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El camino de los sabios de Walter Riso – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 26 de agosto, 2014


© Walter Riso, 2009.
Editorial: Editorial Planeta.

¿Cómo crear y promover estilos de vida más saludables y felices? Walter Riso encuentra la respuesta en filósofos como Sócrates, Epicuro, Diógenes y Epícteto, quienes buscaban ?saber y vivir? y llevaron una vida coherente con las ideas que predicaban.

En este libro el autor señala, de una manera clara y sencilla, lo esenciales que son los aportes de estos grandes filósofos para aumentar nuestra calidad de vida y nuestro crecimiento personal.

El camino de los sabios es la contribución de un experimentado psicólogo clínico a la difusión de las ideas más importantes de los pensadores clásicos. En esta obra, esas enseñanzas se transforman en una filosofía aplicable a la vida cotidiana, capaz de generar un efecto transformador y altamente positivo para la existencia individual.

En los comienzos de la historia del conocimiento, hay una puerta a una vida plena que podemos abrir? y la sorpresa será enorme.

Walter Riso nació en Italia en 1951. Su familia emigró a Argentina cuando era muy joven. Allí creció en un barrio multiétnico en el seno de una comunidad de inmigrantes italianos. Es doctor en psicología, se especializó en terapia cognitiva y obtuvo una maestría en bioética. Desde hace treinta años trabaja como psicólogo clínico, práctica que alterna con el ejercicio de la cátedra universitaria y la realización de publicaciones científicas y de divulgación en diversos medios. Actualmente reside en Barcelona.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Es posible afirmar que existen dos caminos para abrir las puertas de la “buena vida”: la filosofía y la psicología. El cruce entre ambas es sorprendente cuando se consigue. La primera tiende a generar las metas, la orientación, la significación y la reflexión general, la sana costumbre de saber hacer las preguntas. La segunda se interesa más en las técnicas, en lo operativo y en lo que la ciencia aporta, la sana costumbre de buscar las soluciones.
  • Hay momenbtos en que la resolución de problemas es fundamental para la supervivencia y hay ocasiones en que las preguntas son más importantes que las respuestas.
  • No debemos conformarnos con vencer el miedo, hay que ser valientes; no basta con controlar la agresividad, hay que ser pacífico; no es suficiente doblegar la ansiedad ante tal o cual situación, hay que aprender a vivir más en el presente.
  • Los filósofos de la antigua Grecia no estaban imbuidos de ninguna gracia especial ni tocaron el cielo con las manos; muchos eran vagabundos que practicaban lo que predicaban y se ejercitaban en el arte del buen vivir. Y no siempre buscaban la inmortalidad o la eternidad, porque consideraban que ya estaban en ella.
  • ¿Usted quiere saber por qué ando tan despreocupado? Pues bien, un día decidí que sólo haría lo que quiero hacer… No fue fácil, porque primero tuve que tener claro qué quería, y después solamente desear eso que quería… A veces flaqueo, pero no dejo que la debilidad me gane.
  • Sócrates nos abre la puerta del autoconocimiento y nos enseña a tomar conciencia de quiénes somos, de nuestras fortalezas y debilidades.
  • Epicuro nos enseña a disfrutar de la vida y a crear un espacio vital donde la culpa o el miedo irracional no excluyan el placer y la felicidad.
  • Diógenes de Sínope nos enseña a ejercer el derecho a la protesta, a ser fundamentalmente libres y autónomos.
  • Epícteto nos abre la puerta del pensamiento racional y nos señala cómo orientarlo adecuadamente hacia la paz interior.
  • Para los estoicos, la sabiduría surge de la voluntad, de hacer un buen uso de la racionalidad y de discernir qué depende de uno y qué no.
  • El principal legado de los antiguos y la propuesta de la psicología cognitiva es que debemos hacernos cargo de nosotros mismos.
  • No me digas qué es la sabiduría, no me hables de cómo vivir bien. ¡Muéstramelo!, ésta es la premisa.
  • Wittgenstein: “Cuando tocamos lo esencial, el núcleo duro de la existencia, es mejor callar”.
  • Si fuéramos honestos, internamente coherentes, nuestro comportamiento hablaría por nosotros.
  • A veces, una acción o una observación irrefutable vale más que cien explicaciones.
  • No deberíamos sacrificar qué decimos, por cómo lo decimos.
  • Dime qué haces y te diré quién eres.
  • Dime qué haces y veré si puedo aprender algo.
  • Dime qué haces y te diré cuánto te creo.
  • Pensar antes de hablar aunque sacrifiquemos un poco la espontaneidad.
  • Una de las consecuencias de hablar menos es que los otros te escucharán más atentamente.
  • Si no sabemos qué queremos y hacia dónde vamos, habremos perdido la capacidad de autorregular nuestro comportamiento.
  • La filosofía no siempre brinda soluciones concretas, pero sí abre puertas que conducen a nuevas maneras de ver el problema.
  • Zenón: “El fin de la vida es vivir de modo coherente, es decir, vivir según una sola norma y de acuerdo a ella”.
  • Séneca: “¿En qué consiste la sabiduría? En querer y rechazar siempre las mismas cosas”.
  • Para la mayoría de los filósofos de la Antigüedad la congruencia entre mente y conducta era una condición imprescindible para alcanzar la paz interior.
  • Practicar lo que se predica genera admiración en casi todas las culturas, porque las personas con una manera de ser congruente inspiran confianza y respeto.
  • En la antigüedad, a la coherencia le rendían honores de Estado.
  • Nos movemos por el mundo sin conciencia y en el más profundo distanciamiento de lo que hacemos y lo que sentimos.
  • Necesitamos cambiar la dirección hacia la que dirigimos nuestra atención, dar un giro que nos lleve a mirar hacia dentro sin despreciar categóricamente lo de afuera.
  • Muy pocos tienen como objetivo personal ser mejores personas.
  • Cuando eliminamos un miedo, prescindimos de un mal hábito o extirpamos una adicción, sin darnos cuenta, en términos de Plotino, estamos esculpiéndonos a nosotros mismos.
  • Para llegar a la ataraxia había que fijar todos los sentidos en el presente. La tranquilidad del alma sólo es posible si nos liberamos de la carga del pasado y la incertidumbre que genera el futuro.
  • “No preocuparse de nada” es estar muy cerca de la sabiduría.
  • Epicuro: “No es posible vivir eternamente; pero tú, no siendo dueño de tu futuro, intentas postergar tu felicidad. De este modo, la vida se consume en una espera inútil, y la muerte nos sorprende sin haber podido disfrutar de la tranquilidad”.
  • La mayoría de las personas se lamentan por “lo que dejaron de hacer” y no por “lo que hicieron mal”. Si volvieran a empezar correrían más riesgos, serían más atrevidos y estarían más atentos a los detalles.
  • Cuando provocamos envidia, codicia, odio o miedo en los demás, creamos un nicho de convivencia destructivo para todos.
  • Muchas veces somos nosotros mismos quienes creamos sin darnos cuenta las condiciones para una vida infeliz.
  • Si templamos el ánimo y lo hacemos más amable, desarmaremos a muchos.
  • Maestro budista: “Cuando quieres algo desesperadamente, lo alejas. Si dejas de mover el agua y te olvidas de él, en algún momento el viento lo traerá hacia ti”.
  • Los griegos llamaban autarquía a la capacidad de gobernarse a sí mismos.
  • Cualquiera puedes convertirse en tu amo si posee algo que tú no tienes y que quieres obtener a toda costa.
  • La clave del autogobierno psicológico se puede resumir en esta expresión: Si sólo deseo lo que depende de mí, ¿quién podrá esclavizarme?.
  • Los pájaros no hacen huelga de hambre, sería absurdo atribuirles intenciones ideológicas. Sin embargo, he visto que algunos dejan de comer si no los dejan libres.
  • Cuantos menos “apegos” tengas, es decir, cuantas menos cosas seas imprescindibles para ti, más cerca estarás de la felicidad.
  • El apego es la incapacidad de renunciar a determinadas cosas cuando nos hacen daño, nos quitan libertad y generan malestar emocional.
  • Crates, el cínico: “Aquellos que logran transitar el camino de la sabiduría no necesitan nada más, dinero incluído”.
  • Las esclavitudes que generan señales ficticias de seguridad, como la fama, el dinero, el poder, la posición o el prestigio, son las más peligrosas y difíciles de erradicar.
  • ¿No es estúpido y poco funcional pensar que soy la suma de todos mis bienes? Entre otras cosas, porque sería muy fácil destruirme.
  • Los filósofos antiguos definían la virtud como una fuerza o una disposición que nos permite desarrollar lo que somos de la mejor manera.
  • Vivir según la naturaleza es apropiarse de lo que nos define, conciliarse con ello, asumirlo, cuidarlo y actualizarlo.
  • Todo ser vivo se empecina en existir.
  • Maslow, psicólogo humanista: “Lo que un hombre puede ser, debe serlo”.
  • Autorrealización: llegar a ser todo lo que uno es capaz de ser.
  • Aquella actividad que has aprendido fácilmente y sin esfuerzo, la que disfrutas practicando, en la que parece que destacas y por la que la gente te admira, probablemente esa actividad se desprenda de un talento natural.
  • Séneca: “El hombre alcanza su plenitud si ha cumplido el fin para el que ha nacido. ¿Qué es pues lo que esta razón exige de él. Una cosa muy fácil: vivir de acuerdo con la naturaleza”.
  • Marco Aurelio, filósofo estoico: “Cuando las cosas te den la impresión de estar valoradas en exceso, desnúdalas y observa su nulo valor despojadas de la ficción de la cual se vanaglorian”.
  • ¡Qué difícil es reconocer la propia ignorancia y qué liberador hacerlo!
  • Si te tratas a ti mismo con desconsideración, te sentirás mal. No hace falta que te odies profundamente o que estés sumido en una depresión grave para que el lenguaje interno te afecte: con un pequeño maltrato puede ser suficiente.
  • El diálogo interior bien estructurado nos lleva a profundizar en lo que pensamos, a clarificar ideas y a organizar lo que nos decimos a nosotros mismos; así, podemos someter a inspección todos nuestros pensamientos.
  • En situaciones límite nos sorprendemos de quiénes somos y de lo que somos capaces de hacer, como si hubiera otro “yo” dispuesto cuando hiciera falta.
  • Cada situación es una oportunidad para saber más de ti mismo, ése es el reto, ésa es la maravilla.
  • No le preguntes nada, no intentes que te enseñe, nada de consejos. Sólo qué date allí unas horas o, si puedes, unos días. Mírala actuar, observa cómo se mueve, cómo piensa, cómo habla. Acompáñala en silencio, deja que su ser te impregne, que su amor te llegue.
  • Antes de aceptar la crítica es conveniente saber de quién proviene. Si la fuente es respetable, escúchala; si no lo es, descártala.
  • El placer ilimitado tiende a la patología.
  • El mensaje epicúreo: “El supremo bien sólo se alcanza con el mayor gozo posible al menor costo posible”.
  • Pensar como científico es someter a prueba nuestras creencias y contrastarlas con los hechos.
  • Si se ofende, es que no es Dios.
  • Necesitamos las dos cosas: luchas por lo que se desea y  todavía no tenemos; y querer lo que ya se tiene.
  • ¡Qué feliz soy cuando no soy desdichado, infeliz o estoy sufriendo!
  • El placer de vivir no llega solo, se trabaja y se construye solbre la base de una premisa fundamental: desear lo que podemos desear. Pensar lo que deseamos modulará y reacomodará el placer, se disfrutará más y mejor porque seremos conscientes del gozo, seremos dueños de lo que elegimos.
  • Si el gusto por el dinero se convierte en un fin en sí mismo y deja de ser un medio, estamos frente a una de las adicciones más difíciles de resolver.
  • Ningún insensato se conforma con lo que tiene, sino que se atormenta más con lo que no posee.
  • Ahora vivimos más años, pero tengo mis dudas respecto a la mejoría que hayamos logrado en lo que respecta a nuestra calidad de vida.
  • ¿Hasta dónde puede llegar una persona para evitar el ridículo?
  • Entre la desvergüenza descarada y la dependencia del qué dirán, hay que encontrar un punto medio.
  • Si solamente deseas lo que tienes estarás muy cerca de los dioses.
  • Prepararse para posibles eventualidades negativas, ser menos vulnerables y más perseverantes a la hora de alcanzar los objetivos.
  • Epícteto: “Lo que nos afecta no son las cosas, sino lo que pensamos de ellas”.
  • La mayoría de las emociones se desprende de las valoraciones que hagamos de los hechos.
  • Te sientes mal porque piensas mal, es tu propia opinión la que te inquieta o te relaja.
  • Otro no te perjudicará si tú no quieres, sino que resultarás perjudicado cuando creas haber sido perjudicado.
  • Lo único que realmente depende de mí es el “albedrío”, es decir, el manejo íntimo que yo haga de mis juicios, interpretaciones, decisiones y deseos, que nadie más podría realizar, únicamente yo.
  • Esperar o desear lo que no depende de uno es poner la felicidad en peligro, pero si sólo deseas lo que depende de ti tendrás el control de la situación.
  • Sabio es aquel que sabe ganar y sabe perder sin que intervenga el ego.
  • Epícteto: “Ni ansiar ni temer, eso es libertad”.
  • Epícteto: “No pretendas que los sucesos ocurran como tú quieres; acepta los sucesos como suceden y vivirás sereno”.
  • No te vendas. Sé dueño de ti mismo. No te dejes sobornar por los tiranos.

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raul

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3 comentarios to “El camino de los sabios de Walter Riso – Apuntes Breves”

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