Raul Barral Tamayo's Blog

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Nosotros, los mercados de Daniel Lacalle – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 9 de septiembre, 2014


© 2013 Daniel Lacalle Fernandez.
Editorial: Planeta de Libros.

En estos tiempos de crisis, en que los «especuladores» ocupan tan a menudo el papel de culpables en los medios de comunicación y en los discursos de los políticos, cualquier intento de acercar los mercados financieros al gran público se convierte inevitablemente en un desmentido constante.

En este libro, el autor defiende con pasión la honestidad, la seriedad y por encima de todo la función esencial e insustituible que desempeñan los operadores financieros en la economía actual. Por el camino se perfila un diagnóstico de la crisis que seguramente no será el más complaciente, pero que ofrece una salida esperanzadora y fiable a nuestros problemas actuales.

En esta obra, Lacalle nos explica su trayectoria profesional desde su período como ejecutivo en Repsol hasta ganarse un espacio en el competitivo mundo de las finanzas. Partiendo de esta experiencia, el autor arremete contra algunos mitos que circulan sobre la actividad de los hedge funds y de los operadores financieros, y nos ofrece su visión de las causas de la crisis actual y de las vías para su superación. También brinda al lector una serie de ideas y recomendaciones para orientarse en el mundo de las finanzas y tomar sus propias decisiones de inversión.

El lector descubrirá, entre muchas otras cosas:

  • Que los traders no actúan al margen de la ley.
  • Que el acceso al bolsillo de los inversores no es un derecho de nadie, ni siquiera de los gobiernos.
  • Que sólo con el aporte de liquidez no se ataja la crisis actual.
  • Que los valores de consenso representan un peligro para el inversor.
  • Que en el mercado de divisas, al final, siempre se imponen los fundamentales.

Daniel Lacalle (Madrid, 1967) es economista y gestor de fondos de inversión. casado y con tres hijos, reside en Londres. Licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Madrid, posee el título de analista financiero internacional CIIA (Certified International Investment Analyst) y postgrado por el IESE (Universidad de Navarra).

Su carrera en gestión de carteras e inversión comenzó en el hedge fund Citadel, en Estados Unidos y londres, y continuó en Ecofin Limited, abarcando renta variable, fija, capital de riesgo y materias primas. Ha sido votado durante cinco años consecutivos en el Top 3 de los mejores gestores del Extel Survey, el ranking de Thompson Reuters, en las categorías general, petróleo y eléctricas.

Previamente a su etapa como gestor, trabajó como analista financiero en ABN Amro (hoy RBS), y llevó a cabo distintas responsabilidades en repsol y Enagas, donde recibió el premio a la mejor OPV (IR Awards 2002).

Daniel Lacalle escribe una columna semanal en El Confidencial, y colabora habitualmente en la CNBC, The Commentator y The Wall Street Journal.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Lo que les llevó a decidirse por mí en vez de otros candidatos, a pesar de ser mayor y tener menos años de experiencia en la City, era lo que ellos llamaban “think against the box”. “Pensar contra la caja”. No buscaban sólo alguien que pensara “out of the box”, “fuera de la caja”, es decir, fuera de lo normal, de lo que piensa la mayoría, sino alguien que pensara en contra de lo establecido.
  • En muchos casos, la carrera de economista, el máster típico, no ayuda porque las escuelas existentes se centran en la ortodoxia y en una visión uniforme y consensuada, casi diplomática de la economía.
  • Tener éxito en un fondo requiere pasión por la economía, pero no ortodoxia ni análisis tradicional, y mucho menos estar de acuerdo con la opinión mayoritaria. Exige ver las cosas desde un punto devista único original, y cuestionar el statu quo. Por eso tienen tanto éxito los que vienen de fuera de la economía tradicional pero sienten pasión por ella.
