Raul Barral Tamayo's Blog

Pasen Y Vean [R]

Inteligencia emocional de Daniel Goleman – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Jueves, 3 de julio, 2014


Título original: Emotional intelligence.
© 1995 by Daniel Goleman.
Traducción de David González Raga y Fernando Mora
Editorial: Editorial Kairós.

El Coeficiente de Inteligencia (CI) ¿determina nuestro destino? Mucho menos de lo que pensamos. En este fascinante y persuasivo libro, Daniel Goleman sostiene que nuestra visión de la inteligencia humana es estrecha, pues soslaya un amplio abanico de capacidades esenciales para la vida. Soslaya lo que él llama inteligencia emocional.

Apoyándose en la más moderna investigación sobre el cerebro y la conducta, el autor explica por qué personas con un elevado coeficiente intelectual fracasan en sus empresas vitales, mientras que otras con un CI más modesto triunfan clamorosamente. La inteligencia emocional es una forma de interacción con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social.

El déficit de inteligencia emocional repercute en mil aspectos de la vida cotidiana, desde problemas matrimoniales hasta trastornos de salud. El descuido de la inteligencia emocional puede arruinar muchas carreras y, en el caso de niños y adolescentes, conducir a la depresión, trastronos alimentarios, agresividad, delincuencia. Ahora bien, todos podemos fomentar y robustecer nuestra inteligencia emocional, y el autor nos proporciona una amplia y detallada guía para conseguirlo. Basándose en la forma en que los niños aprenden a modelar sus circuitos cerebrales, Goleman nos enseña también un programa pedagógico para el desarrollo integral del ser humano. El futuro no está escrito en ninguna parte; la inteligencia emocional no es un parámetro fijado desde el momento del nacimiento: cabe desarrollarla, cuidarla, fomentarla.

Inteligencia emocional se ha convertido, desde su aparición en los Estados Unidos, en un best-seller mundial. Ofrece una nueva visión de la excelencia y supone un importante hito para un enfoque más amplio de la inteligencia humana.

Daniel Goleman (California, 1946), doctorado en Harvard, ha escrito sobre ciencias conductuales y cerebrales para el New York Times durante doce años, siendo nominado en dos ocasiones para el Premio Pulitzer. Actualmente es presidente del Consorcio para la Investigación de la Inteligencia Emocional en la Universidad de Rutgers y miembro de la American Association for the Advancement of Science.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • La inteligencia emocional destaca especialmente sobre el CI en aquellos dominios “blandos” en los que la relevancia del intelecto para el éxito es relativamente menor.
  • El CI y las habilidades técnicas son menos importantes cuanto más elevada es la posición ocupada. En los niveles más elevados, la tasa de habilidades relacionadas con la IE que presentan los modelos del liderazgo competente oscila entre el 80 y el 100%.
  • Caza talentos: “Los CEO son contratados por su capacidad intelectual y su experiencia comercial y son despedidos por su falta de inteligencia emocional”.
  • Este libro constituye una guía para dar sentido a lo aparentemente absurdo.
  • ¿Qué factores entran en juego, por ejemplo, cuando personas con un elevado CI no saben qué hacer mientras que otras, con un modesto, o incluso bajo CI, lo hacen sorprendentemente bien? Mi tesis es que esta diferencia radica con mucha frecuencia en el conjunto de habilidades entre las que destacan el autocontrol, el entusiasmo, la perseverancia y la capacidad para motivarse a uno mismo.
  • Y si existen dos actitudes morales que nuestro tiempo necesita con urgencia son el autocontrol y el altruismo.
  • El conjunto de los datos más inquietantes de todo el libro tal vez sea el que nos habla de la investigación llevada a cabo entre padres y profesores y que demuestra el aumento de la tendencia en la presente generación infantil al aislamiento, la depresión, la ira, la falta de disciplina, el nerviosismo, la ansiedad, la impulsividad y la agresividad, un aumento, en suma, de los problemas emocionales.
  • En la actualidad dejamos al azar la educación emocional de nuestros hijos con consecuencias más que desastrosas.
  • En su Ética a Nicómaco, Aristóteles realiza una indagación filosófica sobre la virtud, el carácter y la felicidad, desafiándonos a gobernar inteligentemente nuestra vida emocional.
  • Cada emoción nos predispone de un modo diferente a la acción; cada una de ellas nos señala una dirección, que, en el pasado, permitió resolver adecuadamente los innumerables desafíos a que se ha visto sometida la existencia humana.
  • Nuestras decisiones y nuestras acciones dependen tanto de nuestros sentimientos como de nuestros pensamientos.
  • Hemos sobrevalorado la importancia de los aspectos puramente racionales para la existencia humana.
  • Como ya explicaba Freud en El malestar de la cultura, la sociedad se ha visto obligada a imponer normas externas destinadas a contener la desbordante marea de los excesos emocionales que brotan del interior del individuo.
  • Con demasiada frecuencia nos vemos obligados a afrontar los retos que nos presenta el mundo postmoderno con recursos emocionales adaptados a las necesidades del pleistoceno. Éste, precisamente, es el tema fundamental sobre el que versa nuestro libro.
  • El hecho de que el cerebro emocional sea muy anterior al racional y que éste sea una derivación de aquél, revela con claridad las auténticas relaciones existentes entre el pensamiento y el sentimiento.
  • Horace Walpole: “La vida es una comedia para quienes piensan y una tragedia para quienes sienten”.
  • La amígdala constituye una especie de depósito de la memoria emocional y, en consecuencia, también se la puede considerar como un deopósito de significado.
  • La amígdala puede llevarnos a actuar antes incluso de que el más lento neocórtex despliegue sus también más refinados planes de acción.
  • Las opiniones inconscientes son recuerdos emocionales que se almacenan en la amígdala.
  • El hipocampo es el que registra los hechos puros, la amígdala es la encrgada de registrar el clima emocional que acompaña a estos hechos.
  • Cuanto más intensa es la activación de la amígdala, más profunda es la impronta y más indeleble la huella que dejan en nosotros las experiencias que nos han asustado o nos han emocionado.
  • Los recuerdos emocionales pueden llegar a convertirse en falsas guías de acción para el momento presente.
