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Pasen Y Vean [R]

Las Voces del Desierto de Marlo Morgan – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 3 de mayo, 2016


Título original: Mutant Message Down Under.
© 1991, 1994 by Marlo Morgan.
Traducción: Gemma Moral Bartolomé
Editorial: Ediciones B.

Marlo Morgan no tenía edad ni talante de aventurera, pero la realidad se le impuso con la fuerza y el poder que suelen trasmitirnos las grandes experiencias. Así fue como vivió una odisea fascinante: un viaje a pie por el desierto australiano en compañía de una tribu de aborígenes cuyas leyes de convivencia nada tienen en común con las nuestras.

El aprendizaje fue duro, pues a lo largo de esa extraña peregrinación tuvo que desprenderse de sus antiguos hábitos y aprender distintas formas de comer, de caminar y de comunicarse para poder gozar, al fin, de una auténtica comunión con la naturaleza y con esa parte de su cuerpo y su mente que ella misma desconocía.

A fin de transmitir sus vivencias, la autora editó por su cuenta y riesgo esta novela, que meses después de ver la luz se convirtió en un extraordinario best-seller internacional.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Jefe indio Seattle: “El hombre no teje la trama de la vida, no es más que una de sus hebras. Todo lo que le hace a la trama, se lo hace a sí mismo”.
  • El Anciano Cisne Negro Real: “El único modo de superar una prueba es realizarla. Es inevitable”.
  • Profecía de los indios Cree: “Sólo cuando se haya talado el último árbol, sólo cuando se haya envenenado el último río, sólo cuando se haya pescado el último pez, sólo entonces descubrirás que el dinero no es comestible”.
  • Este libro está basado en hechos reales e inspirado en una experiencia personal. Se vende como novela para proteger a la pequeña tribu de aborígenes de posibles problemas legales.
  • No hablo en nombre de los aborígenes australianos. Hablo tan sólo en nombre de un pequeño grupo del Outback. al que denominan los Salvajes o los Antiguos.
  • Todos debemos vivir nuestras propias experiencias en una región inexplorada, sólo que las mías ocurrieron realmente en el Outback.
  • Mucho tiempo después comprendería que aquella liberación del apego a los objetos y aciertas creencias era un paso imprescindible en mi desarrollo humano hacia el ser.
  • Olvídate del dolor. Sácate las espinas cuando acampemos. Después nos ocuparemos de tus pies. Ahora no puedes hacer nada.
  • El resto de tribus australianas se había sometido a las leyes del gobierno blanco. Ellos eran los únicos que resistían.
  • Solían viajar en pequeñas familias de seis a diez miembros.
  • Cada uno de los suyos recibe un nombre al nacer, pero se sobreentiende que lo perderá cuando crezca y que elegirá un apodo más apropiado por sí mismo. Es de esperar que el nombre de cada persona cambiará varias veces durante su vida a medida que su sabiduría, su creatividad y sus objetivos se definan asimismo con mayor claridad al transcurrir el tiempo.
  • A casi ningún animal le gusta el resplandor del sol. Sólo los lagartos, arañas y moscas permanencen alerta y activos a cuarenta grados. Incluso las serpientes se han de enterrar en caso de calor extremo, de lo contrario mueren deshidratadas.
  • Esta gente cree que todo en el planeta existe por una razón. Todo tiene un propósito. No hay monstruos, inadaptados ni accidentes. Sólo hay malentendidos y misterios que aún no se han revelado al hombre mortal.
  • El principal propósito del animal no es alimentar a los humanos, pero lo acepta cuando es necesario. En realidad está para equilibrar la atmósfera y ser compañero y maestro con el ejemplo.
  • La tribu de los Auténticos no se queda nunca sin comida. El universo responde siempre a su correspondencia mental. Ellos creen que el mundo es un lugar de abundancia.
  • El alimento no se daba por supuesto. Primero se solicitaba, se esperaba siempre que apareciera y así era, en efecto, pero se recibía con agradimiento, mostrándose siempre una auténtica gratitud.
  • La tribu no llevaba provisiones. No plantaba semillas y no participaba en ninguna cosecha. Caminaba por el ardiente Outback australiano, sabiendo que recibiría diariamente las generosas bendiciones del universo.
  • Ellos opinan que los Mutantes tienen muchos vicios y que el agua es uno de ellos.
  • Sabían encontrar agua donde no había el más mínimo indicio de humedad.