  • Cultura de la llamada “greater fool theory” (la teoría del “tonto más grande”), según la cual después de una mala inversión o de una compra cara siempre aparecerá alguien, preferiblemente extranjero, que compre aún más caro.
  • Lo que realmente cuenta es la caja, el balance, la deuda, el capital circulante. La liquidez y la solvencia.
  • Se olvida el umbral de saturación de deuda; es decir, ese momento a partir de lcual una unidad adicional de endeudamiento no genera rentabilidades marginales positivas, sino negativas.
  • En Inglaterra siempre dicen: “Espera lo mejor pero prepárate para lo peor”.
  • La mayoría de la información que llega a los actores financieros es reactiva. Sólo nos dice qué ha pasado y es además información tardía, filtrada, muchas veces maquillada y en algunas ocasiones contaminada por relaciones de poder y apariencias.
  • Marc Garrigasait, gestor en Koala Capital: “Los mercados financieros osn los ahorros de todos los padres y madres del mundo, aunque tienen mucho más peso los padres y madres de lo países que tienen más patrimonio y pueden prestarlo/invertirlo en otros países”.
  • No comprender la naturaleza vendedora de algunos actores nos puede llevar a malinterpretar o sobreestimar la información que recibimos.
  • El mercado funciona por impulsos positivos. Es algo que surge de la propia naturaleza humana, la cual necesita creer en el largo plazo para sobrevivir, necesita ser optimista y recibir noticias esperanzadoras, incluso cuando se informa de eventos negativos.
  • Los bancos son como el aceite para el motor. Son una parte fundamental para que el sistema financiero funcione adecuadamente.
  • Cuando un cliente decide vender o comprar, no duda jamás de que vaya a encontrar una contraparte.
  • El 67% de los fondos bajo gestión son exclusivamente alcistas, sólo pueden entrar desde el lado comprador.
  • Cuando se olvida que el mercado es una relación vendedor-producto-cliente y empezamos a exigir un supuesto derecho adquirido a que nos compren nuestra mercancía, aunque sea de mala calidad, es cuando empezamos a romper la cadena de valor y confianza.
  • Entrar en el mercado financiero, en particular en la City, es muy difícil.
  • Si vas a entrar en el mundo financiero te tiene que gustar el dinero y tienes que aspirar a ganar mucho.
  • El mundo financiero es muy competitivo, totalmente darwiniano. No es un entorno sindical, colectivista, familiar, confortable. No quieren perder el tiempo enseñándote.
  • Si tu trabajo no es de los mejores, tu porcentaje de la prima anual se lo llevará alguien que haya trabajado mejor.
  • Me da una rabia tremenda cuando leo en la prensa que los mercados financieros no están bien regulados y que los inversores y analistas campan a sus anchas como vaqueros en una película.
  • Es fácil equivocarse atribuyendo demasiada importancia a las noticias o, peor aún, dando por válida nuestra reacción inicial.
  • Para entender bien la evolución del mercado se necesitan modelos. No tienen por qué ser extremadamente complejos, pero si ustedes se crean sus propios modelos estoy seguro de que evitarán errores de inversión y de sobrevaloración de ciertas noticias en muchas ocasiones.
  • Un modelo no es un reloj que dé respuestas exactas a cada instante, sino una herramienta de valoración que, por supuesto, incluye datos y estimaciones que son personales del analista que los crea. Se nutre de dos tipos de información: información económica pasada y actual, ofrecida por la empresa o el país; estimaciones personales o bien de agencias y asesores externos a corto, medio y largo plazo.
  • El mejor consejo me lo dieron tres amigos: “Consensus will only take you to mediocrity”. Piensa “fuera de la caja”, cuestiona los dogmas porque mantenerte en el consenso, en el rebaño, sólo te llevará a la mediocridad. Se llama consenso a la media ponderada de las estimaciones y recomendaciones de los analistas.