  • Como almacén de la memoria emocional, la amígdala escruta la experiencia presente y la compara con lo que sucedió en el pasado. Su método de comparación es asociativo, es decir que equipara cualquier situación presente a otra pasada por el mero hecho de compartir unos pocos rasgos característicos similares.
  • El motivo que explica el desconcierto ante nuestros propios estallidos emocionales es que suelen datar de un período tan temprano que las cosas nos desconcertaban y ni siquiera disponíamos de palabras para comprender lo que sucedía.
  • Mientras la amígdala prepara una reacción ansiosa e impulsiva, otra parte del cerebro emocional se encarga de elaborar una respuesta más adecuada.
  • El intelecto no puede funcionar adecuadamente  sin el concurso de la inteligencia emocional, y la adecuada complementación entre el sistema límbico y el neocórtex, entre la amígdala y los lóbulos prefrontales, exige la participación armónica entre ambos. Sólo entonces podremos hablar con propiedad de inteligencia emocional y de capacidad intelectual.
  • No es que nosotros pretendamos eliminar la emoción y poner la razón en su lugar, como quería Erasmo, sino que nuestra intención es la de descubrir el modo inteligente de armonizar ambas funciones. El viejo paradigma proponía un ideal de razón liberada de los impulsos de la emoción,. El nuevo paradigma, por su parte, propone armonizar la cabeza y el corazón.
  • La inteligencia académica no ofrece la menor preparación para la multitud de dificultades a la que deberemos enfrentarnos a lo largo de nuestra vida.
  • Constreñimos por igual a todas las personas a un estilo educativo que, en el mejor de los casos, les proporcionará una excelente preparación para convertirse en profesores universitarios. Y nos dedicamos a evaluar la trayectoria vital de una persona en función del grado de ajuste a un modelo de éxito estrecho y preconcebido.
  • El influyente libro de Gardner Frames of Mind constituye un auténtico manifiesto que refuta “el pensamiento CI”.
  • El conocimiento de uno mismo, es decir, la capacidad de reconocer un sentimiento en el mismo momento en que aparece, constituye la piedra angular de la inteligencia emocional.
  • La conciencia de uno mismo es una habilidad básica que nos permite controlar nuestros sentimientos y adecuarlos al momento.
  • El control de la vida emocional y su subordinación a un objetivo resulta esencial para espolear y mantener la atención, la motivación y la creatividad.
  • Hay quienes son sumamente diestros en gobernar su propia ansiedad, por ejemplo, pero en cambio, son relativamente ineptos cuando se trata de apaciguar los trastornos emocionales ajenos.
  • A diferencia de lo que ocurre con los test habituales del CI, no existe, ni jamás podrá existir, un solo test de papel y lápiz capaz de determinar el “grado de inteligencia emocional”.
  • La inteligencia emocional aporta, con mucha diferencia, la clase de cualidades que más nos ayudan a convertirnos en auténticos seres humanos.
  • La conciencia de uno mismo no es un tipo de atención que se vea fácilmente arrastrada por las emociones, constituye una actividad neutra que mantiene la atención sobre uno mismo aun en medio de la más turbulenta agitación emocional.
  • La observación de uno mismo permite la toma de conciencia ecuánime de los sentimientos apoasionados o turbulentos.
  • Tomar conciencia de un estado de ánimo negativo conlleva también el intento de desembarazarnos de él.
  • Según Edward Diener, las mujeres suelen experimentar las emociones en general, tanto positivas como negativas, con más intensidad que los hombres.
  • La vida emocional es más rica para quienes perciben más.
  • La conciencia emocional de uno mismo conduce al siguiente elemento constitutivo esencial de la inteligencia emocional: la capacidad de desembarazarse de los estados de ánimo negativos.
  • El objetivo de la templanza no es la represión de las emociones sino el equilibrio.
  • No se trata de que para ser felices debamos evitar los sentimiento angustiosos, sino tan sólo que no nos pasen inadvertidos y terminen desplazando a los estados de ánimo más positivos.
  • Dos tercios de las personas que sufren de trastornos maníaco-depresivos no han recibido nunca tratamiento médico al respecto.
  • Los pensamientos obsesivos son la leña que alimenta el fuego de la ira, un fuego que sólo podrá extinguirse contemplando las cosas desde un punto de vista diferente.
  • El truco consiste en darnos permiso para que el enfado vaya enfriándose mientras tratamos de disfrutar de un rato agradable.
  • Diane Tice descurbrió que el hecho de expresar abiertamente el enfado constituye una de las peores maneras de tratar de aplacarlo, porque los arranques de ira incrementan necesariamente la excitación emocional del cerebro y hacen que la persona se sienta todavía más irritada.
  • Maestro tibetano Chogyam Trungpa: “Ni reprimas el enfado ni te dejes arrastrar por él”.
  • El problema surge cuando la preocupación se hace crónica y reiterativa, cuando se repite continuamente sin procurarnos nunca una solución positiva.
  • Se puede cortar el círculo vicioso de la preocupación cambiando el foco de la atención.
  • Uno de los principales determinantes de la duración y la intensidad de un estado depresivo es el grado de obsesión de la persona.
  • Las mujeres son más proclives que los hombres a obsesionarse cuando están deprimidas, lo cual podría explicar el hecho de que la cifra de mujeres diagnosticadas de depresión duplique a la de hombres.
  • Los hombres doblan a las mujeres en su predisposición a ahogar sus penas en alcohol.
  • La depresión es un estado de ánimo que tiende a perpetuarse y a eclipsar incluso las distracciones elegidas por el sujeto.
  • Las personas deprimidas deben hacer el sobreesfuerzo de prestar atención a algo que pueda animarles y poner un cuidado especial en no elegir inconscientemente todo aquello que les hunda nuevamente.
  • Richard Wenzlaff: “Las personas deprimidas tienden a distraerse recurriendo a otros pensamientos depresivos, con lo cual lo único que consiguen es profundizar todavía más su depresión”.
  • Según Diane Tice, el aerobic es una de las tácticas más eficaces para sacudirse de encima tanto la depresión leve como otros estados de ánimo negativos.
  • Uno de los antídotos más eficaces contra la depresión es la llamada reestructuración cognitiva o, dicho de otro modo, tratar de ver las cosas desde una óptica diferente. El hecho de recapacitar y reconsiderar los aspectos negativos de la relación o de ver que esa relación de pareja no era la adecuada puede servir de adecuado antídoto a la tristeza.
  • Otro eficaz elevador del estado de ánimo consiste en ayudar a quienes lo necesitan. Puesto que la depresión se alimenta de obsesiones y preocupaciones que giran en torno a uno mismo, el hecho de ayudar a quien se halla afligido puede contribuir a que nos desembaracemos de este tipo de preocupaciones.
  • Las emociones dificultan o favorecen nuestra capacidad de pensar, de planificar, de acometer el adiestramiento necesario para alcanzar un objetivo a largo plazo, de solucionar problemas, etcétera, y, en este mismo sentido, establecen los límites de nuestras capacidades mentales innatas y determinan así los logros que podremos alcanzar en nuestra vida.
  • Tal vez no haya habilidad psicológica más esencial que la de resistir el impulso. Ése es el fundamento mismo de cualquier autocontrol emocional.
  • Una forma de ayudar a alguien a resolver un problema consiste en contarle un chiste. La risa, al igual que la euforia, parece ampliar la perspectiva y ayuda a la gente a pensar con más amplitud y a asociar con mayor libertad, advirtiendo relaciones, que, de otra manera, podrían pasar inadvertidas.
  • Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, el optimismo es una actitud que impide caer en la apatía, la desesperación o la depresión frente a las adversidades.
  • Los optimistas consideran que los fracasos se deben a algo que puede cambiarse y en la siguiente ocasión en la que afronten una situación parecida pueden llegar a triunfar. Los pesimistas se echan las culpas de sus fracasos, atribuyéndolos a alguna característica estable que se ven incapaces de modificar.
  • El “flujo” es un estado de olvido de uno mismo, el opuesto de la reflexión y la preocupación, un estado en el que la persona se encuentra absorta en la tarea que está llevando a cabo.
  • Cuando el cerebro emocional imprime al cuerpo una reacción violenta casi no es posible la empatía.
  • Por desgracia, las personas que cometen los delitos más execrables suelen carecer de toda empatía.
  • La psicopatía, la incapacidad de experimentar empatía o cualquier tipo de compasión o, cuanto menos, remordimientos de conciencia, es una de las deficiencias emocionales más desconcertantes.
  • Los cerebros de los psicópatas no muestran ningún patrón distintivo que les permita discernir las palabras emocionalmente cargadas y tampoco responden más rápidamente a ellas, lo cual parece sugerir algún tipo de disfunción en el circuito que conecta la región cortical en donde se reconocen las palabras con el sistema límbico, el área del cerebro que asocia un determinado sentimiento a cada palabra.
  • Los dos pecados capitales que suelen despertar el rechazo de los demás son el intento de asumir el mando demasiado pronto y no sintonizar con el marco de referencia.
  • En un matrimonio emocionalmente sano, tanto la esposa como el marido se sienten lo suficientemente libres como para formular abiertamente sus quejas.
  • Los maridos tienden a encerrarse en sí mismos en la misma proporción en que las mujeres tienden a criticarles.
  • El arte de hablar de forma no defensiva consiste en la capacidad de ceñirse a una queja concreta sin terminar desembocando en un ataque personal.
  • La causa del 80% de los accidentes de aviación radica en errores del piloto, errores que, en muchos de los casos, podrían haberse evitado si la tripulación hubiera trabajado en equipo.
  • Cuando la gente se encuentra emocionalmente tensa no puede recordar, atender, aprender ni tomar decisiones con claridad.
  • Empresario: “El estrés estupidiza a la gente”.
  • El liderazgo no tiene que ver con el control de los demás sino con el arte de persuadirles para colaborar en la construcción de un objetivo común.
  • Tres facetas diferentes de la inteligencia emocional: la capacidad de expresas las quejas en forma de críticas positivas, la creación de un clima que valore la diversidad y no la convierta en una fuente de fricción y el hecho de saber establecer redes eficaces.
  • Las críticas destructivas manifiestan una flagrante ignorancia de los sentimientos que puede llegar a tener un efecto devastador en la motivación, la energía y la confianza de quien las recibe.
  • Con demasiada frecuencia, la gente sólo expresa sus críticas cuando las cosas han llegado ya a un punto extremo; en otras palabras, cuando están demasiado enfadados como para poder controlar lo que dicen. Y lo que ocurre entonces es que las críticas se vierten del peor modo posible.
  • Las críticas, al igual que las alabanzas, son más eficaces cara a cara y en privado.
  • Thomas Pettigrew: “Las emociones propias de los prejuicios se consolidan durante la infancia mientras que las creencias que los justifican se aprenden muy posteriormente”.
  • Tal vez los prejuicios no puedan erradicarse, pero lo que sí puede eliminarse son los actos del prejuicio.
  • Cuando los estudiantes trabajan en equipo como iguales en la búsqueda de un objetivo común los estereotipos terminan desmoronándose.
  • Según Peter Drucker, en el caso de los trabajadores del conocimiento, “la unidad de trabajo no será el individuo sino el equipo”.
  • Los trabajadores “estrella” de una organización suelen ser aquéllos que han establecido sólidas conexiones en todas las redes, sean de comunicación, de experiencia o de confianza.
  • El crecimiento y hasta la misma supervivencia de la organización depende, en definitiva, del aumento de la inteligencia emocional colectiva.
  • El personal sanitario se ocupa de las dolencias físicas pero suele descuidar las reacciones emocionales de sus pacientes.
  • Históricamente hablando, la medicina moderna se ha ocupado de la curación de la enfermedad (del desorden clínico) dejando de lado el sufrimiento (la vivencia que el paciente tiene de su enfermedad).
  • Doctor Camran Nezhat: “Todos los cirujanos saben que la gente muy asustada no responde adecuadamente a una intervención quirúrgica, ya que tienden a sangrar en exceso, son más propensos a las infecciones y a las complicaciones y tardan más tiempo en recuperarse. Es mucho mejor que el paciente se halle completamente sereno”.
  • El enojo parece ser una de las emociones más dañinas para el corazón.
  • La tendencia al enfado constituye un predictor mejor del índice de mortalidad temprana que otros factores de riesgo tales como fumar, un nivel elevado de tensión arterial o el índice de colesterol en la sangre.
  • La expresión ocasional de la hostilidad no resulta peligrosa para la salud; el problema surge cuando la irritabilidad se hace tan constante como para permitirnos adscribir al sujeto a un tipo de personalidad hostil.
  • Cada vez es mayor la evidencia de que los pacientes deprimidos que se hallan aquejados de una enfermedad grave también deberían recibir tratamiento para su depresión.
  • James Pennebaker ha demostrado experimentalmente el efecto beneficioso que conlleva hablar de los problemas que más nos preocupan.
  • La vida familiar es la primera escuela de aprendizaje emocional.
  • El aprendizaje de las habilidades emocionales comienza en la misma cuna.
  • El éxito escolar no tiene tanto que ver con las acciones del niño o con el desarrollo precoz de su capacidad lectora como con factores emocionales o sociales.
  • Cuanto mása agresivos son los niños, más probable es que terminen expulsados de la escuela y que, a los treinta años de edad, tengan un largo historial de delincuencia.
  • La agresividad se transmite de generación en generación. Cuando estos niños agresivos alcanzan la edad adulta, terminan convirtiendo la vida familiar en una escuela de violencia. Cuando eran niños sufrieron los castigos arbitrarios e implacables de sus padres, y al ser padres repitieron el mismo esquema que habían aprendido en su infancia.
  • Los hijos que fueron maltratados en su infancia por sus propios padres terminan convirtiéndose en padres que maltratan a sus hijos.
  • Los niños utilizan la fantasía, el juego y la ensoñación cotidiana para rememorar y reconstruir el acontecimiento. Esta evocación deliberada del trauma parece impedir el bloqueo de los recuerdos intensos que luego irrumpen violentamente en forma de flashbacks.
  • Cuando el paciente ya es capaz de relatar los terribles pormenores del incidente se produce una transformación. El terapeuta debe alentar al paciente a relatar los sucesos traumáticos tan minuciosamente como le sea posible.
  • Si el TEPT puede curarse, también pueden serlo las cicatrices emocionales que muchos de nosotros llevamos profundamente grabadas.
  • Una de las principales contribuciones de la inteligencia emocional consiste en aprender a relacionarnos de manera inteligente con nuestro lastre emocional.
  • El reaprendizaje emocional puede remodelar hasta los hábitos emocionales más profundamente arraigados de nuestra infancia.
  • Hay personas cuyas emociones parecen gravitar de forma natural en torno al polo positivo; son personas naturalmente optimistas y despreocupadas. Hay otras, en cambio, que son malhumoradas y melancólicas.
  • El cerebro del ser humano necesita mucho más tiempo que el de cualquier otra especie para llegar a madurar completamente.
  • Las lecciones emocionales más importantes son las que los padres dan a sus hijos.
  • A menos que cambie la tendencia actual, las esperanzas de casarse y tener una vida estable y provechosa son cada vez menores.
  • ¿Qué podemos hacer si la familia ya no cumple adecuadamente con su función de preparar a los hijos para la vida?
  • No estamos diciendo que todos los niños agresivos estén condenados a caer en la delincuencia y la violencia, pero lo cierto es que son quienes más probabilidades tienen de llegar a cometer delitos violentos.
  • A medida que ha ido transcurriendo el siglo, la irrupción del primer episodio de depresión tiende a ocurrir a una edad cada vez más temprana.
  • Las personas más vulnerables a la adicción parecen encontrar en las drogas y el alcohol una especie de varita mágica que les ayuda a sosegar las emociones que les han estado atormentando durante muchos años.
  • Al menos a corto plazo, la droga actúa como una especie de estabilizador psicológico.
  • La capacidad de mitigar la ansiedad, de superar la depresión o de calmar la irritación, por ejemplo, contribuye a eliminar el impulso de consumir todo tipo de drogas.
  • Las habilidades emocionales desempeñan un papel más decisivo que los factores económicos y familiares a la hora de determinar si un niño o un adolescente concreto llegará a arruinar su vida por estas dificultades o si, por el contrario, podría sobreponerse a ellas.
  • Los niños aprendían mucho mejor si estaban psicológicamente motivados y tenían una experiencia inmediata de lo que se les estaba enseñando.
  • Dominar el mundo emocional es especialemente difícil porque estas habilidades deben ejercitarse en aquellos momentos en que las personas se encuentran en peores condiciones para asimilar información y aprender hábitos de respuesta nuevos, es decir, cuando tienen problemas.
  • Autoconciencia emocional.
    • Mejor reconocimiento y designación de las emociones.
    • Mayor comprensión de las causas de los sentimientos.
    • Reconocimiento de las diferencias existentes entre los sentimientos y las acciones.
  • Control de las emociones
    • Mayor tolerancia a la frustración y mejor manejo de la ira.
    • Menos agresiones verbales, menos peleas y menos interrupciones en clase.
    • Mayor capacidad de expresar el enfado de una manera adecuada, sin necesidad de llegar a las manos.
    • Menos índice de suspensiones y expulsiones.
    • Conducta menos agresiva y menos autodestructiva.
    • Sentimientos más positivos con respecto a uno mismo, la escuela y la familia.
    • Mejor control del estrés.
    • Menor sensación de aislamiento y de ansiedad social.
  • Aprovechamiento productivo de las emociones.
    • Mayor responsabilidad.
    • Capacidad de concentración y de prestar atención a la tarea que se lleve a cabo.
    • Menor impulsividad y mayor autocontrol.
    • Mejora de las puntuaciones obtenidas en los tests de rendimiento.
  • Empatía: la comprensión de las emociones.
    • Capacidad de asumir el punto de vista de otra persona.
    • Mayor empatía y sensibilidad hacia los sentimientos de los demás.
    • Mayor capacidad de escuchar al otro.
  • Dirigir las relaciones.
    • Mayor capacidad de analizar y comprender las relaciones.
    • Mejora en la capacidad de resolver conflictos y negociar desacuerdos.
    • Mejora en la solución de los problemas de relación.
    • Mayor afirmatividad y destreza en la comunicación.
    • Mayor popularidad y sociabilidad. Amistad y compromiso con los compañeros.
    • Mayor atractivo social.
    • Más preocupación y consideración hacia los demás.
    • Más sociables y armoniosos en los grupos.
    • Más participativos, cooperadores y solidarios.
    • Más democráticos en el trato con los demás.
  • Existe una palabra muy antigua para referirse a todo el conjunto de habilidades representadas por la inteligencia emocional: carácter.
  • No basta con adoctrinar a los niños sobre los valores sino que es absolutamente necesario practicarlos.
  • La tesis que afirma le xistencia de un puñado de emociones centrales gira en torno al descubrimiento realizado por Paul Ekman de cuatro expresiones faciales concretas (el miedo, la ira, la tristeza y la alegría) que son reconocidas por personas de culturas diversas procedentes de todo el mundo.
  • Según Paul Ekman el tiempo que dura una emoción intensa es muy breve y cae más dentro del orden de los segundos que de los minutos, los días o las horas.
  • Paul Ekman: “El hecho de que no podamos elegir las emociones que tenemos permite que las personas justifiquen sus acciones diciendo que se encontraban a merced de la emoción”.
  • La mente racional no suele decidir qué emociones “debemos” tener, sino que, por el contrario, nuestros sentimientos nos asaltan como un fait accompli. Lo único que la mente racional puede controlar es el curso que siguen estas reacciones.
  • En muchos sentidos, la mente emocional es infantil, y cuanto más infantil, más intensa es la emoción.
  • La mente emocional toma sus creencias por la realidad absoluta y deja de lado toda evidencia en sentido contrario. Éste es el motivo por el cual resulta tan difícil razonar con alguien que se encuentre conmocionado emocionalmente, porque no importa la contundencia lógica de los argumentos si no se acomodan a la convicción emocional del momento.
  • La mente emocional reacciona al momento presente como si se hallara en el pasado.

Enlaces relacionados:

Otros libros relacionados:

raul

11 comentarios to “Inteligencia emocional de Daniel Goleman – Apuntes Breves”

  1. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  2. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  3. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  4. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  5. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  6. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  7. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  8. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  9. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  10. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

  11. […] Inteligencia emocional de Daniel Goleman. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: