estar sanos depende, en parte, de mantener una actitud optimista.
  • La ira mueve a la acción.
  • La alegría nos aumenta el caudal de energía disponible. Nos hace experimentar entusiasmo ante cualquier tarea.
  • La tristeza nos ayuda a asimilar una pérdida. Ante la disminución de la energía y el entusiasmo que supone esa situación, resulta peligroso realizar actividades vitales y sociales. La tristeza las inhibe.
  • El miedo nos frena ante el peligro. Nos hace evitar situaciones de riesgo.
  • La vergüenza nos inhibe actuar contra nuestros principios o contra la cultura del entorno.
  • El amor conlleva un estado de calma y satisfacción que favorece la relación.
  • La sorpresa produce una apertura del campo visual favoreciendo la entrada de luz en la retina.
  • La aversión facilita el rechazo ante un alimento de sabor desagradable o evita un olor molesto y peligroso.
  • Una de las bases de la inteligencia emocional es la conciencia emocional, que permite desembarazarnos de los estados de ánimo negativos. No podemos evitar que aparezcan, pero sí podemos disminuir su intensidad, su repercusión y decidir cuánto tiempo los vamos a soportar.
  • Un líder es una persona que sabe manejar las emociones, tanto las propias como las ajenas.
  • La PNL es el arte y la ciencia de la excelencia personal en cualquier terreno. Ese es su objetivo. La PNL no se plantea el porqué de lo que hacemos, sino cómo lo hacemos. No es una teoría, sino algo práctico: un conjunto de modelos, habilidades y técnicas para pensar y actuar efizcamente. Su propósito es ser útil.
  • Es preciso aceptar que, cada uno de nosotros, somos algo importante, valioso. No más que nadie, pero tampoco menos que nadie. Y que por ello merecemos respeto, empezando por el que debemos tener con nosotros mismos.
  • Si haces lo que siempre has hecho, obtendrás lo que siempre has obtenido.
  • Si lo que haces no funciona, haz otra cosa.
  • Según un estudio, un niño escucha la palabra no una media de cincuenta veces al día. Y esta inevitable represión resulta, con frecuencia, perniciosa para la autoestima del niño.
  • Problema 1. No sabemos decir NO cuando pensamos que debemos hacerlo.
  • El cerebro no procesa el no.
  • Eleanor Roosevelt: “Nadie te puede hacer sentir inferior si tú no le das permiso”.
  • La persona asertiva sabe decir que no sin ofender.
  • Estamos programados para ocultar o disimular nuestros sentimientos, y no para expresarlos con la libertad de quien cree tener derecho a ello.
  • Derechos asertivos que formula Manuel J. Smith:
    • A ser el único juez de tu comportamiento, tus pensamientos y tus emociones.
    • A no tener que dar razones o excusas para justificar tu comportamiento.
    • A juzgar si asumes o no la responsabilidad de buscar soluciones para los problemas de otras personas.
    • A cambiar de opinión.
    • A cometer errores, y ser responsable de los mismos.
    • A decir: “No lo sé”.
    • A ser independiente de la buena voluntad ajena.
    • A tomar decisiones ajenas a la lógica.
    • A decir: “No lo entiendo”.
    • A decir: “No me importa”.
  • No cabe incriminarles a los hijos con un “eres un mentiroso”, sino con un “en esto me has mentido”, que es mucho más eficaz si lo que se pretende es modificar una conducta y no convertirla en algo crónico.
  • La recompensa inmediata de no juzgar a los demás en lo que no te afecta es, como contrapartida, que vives mucho más feliz ocupándote solo de lo que realmente te importa.
  • Nadie te va a respetar si no comienzas por respetarte a ti mismo.
  • La persona asertiva no tiene por qué ser competitiva, no se siente superior, no trata de ganar a los demás, sino de ser independiente, o mejor, interdependiente.
  • Ser asertivo significa ser capaz de expresarse con seguridad sin tener que recurrir a comportamientos pasivos, agresivos, o manipuladores.
  • La competitivdad. Importada de EE.UU., es una de nuestras plagas modernas. La creencia en su eficacia nos es inculcada desde nuestra primera infancia.
  • A nivel personal hay quien se siente inflezi porque su yate tiene doce metros y el de su colega quince. Cuando consiga el de veinte metros deseará el de treinta de un vecino.
  • La PNL nos presenta un modelo básico de adquisición de habilidades: Incompetencia inconsciente. Incompetencia consciente. Competencia consciente. Competencia inconsciente.
  • El aprendizaje noes una simple capacidad intelectual. La actitud emocional que tengas desempeña en él un papel esencial, para bien o para mal.
  • Arrogancia: “Ya sé todo lo que necesito”.
  • Inseguridad: “Esto es muy complicado”.
  • Problema 2: Creer que lo más importante en la vida es el trabajo.
  • Problema 3: Creer que lo más importante en la vida es la familia. Lo más importante en la vida eres tú.
  • El que no se quiere a sí mismo no estça en las mejores condiciones para entregarse y dar amor a nadie.