  • En análisis a veces no importa mucho equivocarse con una recomendación positiva porqueigual que ocurre con la publicidad los compradores buscan más allá de la recomendación.
  • Acertar en las predicciones pesimistas vende poco y genera muchos sinsabores. Si un analista dice que todo irá mal, la gran mayoría de clientes simplemente no les escucha, y eso aunque acierte.
  • Escasean los gestores de crisis como los que superaron la crisis latinoamericana, y los operadores de mercado, ya sean del lado vendedor o del comprador, dispuestos a escuchar malas noticias y a entender los ciclos económicos.
  • Es importante entender que los clientes, es decir, los inversores, valoran el análisis profundo, personal e independiente.
  • Aprender cada día. Aceptar las críticas, los comentarios negativos y positivos, e intentar mejorar. Discutir para aprender, no para imponer mis ideas.
  • Nunca debemos olvidar que el análisis económico es subjetivo por definición. No existe un análisis totalmente objetivo. La gente que reclama objetividad en el análisis parte de una interpretación equivocada.
  • La planificación y el intervencionismo no funcionan en un mundo globalizado. Cuando se interviene en un área se subvierte el proceso natural de desarrollo económico en otra.
  • Es un error de análisis conformarnos con lo que nos dicen, creyendo que los grandes agentes económicos tienen todo muy controlado y pueden influir sobre el futuro.
  • Se trata de identificar las incongruencias, los cambios de ciclo, o al menos de entender a qué nivel de riesgo nos estamos exponiendo y estudiar las posibles soluciones a los problemas.
  • Cuando me presentan un informe no me interesa la recomendación, si es “comprar” o “vender”. Me interesan las tres últimas páginas, los datos. Me interesa el análisis, por qué llega a la conclusión que llega, y en qué se basa para hacerlo.
  • Mi estilo de cuestionarlo todo y no conformarme con los dogmas no me hizo la vida especialmente fácil.
  • Estoy convencido de que una de las razones por la que existe un consenso generalizado es evitar el enorme riesgo profesional y personal que supone cuestionar el statu quo.
  • Los graades del análisis, los que piensan de manera diferente si están bien argumentados, siempre serán escuchados.
  • Ron Paul: “Con tipos de interés artificiales creamos una economía artificial movida por malas inversiones que llevan a las inevitables burbujas”.
  • El mercado no ataca, se defiende, porque intenta proteger su dinero, proteger su capital, ante una política global de “represión financiera”.
  • La prensa sólo se acuerda de los mercados cuando las cosas van mal. Estamos en una economía donde se desprecia el comercio financiero por ideología.
  • Aquí casi nadie se beneficia de la recesión.
  • Si la rentabilidad esperada de una inversión es menor que la inflación o que los tipos a medio plazo, no es una inversión, es caridad.
  • La “dictadura” del mercado es un invento de países y entidades que han abusado del crédito fácil y barato y de la época de bonanza, y ahora quieren que siga la fiesta sin pagar más ni cambiar nada.
  • La City es como una ciudad dentro de otra. Tiene su propio alcalde y sus propios órganos de gobierno, que se coordinan con la alcaldía de Londres y el Estado.
  • Si quiebra un mal banco, los sólidos se fortalecen. Si todos se mantienen vivos se generaliza la desconfianza y no se diferencia a los buenos de los malos. Y hay grandes bancos.
  • Una meritocracia  tan dura tiene también sus ventajas si te gusta el reto diario.
  • La mayoría de los gestores que he conocido son personas con un sentido del humor ácido y autocrítico, y un espíritu combativo, curtido a base de muchos golpes de mala suerte, errores y también éxitos.
  • Chat: “El mercado está movido por unicornios, elfos, máquinas. Excusas”.
  • El mercado financiero es un proceso de adaptación diario.
  • Chat: “El peak oil es como el bonus de 200 millones, todos hablan de él pero nadie lo ha visto”.
  • La demanda y su análisis lo es todo para el inversor, porque es lo que realmente dictamina la evolución del precio.
