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Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen de Jared Diamond – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 6 de mayo, 2014


Título original: Collapse.
© 2005, Jared Diamond.
© 2006, Ricardo García Pérez, por la traducción
Editorial: Debate.

Jared Diamond se pregunta en Colapso cómo unas sociedades han desaparecido sin apenas dejar huella de su evolución mientras que otras, adaptadas al medio y gracias a unas condiciones especiales de crecimiento, han alcanzado una próspera civilización material y cultural.

A través de sus amplios conocimientos en sociología, economía, lingüística, biología o antropología, Diamond trata de explicar la desaparición de sociedades del pasado y se pregunta si podemos aprender la lección y evitar desastres parecidos en el futuro.

El punto de partida es una rigurosa investigación de los casos de culturas que no han perdurado: historias trágicas como la de los mayas, la de la Isla de Pascua o la de los indios anasazi en Norteamérica; historias menos terribles como la de Islandia o de Japón, culturas que han sabido reaccionar con éxito a desafíos ambientales; historias también de vencedores y vencidos, como el caso de la República Dominicana y de Haití, dos pueblos que a pesar de compartir el mismo medio ambiente han evolucionado de modos muy distintos, y finalmente historias aún abiertas como las de China o Australia, que están buscando soluciones innovadoras a sus desafíos ecológicos y sociales.

¿Qué lección podemos aprender del pasado? ¿Está nuestro futuro en peligro? Las respuestas que ofrece este libro no son catastróficas, pero al mismo tiempo nos advierten de la urgencia de tomar decisiones cuanto antes si queremos seguir admirando las ruinas de otros pueblos que nos han precedido.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • ¿Cómo una sociedad que en otro tiempo fue tan poderosa pudo acabar derrumbándose? ¿Cuál fue el destino de sus habitantes? ¿Podría un destino semejante cernirse finalmetne sobre nuestra sociedad opulenta?
  • En los peores casos de colapso absoluto todos los habitantes de la sociedad emigraron o murieron.
  • ¿Se están exagerando de forma desproporcionada los riesgos o, por el contrario, se están subestimando?
  • ¿Solucionará nuestros problemas la tecnología moderna o está creando nuevos problemas más rápidamente de lo que resuelve los antiguos?
  • Cuando agotamos un recursos, ¿podemos confiar en ser capaces de sustituirlo con algún recurso nuevo?
  • ¿Por qué algunas sociedades del pasado no consiguieron percibir los desórdenes en que estaban incurriendo y que debieron de haber sido evidentes?
  • Si pudiéramos responder a estas preguntas seríamos capaces de identificar qué sociedades corren ahora un riesgo mayor y cuáles serían las mejores medidas para ayudarlas sin esperar a más derrumbamientos.
  • ES como si los científicos estuvieran diciendo: “Sus antepasados fueron malos administradores de sus tierras, de modo que merecieron ser desposeídos”. No solo los pueblos indígenas, sino también algunos antropólogos y arqueólogos que los estudian y se identifican con ellos, consideran que los supuestos descubrimientos recientes son mentiras racistas.
  • Cualquier pueblo puede caer en la trampa de sobreexplotar los recursos medioambientales devbido a los omnipresentes problemas que analizaremos más adelante en el libro: que los recursos parecen ser en principio inagotablemente abundantes, que los indicios de su incipiente agotamiento aparecen enmascarados durante años o decenios bajo las fluctuaciones habituales de los niveles de recursos.
  • Las sociedades que acabaron desapareciendo se encontraban (como la maya) entre las más creativas avanzadas y triunfantes de sus épocas, en lugar de ser estúpidas y primitivas.
  • Los pueblos del pasado eran gentes como nosotros, que se enfrentaban a problemas en líneas generales similares a los que nos enfrentamos nosotros hoy día.
  • La verdadera cuestión es por qué solo algunas sociedades se revelaron frágiles y qué diferenciaba a las que desaparecieron de aquellas otras que no lo hicieron.
  • Este libro no constituye una serie ininterrumpida de deprimentes historias de fracasos, sino que también contiene historias de éxito que nos invitan a ser optimistas y a imitarlas.
  • Mi punto de vista es que mientras los ecologistas no estén dispuestos a involucrarse con las grandes empresas, que son algunas de las fuerzas más poderosas del mundo moderno, no se podrán resolver los problemas medioambientales del mundo.