  • La tribu no se llevaba nunca toda el agua, aunque su provisión fuera escasa en ese momento. Los animales tenían tanto derecho a ella como las personas. En todos los lugares en que había agua, la gente bebía siempre por el mismo sitio. Todas las especies observaban este mismo comportamiento. Sólo los pájaros hacían caso omiso de esta regla de acceso y beían, salpicaban y excretaban a sus anchas.
  • Me enseñaron a preguntarle a las plantas si estaban listas para que las honraran por el propósito de su existencia.
  • Era importante que no usáramos nunca una planta en su totalidad; siempre se dejaba la raíz para que crecieran nuevos brotes.
  • Comimos canguro, caballo salvaje, lagarto, serpiente, insectos, gusanos de todos los tamaños y colores, hormigas, termitas, osos hormigueros, pájaros, peces, semillas, frutos secos, fruta, plantas, tan variadas que su enumeración resultaría inacabable, e incluso cocodrilo.
  • Continuamente ponían a prueba mi fuerza, mis reacciones, mis creencias.
  • Los de la tribu me señalaban los lugares sagradas del desierto. Al parecer todo era sagrado: rocas apiñadas, colinas, barrancos, incluso lechos secos y llanos.
  • Me mostraron cómo miden ellos la distancia con canciones en las que se dan detalles y ritmos muy específicos.
  • Ellos habían rechazado el lenguaje escrito porque consideran que se pierde capacidad memorística.
  • Casi todos dormían sobre el suelo desnudo, acurrucados unos en brazos de otros. Confiaban en el calor de otro cuerpo humano más que en la fogata cercana.
  • Por fin comprendí por qué caminábamos siempre en silencio. Aquella gente se comunicaba la mayor parte del tiempo mediante telepatía. No se oía ni un solo sonido, pero se estaban transmitiendo mensajes entre personas separadas por unos treinta kilómetros.
  • La razón primordial por la que los Auténticos saben usar la telepatía es porque no mienten nunca. No utilizan siquiera una pequeña invención, ni una verdad a medias, ni una grosera afirmación falaz. No mienten en absoluto, de modo que no tienen nada que ocultar. Son gentes que no tienen miedo a abrir sus mentes para recibir, y que están dispuestas a darse información mutuamente.
  • La voz está hecha para cantar, para loar y para sanar.
  • La gente de la tribu tiene un sexto sentido para detectar dónde y cuándo aparecerán las moscas. Cuando ven u oyen a los insectos que se acercan, se detienen al instante, cierran los ojos y permanecen inmóviles con los brazos inertes a los costados.
  • Mi padre solía decirme: “Las personas no trabajan para una empresa, trabajan para otras personas”.
  • Todo en la Unidad tiene un propósito. No hay monstruos, inadaptados ni accidentes. Sólo hay cosas que los seres humanos no comprenden.
  • Todo el mundo tiene diversas aptitudes.
  • Los Auténticos eran esencialmente vegetarianos. Ellos prefieren no comer cosas que tengan “cara”. Siempre han molido el grano, y sólo cuando los empujaron desde la costa hacia el Outback se hizo necesaria la ingestión de carne.
  • Su búsqueda espiritual está en todas sus actividades.
  • Si no celebráis que os hacéis mayores, ¿qué celebráis? Que nos volvemos mejores. Lo celebramos si este año somos personas mejores y más sabias que el año pasado. Sólo uno mismo puede saberlo, así que eres tú quien debe decirle a los demás cuándo ha llegado el momento de celebrar la fiesta.
  • Es realmente asombrosa la cantidad de comida silvestre nutritiva que hay disponible y el modo en que aparece cuando la necesitan.
  • En general, aquella tribu aborigen era extraordinariamente saludable.
  • El Anciano me comentó que el promiscuo comportamiento sexual de ciertas tribus, sin tomar en consideración el nacimiento resultante, era tal vez el mayor retroceso que había dado la humanidad.
  • Ellos creen que el espíritu entra en el feto cuando anuncia su presencia al mundo mediante el movimiento. Para ellos un niño que nace muerto es un cuerpo que no albergaba ningún espíritu.
  • Matar a un ser humano, no tanto si es para protegerse como para vengarse, por conveniencia o para comer, es siempre lo mismo. No matar a ninguno es lo que diferencia a los Auténticos de las criaturas humanas mutantes.
  • No hay moral en la guerra. Pero los caníbales jamás mataron en un día más de lo que podían comer. En vuestras guerras se matan miles de personas en unos minutos. Tal vez sería bueno sugerir a vuestros líderes que ambos bandos de vuestras guerras acordaran sólo cinco minutos de combate.
  • Estoy convencida de que jamás ningún médico en ningún lugar de ningún país y en ninguna época de la historia ha curado a nadie. Cada persona lleva la curación en su interior.
  • Si te alejas con malos snetimiento en el corazón hacia otra persona y ese círculo no se cierra, se repetirá más adelante. No lo sufrirás una sola vez sino una y otra hasta que aprendas.
  • Ellos creen que sólo las emociones tienen una verdadera importancia; se quedan grabadas en cada célula del cuerpo, en el núcleo de la personalidad, en la mente y en el ser eterno.
  • La tribu de los Auténticos cree que no somos víctimas al azar de una mala salud, sino que nuestro cuerpo es el único medio que tiene nuestro nivel superior de conciencia para comunicarse con nuestra conciencia personal. Con su declive, el cuerpo nos da la oportunidad de mirar en derredor y analizar las heridas que son realmente importantes y que hemos de reparar.
  • Me dijeron que los Mutantes que mueren en el desierto porque no ven agua y se enfurecen y se desalientan, en realidad se mueren de emoción.
  • Los actos, la apariencia y el comportamiento que no te gustan son las cosas de ti mismo sobre las que necesitas trabajar.
  • No se puede reconocer en los demás lo que uno considera bueno o malo, a menos que uno mismo tenga las mismas debilidades y cualidades en algún nivel de su personalidad.
  • Ellos creen que las personas sólo pueden cambiar de verdad por una decisión propia, y que todo el mundo tiene la capacidad de cambiar cuanto quiera de su propia personalidad. No hay límite para lo que uno puede eliminar o adquirir.Creen que la única influencia real que se puede ejercer sobre otra persona parte de tu propia vida, del modo en que actúas y de lo que haces.
  • Es interesante lo de los Mutantes y el envejecimiento, que se hagan demasiado viejos para ciertos trabajos, que tengan una utilidad limitada.
  • Un músico lleva la música en su interior. No necesita un instrumento específico. Él es la música.
  • Las personas intentan a veces cambiar de lugar, pero al final cada cual regresa al que le corresponde.
  • Si hieres a alguien, te hieres a ti mismo. Si ayudars a alguien, te ayudas a ti mismo. Todo es uno, nuestros antepasados, nuestros nietos no nacidos, la vida toda en todas partes.
  • La gente no vive cuando está furiosa o deprimida, cuando se compadece de sí misma o está llena de temor. No todas las personas que respiran están vivas.
  • Pero si gana una persona, todos los demás tendrán que perder. ¿Eso es divertido?
  • La tribu cree que los Mutantes fueron tan insensibles como para suponer que las formas de culto aborígenes desaparecerían si ellos les arrebataban los lugares sagrados. Jamás les pasó por la cabeza que pudieran buscarse otros.
  • No hay ninguna tribu aborigen a la que le queden objetos materiales relacionados con su historia. Los Mutantes los han robado todos.
  • Hay Mutantes que están a punto de recuperar el espíritu individual de su auténtica existencia. Con el esfuerzo necesario aún hay tiempo para evitar la destrucción del planeta.
  • Nuestro tiempo se ha acabado. Han cambiado las lluvias, el calor ha aumentado, y hemos visto disminuir la reproducción de plantas y animales durante años. Ya no podemos proporcionar formas humanas para que las habiten los espíritus, porque pronto no habrá agua ni comida en el desierto.
  • Mi gente cree que a los Mutantes les cuesta definir lo que vosotros llamáis Dios porque son fanáticos de la forma. Para nosotros, la Unidad no tiene tamaño, forma ni peso.
  • Si los humanos conocen la Divina Unidad y comprenden que el universo no es un acontecimiento fortuito sino un plan en desarrollo, nada pueden temer. O bien tienes fe, o bien tienes miedo.
  • Según mis compañeros de la tribu, un regalo sólo es un regalo cuando le das a una persona lo que ella desea, y deja de serlo cuando das lo que tú deseas que tenga.
  • No conseguía comprender por qué ninguna de las personas con las que hablabla mostraba interés por los valores de los Auténticos. Me di cuenta entonces de que veían una amenaza en comprender lo desconocido, en aceptar lo que parece diferente.
  • He aprendido la diferencia entre observar lo que ocurre y juzgarlo.
  • He aprendido que todo es una oportunidad para el enriquecimiento espiritual.

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raul

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