  • Séneca: “No hay viento favorable para el marino que no sabe a qué puerto va”.
  • Problea 4: Dar prioridad a lo que nos piden.
  • No es suficiente tener sueños, esperanzas o aspiraciones vagas. Esto no son objetivos, esto no motiva. Los objetivos son concreciones específicas acerca de los resultados deseados y con los cuales se siente uno comprometido personalmente.
  • Una diferencia esencial entre el fracasado y el triunfador es que a este no le importa hacer cosas que no le gustan, porque tiene muy claro que le ayudan a alcanzar los objetivos que se propone y que sí le gustan. Tiene claro que son su motor.
  • Lo importante es tomar conciencia de que, si no estableces tus propias metas, es muy probable que te encuentres zarandeado por todo tipo de circunstancias o de presiones exteriores en una u otra dirección.
  • Problema 5: Creer que el tiempo es gratuito y sin valor.
  • El tiempo es tu recursos más valioso.
  • Problema 6: Creer que el tiempo es inagotable.
  • La paradoja del tiempo: nadie tiene tiempo, pero todo el mundo tiene todo el que hay.
  • La verdad es que: tengo tiempo para lo que yo elija.
  • El tiempo se va de todos modos: o lo utilizas o lo pierdes.
  • No es fácil conocer el uso del tiempo, pero hay que intentarlo.
  • Problema 11: Ocuparse de cosas solo porque son útiles. Lo inteligente: ocuparse de lo que es más rentable.
  • Perder el tiempo es hacer algo de lo que luego te arrepientes.
  • Problema 12: Creer que esto lo arreglo yo en un santiamén.
  • Las cosas no resultan tan sencillas como parecía al principio.
  • Problema 14: Creer que todo saldrá según lo previsto.
  • Si algo puede fallar, acabará fallando. Prever un plan B para lo importante. Y, si lo merece, un plan C. Supone vivir más tranquilo sabiendo que tienes prevista una respuesta para una posible incidencia.
  • Problema 15: Creer que no puedo parar ni un minuto.
  • La capacidad de concentración del cerebro humano se mantiene alta, al parecer, durante diez o quince minutos. Luego tiene altibajos en torno al 65/75 por ciento. Y hacia los 50 o 60 minutos sufre una caída más acusada. Parece razonable hacer una pausa corta más o menos cada hora para recargar las pilas de nueva energía. Esta recuperación de energía es tanto más necesaria cuanto mayor haya sido el consumo de ella que hayamos realizado. Es conveniente que esta pausa sea psicológica a la vez que física.
  • Problema 16: Creer que una tarea concreta lleva un tiempo concreto.
  • Toda tarea se dilata indefinidamente hasta ocupar la totalidad del tiempo disponible para su completa realización.
  • Lo inteligente: asignar a cada tarea un tiempo suficiente pero no excesivo. Y ponerle límite.
  • Problema 17: Creer que utilizar bien el tiempo es cuestión, sobre todo, de trabajar más deprisa o más horas.
  • Utilizar bien el tiempo es cuestión de trabajar más inteligentemente.
  • Problema 18: Creer que una interrupción de un minuto nos quita un minuto.
  • El tiempo que requiere una tarea se alarga cuando la interrumpes y reanudas.
  • Problema 19: Creer que las interrupciones son inevitables.
  • Lo inteligente: evitar interrupciones fuera de los períodos previstos.
  • El objetivo de la hora tranquila es sencillo: crear un período de tiempo sin interrupciones para que la gente pueda concentrarse de modo eficaz en una tarea importante y terminarla. No se programan reuniones. Se evita la charla o cualquier otro tipo de contacto o consulta. Se posponen las tareas especialmente ruidosas.
  • Problema 20: autointerrupciones.
  • Problema 21: hacer varias cosas a la vez.
  • El “síndorme de Superman”. Da, quizá, la ilusión de ser especialmente eficaz. Pero la realidad resulta bien distinta. Está demostrado que lo más barato, en t iempo y en energía, es realizar una sola tarea a nivel consciente. En cambio, a nivel inconsciente, caben muchas acciones simultáneas, con tal de que se hayan convertido en hábitos y no requieran nuestra atención.
  • Lo inteligente: hacer una sola cosa a la vez y terminarla.
  • Problema 22: Creer que cuenta lo que estamos haciendo. Lo que realmente cuenta es el trabajo terminado, resuelto. No cuenta lo que trabajas, sino lo que terminas.
  • Problema 23: Simplificar las funciones directivas por falta de tiempo.
  • Problema 24: Creer que basta hacer bien lo que se hace. El buen profesional es el que elige bien lo que hace. Eso comporta que mucha gente trate de buscar solo la eficiencia.
  • Pete Drucker: “Do the right things right”.
  • Problema 26: Sentirse culpable de no llegar a todo.
  • Problema 27: Miedo al error. Aprovechar el error para mejorar.
  • Problema 28: Buscar la perfección.
  • La perfección no es rentable. Hay que buscar la perfección en el conjunto, lo que impide buscarla en cada tarea.
  • Los refranes son prácticamente infalibles, porque para cada caso siempre hay dos, contrarios, con lo que uno de ellos resultará certero, se trate de lo que se trate.
  • Problema 29: Creer que el que no madruga es un vago.
  • Lo inteligente es: respetar y aprovechar los ritmos personales.
  • Problema 30: Dejar lo difícil para luego. Lo inteligente: lo difícil, si es importante, resolverlo de inmediato.
  • Problema 33: Creer que todo lo que tienes que hacer es importante.
  • Problema 35: Creer que siempre interesa compartir espacios abiertos. Compartir espacios abiertos reduce unos costes y multiplica otros.
  • Problema 36: Creer que siempre se debe estar disponible.
  • Dar prioridad a lo urgente conduce al estrés, darla a lo importante conduce a la eficacia. Priorizar solo lo importante.
  • Problema 39: Cultura de presencia. Lo inteligente: valorar por resultados.
  • Problema 42: Impuntualidad. La puntualidad es el obligado respeto al otro.
  • Problema 43: Querer controlarlo todo. Lo inteligente es: controlar lo controlable y aceptar que hay cosas no controlables.
  • La trampa de la actividad: estar tan ocupado con lo que se hace que se pierde de vista para qué se hace.
  • Problema 46: Creer que ser responsable obliga a trabajar más tiempo.
  • Problema 47: Creer que la calidad de una decisión mejora tomándola con más tiempo. Lo inteligente es: tomar las decisiones a su tiempo.
  • problema 48: Creer que no se debe tomar una decisión sin tener toda la información necesaria. Un directivo está obligado a tomar decisiones con información insuficiente.
  • Lo inteligente es: tomar cada decisión en el nivel más bajo que disponga de información suficiente.
  • Cada cosa se crea dos veces. Una primera, en la mente del creador, y luego se elabora.
  • Problema 53: Comenzar por programar la jornada. Lo inteligente es: programar con visión del largo plazo.
  • Problema 54: Creer que son las tareas las que hay que programar. Lo inteligente es: programar el recurso: el tiempo.
  • Problema 55: Abordamos compulsivamente del 50 al 90 por ciento de nuestras actividades.
  • Controlar el tiempo requiere orientarse a los objetivos. El reloj solo adquiere importancia cuando hay otros.
  • Las personas eficaces no se orientan hacia los problemas, sino hacia las oportunidades.
  • Problema 59: Creer que los ladrones de mi tiempo son solo los otros. El problema es tu respuesta.
  • Problema 60: Atender a las visitas inoportunas. Es tu derecho y tu obligación poner fin a las visitas.
  • Problema 86: Creer que el teléfono es siempre el modo más rápido de comunicarse con alguien.
  • Problema 95: No anotar lo acordado.
  • Problema 102: Creer que delegar es fácil.
  • Problema 103: Si lo quieres pronto y bien hecho, hazlo tú mismo.
  • Problema 104: No delego porque no tengo gente competente. Nunca tendrás gente competente si no delegas.
  • Problema 105: Delegar encargando tareas. Delegar requiere: encomendar a un subordinado funciones que está realizando uno mismo.
  • La responsabilidad se delega, pero se mantiene íntegra.
  • Las responsabilidades delegadas se asumen en público y se exigen en privado.
  • Delegar implica compartir autoridad.
  • Problema 114: Creer que la culpa la tienen los demás.
  • Numerosos médicos no parecen tener mucho interés en que sus pacientes se enteren de lo que tienen. Les hablan en un lenguaje médico que no siempre el paciente entiende, y que le da “corte” hacerse explicar. Lo adecuado para una comunicación eficaz es codificar para el receptor.
  • Problema 119: No escuchar.
  • Problema 120: Creer que el estrés me lo provocan. El estrés es una respuesta personal inadecuada a una situación percibida como una amenaza.
  • Un buen rendimiento requiere un cierto estrés.
  • En mi opinión, hay dos clases de úlceras: de jefe y de pareja.
  • Todo el que padece acidez sabe por propia experiencia que son las situaciones estresantes, y no el café o las comidas picantes, las que se la provocan.
  • Las estadísticas demuestran que: el 40% de lo que nos inquieta nunca llegará a ocurrir; el 30% ha ocurrido ya; el 12% se refiere a la salud; el 10% se refiere a preocupaciones diversas cuyos efectos se anulan; sólo el 8% merece nuestra atención.
  • Problema 122: Preocuparse de lo que no podemos resolver.
  • Victor Frankl: “El éxito, como la felicidad, es el efecto secundario de la dedicación personal a algo más importante que uno mismo”.
  • La capacidad de alcanzar con facilidad el estado de “flujo” es el mejor ejemplo de la inteligencia emocional.
  • Ser felices o no, dependerá de nuestra armonía interna.

Enlaces relacionados:

  • Blogs: 1, 2 y 3.

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raul

2 comentarios to “El tiempo, la PNL y la inteligencia emocional de José María Acosta – Apuntes Breves”

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