  • Por primera vez en la historia nos enfrentamos al riesgo de un declive global.
  • El valle de Bitterroot nos ofrece un microcosmos de los problemas medioambientales que asolan al resto de Estados Unidos: población creciente, inmigración, escasez y descenso de la calidad del agua, mala calidad del aire en algunas zonas y, durante algunas estaciones, pérdidas de suelo o de sus nutrientes, pérdidas de biodiversidad, daños causados por especies pestíferas introducidas por el ser humano y consecuencias del cambio climático.
  • La aparentemente prístina Montana sufre en realidad graves problemas ambientales relacionados con los residuos tóxicos, los bosques, los suelos, el agua, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la introducción de especies pestíferas. Todos estos factores se traducen en problemas económicos.
  • Cada vez que he podido hablar realmente con los habitantes de Montana, he visto que sus actos son coherentes con sus valores, aun cuando esos valores choquen con los míos o con los de otros habitantes de Montana.
  • A lo largo y ancho de Estados Unidos las pequeñas granjas están siendo asfixiadas por las grandes, las únicas capaces de sobrevivir reduciendo los márgenes de beneficio y los gastos de consideración.
  • Los propietarios de casas ricos y de fuera del estado se cuidan mucho de quedarse en Montana más de 180 días al año, para evitar así tener que pagar impuestos en Montana.
  • Si Montana fuera una ínsula aislada, como lo era la isla de Pascua en el océano Pacífico en su época polinesia, antes de la llegada de los europeos, su actual economía de Primer Mundo ya se habría venido abajo; ni siquiera habría podido desarrollar esa economía en primera instancia.
  • La población polinesia prehistórica de la isla de Pascua no tenía ninguna grúa, ninguna rueda, ninguna máquina, ninguna herramienta de metal, ningún animal de tiro y ningún otro medio que no fuera la fuerza muscular humana para transportar y erigir las estatuas. Las estatuas que quedan en la cantera se encuentran en todas las fases posibles de realización.
  • El aislamiento de Pascua hace de ella el ejemplo más claro de una sociedad que se destruyó a sí misma sobeeexplotando sus recursos.
  • Un valor añadido de la dendrocronología es que la anchura y la estructura interna de cada anillo reflejan la cantidad de lluvia y la estación en la que cayó dicha lluvia durante ese año concreto.
  • Muchos o la mayoría de los antropólogos europeos y norteamericanos, que han aprendido en sus sociedades de origen a contemplar el canibalismo con horror, también quedan aterrados ante la idea de que lo practiquen pueblos a los que admiran y estudian; por tanto, niegan su existencia y consideran que las afirmaciones sobre el mismo constituyen calumnias racistas.
  • Las ciudades mayas nos impresionan no solo por ese misterio y esa belleza suyas, sino también porque constituyen yacimientos arqueológicos “puros”. Es decir, los lugares en que estaban ubicadas se despoblaron, de modo que no quedaron enterrados por edificaciones posteriores.
  • Las ciudades mayas permanecieron desiertas, ocultas por los árboles y prácticamente ignoradas por el mundo exterior hasta que en 1839 fueron redescubiertas por un rico abogado estadounidense llamado John Stephens, junto con el dibujante inglés Frederick Catherwood.
  • Los mayas se encargan de advertirnos de que las sociedades más avanzadas y creativas también pueden sufrir colapsos.
  • El famoso calendario maya de la Cuenta Larga se inicia el 11 de agosto de 3114 a.C.; exactamente igual que nuestro calendario empieza el 1 de enero del primer año de la era cristiana.
  • Había un quid pro quo tácito: la razón por la que los campesinos mantenían el lujoso estilo de vida del rey y su corte, lo alimentaban con maíz y carne de venado y construían sus palacios era porque este había hecho implícitamente grandes promesas a los campesinos. Los reyes se veían en apuros ante sus campesinos cuando llegaba una sequía, ya que ello equivalía a incumplir una promesa regia.
  • Al igual que en el caso de la isla de Pascua, Mangareva y los anasazi, los problemas medioambientales y de población de los mayas desembocaron en guerras y disturbios civiles crecientes.
  • Además de ser temibles piratas, los vikingos fueron ganaderos, comerciantes y los primeros exploradores europeos del Atlántico Norte.
  • La expansión de los vikingos comenzó a detenerse cuando todas las zonas accesibles para sus barcos habían sido ya asaltadas o colonizadas, y cuando los vikingos que regresaban a casa dejaron de traer consigo historias de tierras extrañas deshabitadas o asaltadas con facilidad.
  • Pese a que nosotros pensamos que los vikingos eran saqueadores y navegantes, ellos se consideraban ganaderos.
  • Los colonos vikingos no tenían ningún modo de saber que los suelos y la vegetación de Islandia eran mucho más frágiles de lo acostumbrado.
  • Al negarse a aprender de los inuit, o quizá por ser incapaces de aprender de ellos, y dado que carecían de toda superioridad militar sobre ellos, fueron los noruegos en lugar de los inuit quienes acabaron en última instancia por desaparecer. El final de la colonia noruega en Groenlandia se califica a menudo de “misterio”. Eso es cierto solo en parte.
  • Esta es la gestión de abajo arriba, según la cual las personas colaboran para resolver sus problemas.
  • Tikopia, una isla tropical diminuta y aislada del sudeste del océano Pacífico, constituye otra historia de éxito en la gestión de abajo arriba. La isla ha estado ocupada de forma continua durante casi tres mil años.
  • De los siete métodos de control de la población tradicionales de Tikopia el más sencillo era la contracepción mediante el coitus interruptus. Otro método era el aborto. Alternativamente, se practicaba el infanticidio enterrando vivo, asfixiando o retorciéndole el cuello a un recién nacido. Otro método era el suicidio. Mucho más habitual que este tipo de suicidio explícito era el “suicidio virtual” que se cometía exponiéndose a realizar peligrosas travesías marítimas.
  • Los jefes de Tikopia ejercen de caciques de las tierras y las canoas de su clan y redistribuyen los recursos. Sin embargo, para lo que suele suceder en Polinesia, Tikopia es una de las jefaturas menos estratificadas y cuyos jefes ostentan menos poder. El jefe es en gran medida un custodio de esta tradición, pero desempeña esa función en solitario.
  • La larga tradición de gestión forestal científica de Japón no es bien conocida entre los europeos y estadounidenses. Japón, de manera independiente y simultánea a Alemania, también desarrolló una gestión forestal impulsada de arriba abajo, en vertical.
  • Hemos acabado asociando el genocidio de Ruanda y Burundi con la violencia étnica.
  • Los problemas graves de superpoblación, impacto medioambiental y cambio climático no pueden prolongarse de forma indefinida: si no conseguimos resolverlos emprendiendo alguna acción decidida, antes o después de resolverse por sí solos, ya sea al modo de Ruanda o de algún otro modo que no hayamos dispuesto nosotros.
  • El superviviente es un maestro de escuela tutsi que sobrevivió únicamente porque resultó encontrarse fuera de casa cuando llegaron los verdugos y mataron a su mujer y a cuatro de sus cinco hijos: “Las personas cuyos hijos tenían que ir andando descalzos a la escuela mataron a las personas que podían comprar zapatos para los suyos”.
  • China se hace notar por la frecuencia, el número, el alcance y los daños de sus catástrofes naturales.
  • La consecución por parte de China de los niveles de vida del Primer Mundo duplicará aproximadamente la explotación de recursos por parte de los seres humanos y el impacto ambiental en todo el mundo.
  • Australia ha estado y  todavía está “extrayendo” sus recursos renovables como si se tratara de minerales. Es decir, se están explotando de forma excesiva a ritmos más rápidos que los de renovación.
  • Australia carece cada vez más de ciudades medianas.
  • El principal motivo de Gran Bretaña para establecerse en Australia fue aliviar el acuciante problema del gran número de habitantes pobres encarcelados y prevenir así una rebelión. Hasta 1873, la presión sobre el espacio penitenciario disponible se aliviaba enviando a los convictos a hacer trabajos forzados como criados en América del Norte. Pero la revolución americana cerró esta válvula de escape.
  • Mientras que la introducción de las ovejas ha reportado a Australia indudables y pingües beneficios, la introducción de los conejos y los zorros ha supuesto una catástrofe absoluta. No se sabe con certeza si se introdujo primero a los zorros para poder llevar a cabo la tradicional caza del zorro británico, y después a los conejos para proporcionar alimento adicional a los zorros, o si se introdujo primero a los conejos para cazar o dar a la campiña un aspecto más británico, y después a los zorros para controlar la población de conejos.
  • Otras de las razones por las que una sociedad puede no conseguir prever un problema se debe al razonamiento mediante falsa analogía.
  • Otra razón habitual del fracaso a la hora de percibir un problema, una vez que ya se ha manifestado, es la lejanía de los responsables.
  • Una forma muy particular de choque de intereses ha llegado a ser bien conocida bajo el nombre de la “tragedia de lo común”. La conducta racional correcta consiste entonces en explotar el recursos antes de que pueda hacerlo el siguiente consumidor, aun cuando el resultado final pueda ser la destrucción de lo común y, por tanto, el perjuicio de todos los consumidores.
  • En aquellas sociedades en las que la élite no puede aislarse de las consecuencias de sus actos es mucho menos probable fracasar en la tentativa de tratar siquiera de resolver problemas ya percibidos debido a los conflictos de intereses entre la élite y las masas.
  • Los valores religiosos suelen ser convicciones especialmente profundas y, por tanto, origen frecuente de una conducta desastrosa.
  • En mi opinión, en gran parte de la rígida oposición actual que hay en el Primer Mundo a las preocupaciones medioambientales intervienen valores que se adoptaron en una etapa anterior de la vida y nunca volvieron a cuestionarse.
  • Quizá la clave del exito o el fracaso como sociedad resida en saber qué núcleo de valores debe conservarse y cuáles hay que desechar y sustituir por otros valores nuevos cuando la situación cambia.
  • Dramaturgo alemán Schiller: “Cualquier persona tomada como individuo es razonablemente sensata y moderada; si forma parte de una multitud, se convierte de inmediato en un bruto”.
  • Tanto las sociedades como los grupos humanos más pequeños pueden tomar decisiones catastróficas por toda una serie secuenciada de razones: la imposibilidad de prever un problema, la imposibilidad de percibirlo una  vez que se ha producido, la incapacidad para disponerse o resolverlo una vez que se ha percibido y el fracaso en las tentativas de resolverlo.
  • Los intereses de las grandes empresas, los ecologistas y la sociedad en su conjunto coinciden más a menudo de lo que hacen pensar todas estas acusaciones mutuas.
  • En promedio, todos los años hay un accidente en algún lugar del mundo que afecta a una presa construida con escorias.
  • Aunque algunas compañías mineras son más rentables que otras, la industria de la minería del metal en su conjunto opera con unos márgenes de beneficio tan reducidos que su tasa media de beneficios en los últimos 25 años ni siquiera ha servido para amortizar los gastos de capital inicial.
  • Los problemas de contaminación son más insidiosos y mucho más duraderos en el caso de la industria de la minería que en la petrolera.
  • Los vertidos de petróleo suelen desaparecer al cabo de unos cuantos años o menos, y el petróleo acaba degradándose de forma natural.
  • Por regla general, la industria minera responde a las reclamaciones derivadas de los problemas de toxicidad de las minas negando los hechos.
  • Entre las pesquerías más importantes que ya se han colapsado se encuentran la de fletán, el atún y el pez espada del Atlántico, la del arenque del mar del Norte, la del bacalao de la zona de los Grandes Bancos, la de la merluza argentina y la del bacalao australiano del río Murray.
  • Más de la mitad de la extensión de bosque original del mundo ya se ha alterado para destinarla a otros usos, y si se mantienen las tasas actuales de conversión, la cuarta parte de los bosques que quedan en la actualidad acabarán destinados también a otros usos en el próximo medio siglo.
  • La deforestación fue el principal factor, o uno de los principales, en la desaparición de las sociedades del pasado que se describen en este libro.
  • Si se mantienen las tendencias actuales, en el año 2030 habrán desaparecido alrededor de la mitad de los arrecifes coralinos que quedan.
  • La sociedad mundial en su conjunto discurre hoy día por una senda no sostenible.