  • No existe un solo trader que invierta pensando en las teorías del pico del petróleo, el “peak oil”. Ya ha sido rebatida y criticada en muchas ocasiones.
  • Para un gestor no cabe duda alguna de que los movimientos de precios en los últimos años son consecuencia de la política disparatada de impresión de moneda y expansión monetaria.
  • Chat: “España, un país sin eptróleo ni oro que gasta como un oligarca ruso”.
  • Los ratios basados en el PIB son irrelevantes para analizar la solvencia de un país, por que el PIB es una magnitud muy manipulada.
  • Lo que importa para el inversor de renta fija es la diferencia entre los ingresos y los gastos, y sobre todo la aceleración de los gastos y el deterioro de los ingresos.
  • Lo que parece no “calar” en la población es que cuando un instrumento de renta fija ofrece una rentabilidad muy alta no es que sea una ganga, es que su riesgo es muy alto.
  • Más interés, más riesgo. Por favor, no lo olviden. Si usted decide que ese riesgo está sobrevalorado o mal entendido o que a largo plazo todo mejorará, es su decisión personal.
  • Podemos regular hasta el infinito, pero sin cultura financiera seguirán apareciendo engaños.
  • Si algo no se entiende, igual que cuando un producto no muestra con claridad su contenido o sus ingredientes, no lo compre.
  • El riesgo de quiebra y de perderlo es esencial para que funcione el libre mercado, se premie al buen gestor y se establezcan claramente los riesgos de invertir mal. Cuando entran los rescates y se destruye el principio de responsabilidad crediticia, se generan incentivos perversos, se toman riesgos exagerados ante promesas del rescate y se hunde la credibilidad del sistema.
  • El comienzo de la crisis se sitúa en el momento en que empezamos a creernos que el dinero es gratis.
  • Hemos creado una sociedad adicta a la deuda, que equipara dicha deuda con crecimiento y gasto con inversión.
  • Solución, claro que la hay. Volver a la moderación, a lo que hizo de este país un modelo, no de deuda, sino de creación de empresas bien gestionadas y poco endeudadas. Cercenar gasto público y volver a pensar en rentabilidad adecuada al riesgo.
  • Las agencias de calificación se han equivocado, y mucho, pero siempre han errado por optimistas, raramente por pesimistas.
  • Si Grecia hubiera quebrado de manera ordenada y transparente, no se hubiera roto el principio de responsabilidad crediticia que ha llevado a la desconfianza generalizada en Europa.
  • La unidad fiscal es lo único que puede salvar al Euro.
  • Llevamos cinco años consecutivos de estímulos en Europa. Aportar liquidez debe ser una medida temporal, no estructural.
  • ¿Quién es más especulador que un gobierno que presenta unas estimaciones de PIB y de déficit que sabe que no va a cumplir?
  • ¿Quién puede exigir compromisos de inversión a largo plazo cuando todas las decisiones políticas que se toman son para el corto plazo?
  • ¿Cómo se va a solucionar la bola de nieve de la deuda en Europa cuando los agentes sociales claman que haya más gasto y por tanto más deuda?
  • Si un país quiebra, su seguro de impago raramente se cobra.
  • Tommy Tiernan, humorista británico: “Debemos miles de millones, ¿A quién le debemos todo ese dinero? ¿Y por qué no matamos al cabrón y nos olvidamos del asunto?”.
  • A los gobiernos no le gusta que se sepa que no hay demanda para su producto, así que buscan socios y amigos que le llenen la tienda para que no parezca vacía.
  • La deuda es una droga.
  • “Crowding out”: cuando el Estado acapara el crédito disponible y hunde el acceso al crédito de familias y empresas.
  • La deuda en sí no es mala. La deuda es mala cuando no genera ninguna rentabilidad.
  • Sin confianza en el Estado y en el sector financiero no habrá recuperación. La austeridad y el balance de cuentas públicas son esenciales para todo.
  • Cualquier gestor sabe que poner todos los huevos en una misma cesta no es lo más indicado.
  • No conozco a nadie en el mercado que quiera que a España le vaya mal. Bajo ningún concepto. Si España cae, el impacto sería enorme sobre el S&P 500 y el Eurostoxx, como también sobre Alemania y la UE.
  • ¿De quién se fía más, de alguien que se juega su direno y analiza la realidad o de alguien que cobra o recibe votos por disfrazarla?
  • Nadie, ningún inversor desde luego, exige que el país deje de gastar en servicios básicos, educación, salud o investigación. El inversor sólo pide que se ajusten los gastos a los ingresos. Lo único que pide un inversor es que los recursos se gestionen en base a unos ingresos fiscales razonables y a la demanda de bonos que el país pueda asumir.
  • El especulador está aportando liquidez al mercado. Otro papel que desarrolla es el de aportar flexibilidad a los usuarios industriales. Asumen un riesgo en el mercado que en ocasiones produce un beneficio y en ocasiones produce una pérdida.
  • El especulador no puede hacer una operación si no encuentra otra parte que tenga interés en hacer lo contrario, ya sea otro especulador o un usuario final.
  • La deuda, como la droga, no es otra cosa que esclavitud… a partir del momento en que es imposible pagarla. Porque ya no sabemos funcionar sin ella.
  • Ya hemos comentado nuestra “necesidad” de buscar culpables distintos de nosotros mismos.
  • Como cliente de Goldman Sachs, yo personalmente nunca me he sentido manipulado, ni engañado, ni tratado como una marioneta.
  • Goldman Sachs es fundamentalmente una enorme casa de trading. Los ingresos por trading pesan demasiado con respecto a los ingresos de las otras divisiones de la banca de inversión, generando una necesidad de “crear” productos y ofertas constantemente.
  • Goldman Sachs tiene la fama de que “maneja el mundo”, aunque ni su cuota de mercado ni sus resultados lo justifiquen, simplemente porque muchos líderes mundiales trabajaron en dicho banco.
  • Chat: “Dr, soy alcohólico, ¿qué me receta? Tres vodkas y un whisky. Gracias, Dr. Bernanke”.
  • Paul Krugman: “Las familias tienen que pagar sus deudas. Los gobiernos, no”.
  • Imprimir moneda es robar del ahorrador para entregárselo al endeudado.
  • Alan Greenspan: “Estados Unidos nunca impagará su deuda porque siempre puede imprimir dinero”.
  • Voltaire: “El dinero de papel siempre termina recobrando su valor intrínseco: cero”.
  • Estamos en el período más agresivo de impresión de dinero de toda la historia.
  • Las políticas de estímulo son deuda.
  • Ron Paul: “Estamos creando dinero de la nada, hemos perdido el control”.
  • Nos enfadamos porque Alemania no acepta monetizar deuda, es decir, imprimir moneda. Para un país que parece haber aprendido …
  • Si hay algo que me sorprende cada día es que se aplauda y celebre la expansión monetaria salvaje como algo bueno, cuando sólo beneficia a las bolsas y a la inflación, especialmente en materias primas y oro.
  • El problema de las políticas de expansión monetaria es muy simple: cuando el enfermo está exhausto, las inyecciones de adrenalina sólo provocan espasmos.
  • Un problema de deuda creado durante décadas no se soluciona en días. De donde no hay, no se puede sacar y no hay fórmulas mágicas.
  • El mayor engaño de la pasada década fue llamara “crecimiento” a lo que en realidad era “deuda”, y el actual llamar “austeridad” a lo que no es sino un “despilfarro contenido”.
  • Lo que ahora se llama “austeridad” es sólo una ligerísima moderación presupuestaria, consecuencia del despilfarro anterior.
  • La deuda pública es el problema. Porque no hay demanda para esa deuda. Una parte nada desdeñable de la deuda mal llamada “privada” son facturas impagadas, garantías y avales del Estado, deuda de empresas públicas… no contabilizada como “déficit excesivo”.
  • El efecto contención del coste de la deuda es esencial para evitar el despilfarro.
  • ¿De dónde creen que viene el dinero del banco central? Del contribuyente. ¿Piensan que esa deuda no se va a pagar con impuestos actuales o futuros?
  • Europa y España deben buscar una manera de crecer sin ahogar al contribuyente con más endeudamiento.
  • El Tesoro no coloca con éxito. Le endeuda a usted. El “éxito” es tremendo.
  • La acumulación de deuda no mitiga los problemas, los intensifica.
  • España se endeuda a razón de 450 millones de euros diarios. Somos oligarcas sin recursos.
  • No gastemos un 25% más de lo que ingresamos para dar subvenciones y pagar gasto político.
  • No se trata de eliminar el Estado, pues cumple funciones esenciales. Se trata de evitar los abusos del Estado.
  • Thomas Jefferson: “Un Estado que es lo suficientemente grande para darte lo que quieres es también lo suficientemente fuerte para quitarte todo lo que tienes”.
  • Eso de que una entidad bancaria no puede quebrar porque crea riesgo sistémico es otra filfa. El único riesgo sistémico que se crea es entre sus cargos directivos. Lo único que pone en peligro los ahorros son las cuotas participativas y las preferentes.
  • La solución es simple. Que algunos bancos insolventes quiebren y se subasten sus activos.
  • Por qué funciona la austeridad: libera recursos financieros de actividades improductivas a actividades productivas; acelera la transición hacia una economía de mayor productividad; crea empleo, no lo subvenciona; en vez de cercenar el PiB se crea PIB.
  • Chat: “El rescate español se distingue porque nadie lo quiere solicitar y nadie lo quiere conceder”.
  • Las compras de bonos no “compran tiempo”. Sólo generan más endeudamiento e incentivos perversos para seguir gastando mal.
  • No hay dinero para rescatar España y las claúsulas de condicionalidad serían muy onerosas.
  • La solución era, y es, el sector privado.
  • El rescate es la constatación de la imposibilidad de financiarse en el mercado libre.
  • No existe el rescate suave, el rescate virtual, la condicionalidad limitad, la liquidez transitoria o cualquier calificativo que se quieran inventar.
  • Sobre los sueldos, la gente no entiende que esta industria paga unas primas grandes solamente cuando los beneficios lo justifican, y que el gestor se juega su prestigio y su dinero junto a los clientes, ya que reinvierte más del 75% de esas primas en su propio fondo.
  • Un hedge fund provee de liquidez al mercado al incluir posiciones cortas en su cartera. Una posición corta es una inversión en un activo sobrevalorado para aprovechar su correción hasta llegar a un valor fundamental adecuado.
  • Los clientes de un hedge fund son grandes fortunas privadas o fondos de pensiones y fondos soberanos.
  • El gestor busca crear una cartera que crezca y genere retornos adecuados al riesgo asumido, con un horizonte inversor de entre seis y doce meses.
  • Los mitos de que los hedge funds “compran todo y venden todo” en un día no son más que exageraciones.
  • He conocido a pocos gestores más concienzudos en su análisis de las empresas y más detallados en su proceso de compra y venta que los gestores de hedge funds.
  • Es curioso que la frase más extendida entre los analistas del lado vendedor es que “es muy difícil encontrar cortos”.
  • Generalmente las recomendaciones de los analistas suelen ser un 65% “compra” o “fuerte compra”, 20% “mantener” o “neutral” y 15% “vneder”.
  • Hay algo esencial a la hora de entender un hedge fund, y es que el gestor es el único responsable de su cartera. Los analistas fundamentales apoyan y complementan. Pero la decisión es de una sola persona, el gestor.
  • Circulan muchos mitos sobre las posiciones cortas. Por ejemplo, que son una novedad de la ingeniería financiera, cuando existen desde 1949.
  • La decisión de prohibir cortos denota debilidad y transmite falta de confianza.
  • Nos hemos olvidado de los verdaderos fundamentales: el retorno sobre el capital empleado.
  • Si una cosa he aprendido, es que sólo se aprende invirtiendo.
  • No hay nada que me guste más como inversor que un valor donde hay muchas posiciones cortas y las recomendaciones de analistas son neutrales o negativas pero que está en proceso de recuperarse rápida y eficientemente. Ésos son los tesoros bursátiles. Y no hay nada más que me guste para ponerme corto que un valor donde se trata de disfrazar el balance y la caja mientras el capital circulante se dispara, los retornos de desploman y hay muchas recomendaciones de compra acumuladas. Ésos son los diamantes “short on strength” (abrir cortos cuando suben) que tantas alegrías nos dieron en 2008 y 2011.
  • No hay nada mejor que poner una empresa de punta en blanco en lo que importa, es decir, el ROCE (retorno sobre capital empleado) y el balance. Centren sus esfuerzos de comunicación en aquellos que de momento no quieren comprar sus acciones o estén cortos.
  • Los grandes requisitos para invertir en un hedge fund deben ser: baja volatilidad, baja correlación y liquidez. A ello le añadiría como objetivo intangible pero de extremada importancia el diálogo constante con los gestores.
  • Uno de los errores que suele cometerse es pensar que las comisiones que cobran los fondos de gestión alternativa son excesivas.
  • Al contrario de lo que ocurre con los gestores pasivos o basados en el índice, el gestor comparte el riesgo con el inversor, porque suele tener todo su dinero invertido en su propio fondo.
  • En España, en vez de torpedear los fondos con regulaciones absurdas e inconsistentes con Estados Unidos, Singapur o Reino Unido, sería muy positivo fomentar su implantación, pues ayudaría a traer capital, a modernizar la imagen de nuestro sistema económico, a atraer profesionales de alto poder inversor y a crear empleo.
  • Chat: “Mis mejores ideas siempre han venido de no escuchar a los demás”.
  • Diez reglas de oro para invertir, sabiendo que siempre habrá momentos en los que nos equivocaremos.
    • Compre lo que entienda. No existe un valor que no se pueda resumir en tres frases.
    • Si compra crecimiento, no ponga en la cartera una acción por valor y la aguante después por dividendo. Lo peor de todo es autoengañarse. Reconocer errores es esencial.
    • Fíjese en cifras, no en comentarios. Fíjese en los números, en los beneficios y en el balance, y analice si corresponden a su perfil de riesgo.
    • Las recomendaciones son gratis, las pérdidas son suyas. Analice los valores e inversiones desde su propia información y perspectiva.
    • Piense cuánto puede perder antes de pensar cuánto puede ganar. Las urgencias y las necesidades de liquidez son malas consejeras a la hora de invertir. Y cuando invierta, aunque sea en renta fija o en algo que considere muy seguro, tenga claro que puede perder mucho dinero.
    • Si busca largo plazo, escale sus apuestas. Si invierte con perspectiva de varios años, t enga pólvora seca para poder aumentar posiciones si llegan malos tiempos.
    • Cuidado con la “teoría del tonto mayor”.
    • Hay valores baratos porque lo merecen. Cuidado con las “trampas de valor”.
    • Compre un valor por lo que es, no por lo que al equipo directivo o a los bancos les gustaría que fuese.
    • Alineación de intereses corporativos con accionariales. Distinga usted a los gestores-empresarios, que son dueños mayoritarios de su empresa, de los gestores-empleados-VIP, que pueden crear mucho valor en algunos casos, pero también puede dedicarse a alimentar su ego con el dinero del accionista.
  • Aprender de los errores, no vanagloriarnos de los éxitos.
  • Las empresas que crean valor de verdad se hacen más caras sin adquisiciones y sin fusiones, se hacen más caras porque son más rentables, más fuertes y porque se enfocan en lo que realmente hacen bien.
  • Uno de los cursos más importantes y provechosos que hice en mi vida lo impartía Business Intelligence Advisors, una empresa consultora fundada por ex agentes de la CIA y del gobierno estadounidense que enseña a conocer y entender las posibles señales de que alguien miente o engaña.
  • Hay que intentar entender lo que realmente esconde la información, no dejarnos llevar por guiones resumidos y “subtitulados”.
  • Las tres frases más importantes para detectar si un valor puede ser un buen corto: “los fundamentales no han cambiado”, “es una buena empresa” y “tiene buen dividendo”. Luego están clásicos como “está todo descontado”.
  • Si algo nos demuestra el mercado es que rara vez se descuenta totalmente un evento.
  • Desde mi punto de vista, la película que mejor refleja el ambiente de avaricia y exceso de los ochenta,e s American Psycho (2000, Mary Harron).
  • Pozos de ambición (There Will Be Blood, 2007) es una obra maestra absoluta sobre la creación y el desarrollo de una de las industrias más importantes del mundo, la petrolera, con un análisis crítico y muy detallado de todos los segmentos implicados: industrial, inmobiliario, hasta el religioso.
  • Las cantidades mínimas para invertir en un hedge fund son de unos 500.000 dólares o más. No es para cualquiera.
  • Conviene resaltar que los entes reguladores son extremadamente estrictos, algo que constrata con la falsa imagen de que los fondos alternativos funcionan sin regulación.
  • Un fondo mediano gestiona entre 500 y 2.000 millones de dólares y los pequeños se mueven entre los 100 y los 500 millones de dólares.
  • En un día normal lo lógico es operar comprando y vendiendo un 1%, máximo un 3% del total. Muy pocos fondos mueven cada día más de un 5% de sus activos.
  • Históricamente, los fondos medianos son más rentables, por que los gestores tienen más capacidad de maniobra, ya que mover un fonde de 20.000 millones de dólares es como mover un transatlántico.
  • No existe un número mágico de empleados. Un fondo mediano de 1.000 millones de dólares puede contratar entre tres y cuatro gestores y entre 25 y 30 analistas profesionales.
  • Ver a los directivos de las empresas es importante para hacerse una idea de su personalidad, de cómo ven el mundo, para analizar sus reacciones ante cierto tipo de preguntas, para conocer sus opiniones sobre temas generales, etc., no por la información que dan, que es pública siempre.
  • Las plataformas de trading son las mismas para todos los fondos. No hay ventajas o privilegios para un fondo u otro a la hora de acceder a la liquidez.
  • Aquí se trabaja siempre que esté abieto el mercado, aunque estemos de vacaciones o de viaje.
  • para mí la única clave del éxito en el trabajo es hacer lo que te gusta.
  • Otro mito del mundo de la gestión alternativa es pensar que es un mundo “de hombres”. Hay grandes mujeres gestoras.
  • No hay mejor manera de pagar a un gestor que con una remuneración ligada a sus resultados, pues de este modo se garantiza que el gestor va a trabajar duro por su dinero.
  • En muchos hedge funds, tienes todo lo necesario para que salgas lo mínimo posible de la oficina.
  • Normalmente, los candidatos que se contratan vienen de grandes universidades, Harvard, Stanford, Oxford y otras. Pero hay muchos gestores que estudiaron en universidades públicas. No pensemos que las universidades son garantía o impedimento de nada.
  • Entrar en un fondo como gestor es muy duro.

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Una respuesta to “Nosotros, los mercados de Daniel Lacalle – Apuntes Breves”

  1. […] Nosotros, los mercados de Daniel Lacalle. […]

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