Raul Barral Tamayo's Blog

Pasen Y Vean [R]

Cuando digo no, me siento culpable de Manuel J. Smith – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 5 de enero, 2016


Título original: When I say no, I feel guilty.
© 1975, Manuel J. Smith
© 1977, Ramón Hernández Sol, por la traducción
Editorial: De bolsillo.

Tanto en nuestra vida profesional como en la social o familiar, todos nosotros tenemos constante necesidad de relacionarnos con otras personas. Unas relaciones que a veces se convierten en una tortura: cuando sentimos que manipulan nuestra voluntad para plegarla a sus proyectos… y, aun sabiéndolo, somos incapaces de negarnos.

A partir de técnicas conductistas, cuando digo no, me siento culpable ofrece un método fácil y de excelentes resultados para afirmar los propios derechos y aspiraciones sin necesidad de manipular los ajenos, y sin tener las frustrantes reacciones defensivas que, a veces con incomodidad, experimentamos.

Manuel J. Smith. Es psicólogo e impulsor de la terapia asertiva sistemática y ha trabajado en la formación de voluntarios de Peace Corps, en el Hospital de Veteranos de Sepúlveda y en un centro de terapia del comportamiento de Beverly Hills.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • El 95% de lo que se presenta pomposamente como teoría psicológica científica es pura bazofia y deberá transcurrir todavía mucho tiempo antes de que conozcamos realmente nuestros mecanismos básicos lo bastante bien como para poder explicar completamente la mayor parte de lo que vemos.
  • Para hacer uso de lo que la psicología puede ofrecernos, es más importante saber qué es lo que resultará eficaz, qué es lo que funcionará, más que por qué habrá de funcionar.
  • Todos tenemos problemas en nuestro trato con los demás.
  • La vida nos planea problemas a todos. Es algo enteramente natural.
  • Como resultado de la creencia irreal de que las personas sanas no tiene problemas podemos llegar a creer que la vida que nos ha tocado en suerte vivir no merece la pena de ser vivida.
  • No solo es lógico esperar que se nos plantearán problemas por el mero hecho de existir, sino que es igualmente lógico prever que seremos todos perfectamente capaces de enfrentarnos eficazmente a esos problemas.
  • Procedemos por evolución de una serie de animales que desarrollaron la capacidad de resolver con eficacia sus problemas en unos tiempos muy duros y en un medio inclemente.
  • Nosotros contamos con tres principales modos de comportamiento para la supervivencia y la relación con los demás: la lucha, la huida y la capacidad verbal para resolver problemas.
  • Se nos adiestra a aceptar el conflicto pasivamente. “No devuelvas los golpers”, “Aguanta firme”, son dos métodos pasivos, ambos. Cuando alguien nos juega una mala pasada, por ejemplo raras veces reaccionamos abiertamente.
  • La mayoría de las personas que vemos los terapeutas apelan a nosotros como consecuencia de haber confiado excesivamente en la lucha o la huida en cualquiera de sus diversas y a veces extravagantes formas.
  • Las emociones negativas de la ira, el miedo y la depresión tienen un valor para la supervivencia, de la misma manera que lo tiene el dolor físico.
  • Nuestras primitivas reacciones son peor que inútiles, ya que suelen crearnos más problemas de los que nos resuelven.
  • Necesitamos redescubrir la sertividad verbal natural con la que nacimos pero que tan a menudo perdemos por el camino.
  • Nuestros padres nos aidestran a experimentar emociones negativas por dos importantes razones. En primer lugar, provocar nuestras emociones negativas es un medio sumamente eficaz de controlar nuestra asertividad infantil natural, molesta y a veces explosiva. En segundo lugar, porque nuestros abuelos les enseñaron a ellos a sentirse ansiosos, ignorantes y culpables.
  • Nuestros padres llevan a cabo esta labor de adiestramiento emocional de una manera muy sencilla. Nos enseñan ideas y creencias acerca de nosotros mismos y de la manera en que se comporta la gente, que suscitan sentimientos de ansiedad, ignorancia y culpabilidad.
  • El niño es naturalmente asertivo.
  • Al emplear calificaciones de bueno o malo para controlar nuestro comportamiento, mamá se lava las manos de toda responsabilidad por el hecho de obligarnos a hacer algo.
  • Si mamá emplea aserciones simples, como “Quiero”, “Deseo”, “Me gusta”, no hay en sus palabras implicaciones o amenazas tácitas de que los niños “buenos” son queridos por sus padres y los “malos” no. Ni siquiera es necesario que nos guste lo que mamá quiere que hagamos; basta que lo hagamos.
  • Cuando los padres asumen de manera asertiva que son ellos y nadie más que ellos la autoridad acerca de lo que su hijo puede o no puede hacer, enseñan al mismo tiempo el concepto asertivo de que cuando uno sea mayor no solo podrá hacer lo que quiera, exactamente como papá y mamá, sino que deberá también hacer cosas que no le interesarán, para poder hacer otras cosas que le interesen, exactamente como papá y mamá.
  • Por desgracia, se enseña a los niños a reaccionar frente al control psicológico de sus emopciones aprendidas de ansiedad, ignorancia y culpabilidad en numerosas situaciones infantiles.
  • Cuando tratamos de hacer lo que queremos, permitimos también que otras personas nos hagan sentirnos ignoranes, ansiosos o culpables: los tres terribles estados emocionales que de niño nos enseñaron a experimentar cuando no hacíamos lo que otra persona quería que hiciéramos.
  • Nadie puede manipular nuestras emociones o nuestro comportamiento si nosotros no lo permitimos.
  • Nuestros derechos asertivos constituyen una estructura básica para la sana participación de cada individuo en toda relación humana.
  • Ser asertivo significa confiar en uno mismo y en sus capacidades.
  • Derecho a juzgar en última instancia todo lo que somos y todo lo que hacemos.
  • Derechos asertivos, tenemos derecho a:
    1. Juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.
    2. No dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.
    3. Juzgar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas de otras personas.
    4. Cambiar de parecer.
    5. Cometer errores … y a ser responsables de ellos.
    6. Decir: “No lo sé”.
    7. Ser independientes de la buena voluntad de los demás antes de enfrentarnos con ellos.
    8. Tomar decisiones ajenas a la lógica.
    9. Decir: “No lo entiendo”.
    10. Decir: “No me importa”.
  • Manipulaciones de nuestro comportamiento:
    • No debemos formular juicios independientes acerca de nosotros mismos y de nuestras acciones. Debemos ser juzgados por unas normas externas, según determinados procedimientos, y por una autoridad más capaz y más grande que nosotros.
    • Debemos explicar las razones de nuestro comportamiento a los demás, puesto que somos responsables ante ellos de nuestras acciones. Debemos justificar a sus ojos nuestras acciones.
    • Tienes ciertos deberes con respecto a algunas cosas e instituciones más grandes que tú, creadas por grupos de otras personas para dirigir la tarea de vivir. Debes sacrificar tus propios valores para impedir que esos sistemas se desintegren. Si en tus relaciones con esos sistemas se te plantean problemas, esos problemas serán tuyos y en ningún modo imputables a los sistemas.
    • No debes cambiar de parecer una vez que te has comprometido. Si cambias de parecer, hay algo que no marcha como debiera. Debes justificar tu nueva opinión o reconocer que estabas en un error. Si te equivocaste una vez, demuestras que eres un irresponsable y que es probable que vuelvas a equivocarte y plantees problemas. Por consiguiente, no eres capaz de tomar decisiones por ti mismo.
    • No debes cometer errores. Los errores son malas acciones y causan problemas a otros. Si cometes errores, debes sentirte culpable. Es probable que cometas más errores y causes más problemas, y por consiguiente no puedas reaccionar como se debe ni tomar las decisiones apropiadas. Otras personas deben regular tu comportamiento y decidir por ti, para que no sigas planteando problemas; de este modo repararás el mal que les causaste.
    • Debemos tener respuestas para cualquier pregunta acerca de las posibles consecuencias de nuestras acciones, porque si no tenemos respuestas no tenemos conciencia de los problemas que plantearemos a los demás y, por consiguiente, somos irresponsables y necesitamos un control.
    • Debes contar con la buena voluntad de las personas con las que te relacionas porque de lo contrario pueden impedirte hacer algo. Necesitas la cooperación de los demás para sobrevivir. Es muy importante que las personas sientan simpatía por ti.
    • Debemos ajustarnos a la lógica porque nadie puede formularse mejores juicios que ella.
    • Debemos anticiparnos y mostrarnos sensibles a las necesidades ajenas si quewremos vivir todos nidos y sin discordias. Se espera de nosotros que comprendamos cuáles son esas necesidades sin plantear problemas, obligando a los demás a que nos formulen explícitamente sus necesidades. Si no sabemos comprender sin necesidad de que se nos repita constantemente qué desean los demás, no somos capaces de vivir en armonía con los demás y somos irresponsables o ignorantes.
    • A causa de nuestra condición humana, somos ruines y tenemos muchos defectos. Debemos tratar de compensar esta condición humana esforzándonos por mejorar hasta alcanzar la perfección en todo. Siendo como somos humanos, probablemente no alcanzaremos esta meta, pero de todos modos debemos aspirar a perfeccionarnos. Si alguien nos señala cómo podemos mejorar, tenemos el deber de seguir esa dirección. Si no lo hacemos, somos unos seres corrompidos, perezosos, degenerados e indignos del respeto de los demás y del propio.