  • Si se mantienen las tasas actuales, dentro de unas cuantas décadas haremos agotado o destruido la mayor parte de las pesquerías marinas que quedan en todo el mundo, habremos agotado las reservas de petróleo y gas natural baratas, limpias y fácilmente accesibles, y nos habremos acercado al límite del techo fotosintético.
  • Los problemas medioambientales del mundo se resolverán, de un modo u otro, en el curso de la vida de los niños y jóvenes de hoy día. La única pregunta es si acabarán resolviéndose de una forma agradable y escogida por nosotros mismos o de formas desagradables que no hayan sido fruto de nuestra elección, como las guerras, el genocidio, las hambrunas, las enfermedades epidémicas o la desaparición de sociedades.
  • Las nuevas tecnologías, tanto si consiguen resolver los problemas que estaban destinadas a solucionar como si fracasan en el intento, dan lugar por regla general a nuevos problemas imprevistos.
  • Todos nuestros problemas actuales son consecuencias negativas y no deseadas de la tecnología que disponemos.
  • La prosperidad de que goza el Primer Mundo en la actualidad se basa en la merma del capital medioambiental que tiene en el banco (su capital de fuentes de energía no renovable, de reservas de pescado, de capa superficial de suelo, de bosques, etcétera).
  • No tiene sentido sentirse satisfecho por nuestra actual comodidad cuando está claro que hoy por hoy transitamos por una senda no sostenible.
  • Una de las principales lecciones que debemos aprender de los colapsos de los mayas, los anasazi, los habitantes de la isla de Pascua y las demás sociedades del pasado es que la caída en picado de una sociedad puede iniciarse solo uno o dos decenios después de que la población alcance sus cifras más altas y las mayores cotas de riqueza y consumo de energía.
  • Si lo pensamos bien, no debe sorprendernos que la decadencia de las sociedades tienda a producirse inmediatamente después de haber alcanzado sus cifras más altas. La razón es sencilla: máxima población, riqueza, consumo de recursos y producción de residuos significa máximo impacto medioambiental y aproximación la límite en el que el impacto sobrepasa los recursos.
  • La afirmación de que algunas predicciones sobre el medio ambiente demuestran ser erróneas se limita a ser una queja por las falsas alarmas. A ninguna persona sensata se le ocurriría suprimir el servicio municipal de bomberos solo porque han pasado unos cuantos años sin que haya habido un gran incendio.
  • Debemos esperar que algunas advertencias sobre el medio ambiente resulten ser falsas alarmas, o de lo contrario descubriríamos que nuestro sistema de alarma medioambiental es demasiado conservador.
  • La razón por la que muchas alarmas se revelaron falsas es a menudo que nos convencieron de que adoptáramos contramedidas que tuvieron éxito.
  • Aunque habrá que ver si la predicción de que la población mundial se estabilizará en una cifra inferior al doble de su nivel actual acaba siendo cierta o no, en este momento constituye una posibilidad realista.
  • Una de las conclusiones que vemos aflorar de nuestro análisis de los reyes mayas, los jefes noruegos de Groenlandia y los jefes de la isla de Pascua es que, a largo plazo, la gente rica no tiene garantizados sus intereses ni los de sus hijos cuando gobiernan una sociedad que está desmoronándose, sino que simplemente compran el privilegio de ser los últimos en pasar hambre o morir.
  • Si se mantienen las tasas actuales, la mayoría o la totalidad de la docena de conjuntos de problemas medioambientales principales expuestos al comienzo de este capítulo serán agudos antes de que mueran los adultos jóvenes que viven hoy día.
  • En Holanda tenemos otro dicho: “Tienes que ser capaz de llevarte bien con tu enemigo, ya que puede ser el encargado de la bomba de tu pólder”.
  • Jared, ¿eres optimista o pesimista respecto al futuro del mundo? Soy un optimista cauteloso.
  • Conseguiremos resolver nuestros problemas… si decidimos hacerlo.
  • Hay dos tipos de decisiones que han resultado cruciales para inclinar esos desenlaces hacia el éxito o el fracaso: la planificación a largo plazo y la voluntad de revisar valores fundamentales.
  • Tenemos la oportunidad de aprender de los errores de pueblos remotos y de pueblos del pasado. Esta es una oportunidad de la que no gozaron las sociedades del pasado.

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raul

3 comentarios to “Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen de Jared Diamond – Apuntes Breves”

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