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Por qué dejé de ser de izquierdas de Javier Somalo y Mario Noya – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 10 de noviembre, 2015


© Javier Somalo Martín y Mario Noya Montañez
Editorial: Ciudadela Libros.

Muchos de los más destacados periodistas e intelectuales de la derecha española fueron en su juventud notorios izquierdistas. ¿Cómo se explica este curioso hecho?

Primeros espadas de la talla de Federico Jiménez Losantos, Pío Moa o José María Marcos, entre otros, se confiesan en este libro con Javier Somalo y Mario Moya.

Hablan de su evolución ideológica y revelan suficientes detalles de sus biografías, no pocas veces entrelazadas con la historia más reciente y convulsa de España.

Antifranquistas primero, de cuando era peligrosos serlo, antisocialistas después; Por qué dejé de ser de izquieras desvela un apasionante periplo ideológico y vital en busca de la verdad política.

Javier Somalo (Madrid, 1968). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Director del diario de Internet Libertad Digital y del programa Debates en Libertad en LDTV. Colaborador en el programa de COPE La Linterna que dirige César Vidal. Su trayectoria profesional ha estado ligada a la prensa escrita, en el diario Ya, y a la radio, entre otras, en Radio España.

Mario Noya (Madrid, 1976). Licencidado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Coordinador de la revista de pensamiento La Ilustración Liberal y de los suplementos de opinión de Libertad Digital y director del programa De Libros de LDTV.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Podríamos llamarles neoconservadores, aunque ni lo sean en puridad ni ninguno de ellos se reconozca en esa etiqueta plenamente.
  • Son conservadores en el sentido de que creen que no es preciso perfeccionar lo que funciona bien; lo son en el terreno histórico frente al progresismo negativo de la leyenda negra, heredero del materialismo histórico; lo son frente al imperativo militante, intransigente, de la laicidad, con la que el Estado aspira a arrebatar más parcelas a la iniciativa de los ciudadanos.
  • Es mucho más fácil hacerse de izquierdas que dejar de serlo.
  • Federico Jiménez Losantos:
    • El comunismo es una enorme mentira y esa mentira es un hecho moral.
    • Ocurre a menudo: el marxismo ocupa el lugar de la religión. Da respuestas fáciles a todo, que es la misma ventaja de la religión.
    • Una peculiaridad del PCE (necesidad estratégica, más bien) era su doble esfera: la de los militantes y la de los simpatizantes, que no llegaban a entrar en el núcleo de clandestinidad.
    • En el PCE tampoco estaban muy convencidos porque ellos decían que yo era anarquista, que no era de fiar.
    • El marxismo lo que hace es ir llenando, por ejemplo, el hueco de la religión al presentarse como una forma de defender a los pobres, a los humildes. Ocupa en tu conciencia áreas que antes ocupaban la moral o la religión.
    • Uno de los tópicos más generalizados por la propaganda de la izquierda es que el yugo del franquismo era combatido cada día en cada esquina.
    • A mí, Labordeta y Sanchis me meten en la izquierda y a la vez me dan los anticuerpos porque la literatura que ellos me dieron a leer no era dogmática.
    • Libros:
      • Alexandr Solzhenitsyn, Archiepiélago Gulag.
  • Amando de Miguel:
    • Se ha acabado el socialismo definitivamente, ya la izquierda no quiere la libertad.
    • Tierno no parecía socialista, creo que nunca fue socialista y que por razones accidentales se hizo del PSOE, pero no había visto a un obrero en su vida. Era más azañista y más republicano que otra cosa.
  • Pío Moa:
    • Yo creía que eso de la “Antiespaña” era un invento del finado general, pero no, lo estoy comprobando: esta gente está por todo lo que pueda hundir a España.
    • Carrillo era un revisionista. Lo que decía Lenin de kautsky … ¡era aplicable a Carrillo!
    • La izquierda tiene la terrible característica de que no ha reflexionado sobre su propia historia, y por consiguiente no ha evolucionado.
  • Carlos Semprún:
    • Vivimos en tiempos de baja intensidad ideológica, o si se prefiere de gran confusión.
    • Me siento más afín al término liberal que al de derechista, y “ultraliberal” es uno de los insultos que prefiero.
    • En la España franquista tenía algo más de libertad que un comunista de base en la URSS.
    • Cuanto más libre es el capitalismo más social es, en el verdadero sentido de la palabra.
    • La burocraticación de la cultura asfixia la creación.
    • El nuevo totalitarismo, que en muchos aspectos es el peor de todos: el islamismo. No todos son terroristas, pero casi todos apoyan a los terroristas. Y, en principio, todos se inspiran en el Corán, que es un aquelarre sanguinario.
    • Política y perfección jamás han sido sinónimos.
  • Horacio Vázquez-Rial:
    • En un primer momento el trostkismo te sirve para hacer trotskista, y en un segundo momento para liberarte de los trotskistas.
    • El dominante del trotskismo es el pensamiento judío, la costumbre de someterlo todo a crítica.
    • Con ese modelo de pensamiento no hay nada que te sirva para nada.
  • Juan Carlos Girauta:
    • El hecho de que Solé Tura (PSUC) hubiera sido padre de la Constitución a mí me impresionaba mucho y me hizo identificarme con esa forma de ver las cosas. Lo consideraba baluarte de una izquierda cultivada que rehuía “el marxismo detestable de la dictadura”.
    • En toda militancia de izquierdas hay un componente mágico o supesticioso de que hay soluciones inmediatas para las cosas.
    • Yo me apeo del Partido Socialista dos o tres meses antes de las elecciones por la corrupción. Su aversión hacia el PSOE se convierte en militancia.
    • Libros:
      • El pensamiento cautivo de Czeslaw Milosz.
      • La broma de Milan Kundera.
      • Archiepiélago Gulag de Alexandr Solzhenitsyn.
      • La miseria del historicismo de Karl Popper.
  • José María Marco:
    • Los fastos socialistas del año 92 me resultaron un poco obscenos. Ya no podía pasar por alto los signos de corrupción.
    • Azaña me dio la oportunidad de volver a ser español.
    • Cuando abandoné el elogio, se me cerraron las pocas puertas que hasta entonces se habían entreabierto. Para la izquierda, había dejado de ser uno de los suyos. Nunca lo fui del todo y, lo que es peor, no por falta de ganas por mi parte.
    • Yo me había dejado estafar con toda la ingenuidad y la arrogancia propias de una juventud prolongada durante demasiado tiempo.
  • Cristina Losada:
    • La mayor falacia de la izquierda es que el hombre es bueno por naturaleza y sólo la sociedad con sus injusticias lo malea.
    • La gran falacia del procedimiento: que las injusticias se pueden corregir porque desde el poder hay quien sabe corregirlas, interviene en la sociedad y la cambia. O sea, el principio de toda dictadura.
    • En esa época se consideraba a ETA como parte de la lucha contra el franquismo, aunque no se estuviera de acuerdo con el método. Lo que contaba era que estaban por la lucha obrera.
    • Sólo cuando se veía que el Régimen estaba acabado y no iba a seguir, las manifestaciones empezaron a ser masivas. Hasta entonces nada.
    • Poquísimos periodistas estaban en sectores antifranquistas; aunque ahora todos se cuelgan medallas, lo cierto es que éramos franca minoría.
    • Los últimos días del franquismo d ejaron a muchos militantes de la izquierda en la más profunda desorientación, algunos incluso en la depresión. Se acercaba el final y sin embargo nadie oteaba revolución alguna.
    • Hay un nuevo totalitarismo, el islamista, que pone en peligro un sistema de libertad.
    • ¿Dónde ir cuando se abandona la izquierda? El horizonte que se vislumbra es el liberalismo.
    • El pensamiento único de la izquierda es tan amplio porque estos políticos quieren estar conforme a lo que creen que la gente cree. Son conformistas.
    • Hay mucha gente que nunca va a ir contracorriente.
    • El punto de vista de la izquierda es simple y es confortable porque uno no asume sus responsabilidad individual respecto a su propia vida … la culpa de que yo no encuentre mi lugar, de que me vaya mal, no es mía, es del sistema…
    • El éxito de la izquiera es que se ha apropiado de los valores y los ha difundido con éxito. A ello contribuye mucho el ámbito universitario.
    • Libros:
      • En defensa del capitalismo global de Johann Norberg.
  • José García Domínguez:
    • Entre Hobbes y Rousseau me quedo con Hobbes; creo que el hombre es malo y la sociedad muchas veces lo hace peor.
    • ¿Por qué la izquierda? Por la influencia, muchas veces, de un profesor. En mi caso era un profesor de Historia.
    • La gran frustación es ver cómo el PSOE sale absolutamente de la nada. A mitad del año 1976 yo veo por primera vez a un socialista. Físicamente.
    • La gente cree que la militancia política es exictante pero es algo muy sórido, no tiene interés.
    • La corrupción generalizada que se atisbó ya desde finales de la primera legislatura socialista indujo muchos abandonos.
    • El partido es tu vida, no hay nada afuera. Los amigos son del partido, la gente con la que estás de día y de noche es del partido. Era una locura salir pero yo lo hice.
    • No es verdad que uno se vaya de la izquierda a la derecha de un día para otro.
    • Libros:
      • El conocimiento inútil de Jean Francois Revel.
  • Pedro de Tena:
    • Para bien o para mal, al derecho y al revés, casi todas las cosas que ocurren en España tienen que ver con la Iglesia.
    • Cada personal individual es libre, digna de respeto y merecedora de una mano tendida, especialmente si está entre las más desfavorecidas.
  • César Vidal:
    • Mientras la gwente de abajo padece el hambre, la opresión y la falta de libertad, la Nomenklatura vive de una manera que hubieran envidiado muchos burgueses.
    • Rompí con la izquierda porque amo la libertad.
    • Los grandes proyectos totalitarios de la Historia han sido socialistas.
    • En todos y cada uno de los casos, la izquierda pretende tutelar y dirigir la vida de los demás desde el nacimiento hasta la tumba.
    • Pocas ideologías hay más injustas que las de la izquierda. Siempre ha creído en una justicia que trate a los seres humanos de manera desigual apelando a artificios como la justicia de clase o la discriminación positiva.
    • La izquierda no tiene mensaje tras el f racaso del socialismo y sólo le queda la esencia tiránica que ha contaminado su andadura desde su nacimiento a finales del siflo XVIII.
  • Federico Jiménez Losantos dice que si no se ha sido comunista, si no se ha conocido por dentro a la bestia, no se puede ser liberal.

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raul

2 comentarios to “Por qué dejé de ser de izquierdas de Javier Somalo y Mario Noya – Apuntes Breves”

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