  • El derecho a ser nuestro propio juez decisivo es el derecho asertivo primario que impide que los demás nos manipulen.
  • No podemos asumir la responsabilidad de otra persona para su felicidad, ni podemos traspasar automáticamente la responsabilidad de nuestra propia felicidad a otra persona.
  • La moral es un sistema de normas arbitrarias que la gente adopta para juzgar su propio comportamiento y el de los demás.
  • Los sistemas legales son normas arbitarias que la sociedad ha adoptado para prever unas consecuencias negativas para toda clase de comportamiento que esa misma sociedad desea eliminar.
  • Como los sistemas morales, la ley no tienen nada que ver con el bien o el mal absolutos.
  • La identificación de los códigos legales con sistemas de “bien” y de “mal” hace de las leyes verdaderos instrumentos de control emocional manipulativo.
  • Cuando se emplean sistemas basados en los conceptos de “bien” y “mal”, se provocan como consecuencia sentimientos de culpabilidad.
  • Si no ejercemos nuestro derecho asertivo a ser jueces decisivos de nosotros mismos, automáticamente nuestro derecho a la vida, a la libertad y a la busca de la felicidad se convierte en simple papel mojado.
  • No está en nuestras manos crear estabilidad mental, bienestar o felicidad para los demás.
  • Muchos de nosotros tenemos la impresión de que, puesto que los errores son “malas acciones”, hay que repararlos, y que para reparar esos errores hay que ejecutar de algún modo “buenas acciones”.
  • Nunca os amará nadie si no sois capaces de arriesgaros a ganaros la antipatía de otros.
  • La lógica y el razonamiento no resultan muy eficaces cuando están en juego esas zonas grises, “ilógicas”, de nuestra condición humana.
  • Sócrates dijo que la verdadera sabiduría desciende sobre nosotros cuando nos damos cuenta de cuán poco sabemos de la vida, de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.
  • Preguntarnos si estamos realmente satisfechos de nuestra conducta o de nosotros mismos, y juzgar después por nuestra cuenta si deseamos o no cambiar.
  • Los Debo son compromisos a los que llegamos con nosotros mismos y con los demás. El Debería puede incluirse en la categoría de las estructuras manipulativas empleadas para obligarnos a hacer algo que otra persona quiere que hagamos, o de las estructuras arbitrarias que nos hemos impuesto nosotros mismos para resolver nuestra propia inseguridad acerca de lo que “podemos” o “no podemos” hacer.
  • Para imponer nuestros derechos asertivos y poner coto a toda manipulación de nuestro comportamiento, debemos modificar nuestra reacción frente a la manipulación, es decir, la reacción que hasta ahora hacía posible nuestra manipulación.
  • Técnicas verbales asertivas eficaces:
    • El disco rayado.
    • Autorrevelación o confesión propia.
    • Banco de niebla. No negar ninguna crítica y no contraatacar con otras críticas.
    • Aserción negativa. Aceptamos asertivamente las cosas que son negativas acerca de nosotros mismos.
    • Interrogación negativa. No entraña crítica alguna contra nuestro interlocutor y le incita a formular nuevas declaraciones críticas y a examinar su propia estructura del bien y del mal.
  • Al interactuar y hacer frente al “oponente” de la manera no defensiva ni manipulativa, se consigue transmitir un mensaje importantísimo a la persona frente a la cual nos afirmamos asertivamente: la seguridad de que no nos interferiremos en su proceso de adopción de decisiones, y, cosa de la máxima importancia, que no lo haremos ni siquiera en el caso de que no nos guste lo que oímos.
  • El mayor obstáculo que se opone a la solución de nuestros conflictos en la convivencia con otra persona surge cuando nos interferimos en el proceso decisorio de esa persona, cuando manipulamos sistemáticamente los deseos y necesidades de nuestro prójimo haciendo que se sienta ansiosamente amenazado, culpable o ignorante.
  • Tengo fe en la humanidad, pero no en que otros hombres individuales estén cualificados para tomar decisiones acerca de mi bienestar personal.
  • Solo yo puedo ser mi propio juez. Todos somos nuestros propios jueces. Todos podemos decidir. Si queremos hacerlo.

Enlaces relacionados:

Otros libros relacionados:

raul

4 comentarios to “Cuando digo no, me siento culpable de Manuel J. Smith – Apuntes Breves”

  1. […] Defiéndete de Rubén Sánchez – Apuntes Breves Cuando digo no, me siento culpable de Manuel J. Smith – Apuntes Breves […]

  2. […] Cuando digo no, me siento culpable de Manuel J. Smith. […]

  3. […] Cuando digo no, me siento culpable de Manuel J. Smith. […]

  4. […] Cuando digo no, me siento culpable de Manuel J. Smith. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: