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Derechos torcidos de Esteban Beltrán – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Jueves, 3 de noviembre, 2016


© 2009, Esteban Beltrán Verdes.
Editorial: Editorial Debate.

¿Quiere usted enfrentarse al reto de retorcer sus ideas de toda la vida como si fuesen de alambre? ¿Quiere viajar con el autor a contracorriente del consenso universal sobre las ideas políticas y humanitarias? ¿Puede enfrentarse a la idea de que sociedades en todo el mundo pueden suicidarse democráticamente? ¿A la sugerencia de que en Europa se deben abrir las fronteras a la emigración en vez de cerrarlas a cal y canto? ¿Al reto de afirmar que la pobreza debe abolirse por ley como la pena de muerte y que no es inevitable? ¿Es capaz de sobrevivir intelectualmente a la incorrección política de pensar que todos los derechos humanos no son iguales en la realidad de la vida? ¿O de afirmar que vivimos en sociedades domesticadas con dinero de gobiernos y que la protesta política y
la independencia son especies en peligro de extinción?

La larga trayectoria de Esteban Beltrán le permite detectar muchos tópicos y desmontar los lugares comunes sobre la pobreza, la guerra, la democracia, la pena de muerte, la inmigración o la transición española, para mostrarlos en su verdadera luz. Un ambicioso reto intelectual que busca, ni más ni menos, cambiar la forma en que miramos el mundo.

Esteban Beltrán Verdes lleva veinticinco años trabajando por los derechos humanos en todo el mundo. Desde hace más de una década es director de la Sección Española de Amnistía Internacional, que cuenta con más de 50.000 miembros. También es profesor de derechos humanos y desarrollo en cursos de post-grado en seis universidades españolas. Ha sido investigador de violaciones de derechos humanos para América Central, director de la Oficina del Secretario General de Amnistía Internacional y ha formado parte de más de veinte misiones de investigación en distintos países, entrevistando víctimas, gobiernos, medios de comunicación y organizaciones. Ha vivido en el Reino Unido, Argentina y Ecuador.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Ustedes, como todos los demás, tiene ideas preconcebidas cocinadas durante años con amigos de escuela, compañeros de trabajo, o con sus hijos, ideas que vienen de sus padres, de su pareja, y que se confirman diariamente en tertulias radiofónicas, en telediarios y en los periódicos. En algunos casos, estas ideas de multitudes tienen una buena base teórica e histórica y, con el tiempo, adquieren la categoría de verdad colectiva.
  • La transición española de la dictadura a la democracia no fue modélica ni modelo para el resto del mundo, retorció los derechos y fue injusta con millones de personas Estos treinta años de democracia no han cerrado nuestras heridas de guerra, porque éstas son profundas y nunca se han saneado al aire libre de verdad.
  • Nunca ha sido fácil la vida de los que piensan contracorriente.
  • ¿Cómo definir “gente”, “pueblo”? Esta definición es esencial para saber lo que pide la gente… ¿Qué límite geográfico poner a esta definición? ¿El límite de una nación, de una comunidad autónoma, de un ayuntamiento?
  • ¿No sería más correcto decir que una minoría elige a su Gobierno mientras que la mayoría ni siquiera se pronuncia y se manifiesta?
  • Cuando el voto es obligatorio, no hay más que ver los resultados…
  • Paul Watzlawick, especialista de la comunicación: “La voluntad de renunciar a la propia independencia, de trocar el sentimiento de los propios sneitods contra la sensación confortable, pero deformante de la realidad, de estar en armonía con el grupo, es, claro está, el alimento con el que se nutren los demagogos”.
  • Nos sentimos a veces rara avis cuando no compartimos la opinión mayoritaria de la gente expresada en sondeos irrebatibles.
  • En mi opinión, la opinión pública generalmente es sometida a tales presiones por las autoridades que tiende a creer lo que sus gobernantes desean que crean.
  • Suiza, ese país orgulloso de su democracia directa, nunca votó en referéndum contra el hecho de permitir que los dictadores y sátrapas del mundo pusieran el dienro robado en la cuentas opacas de sus bancos, a salvo de los nuevos gobiernos democráticos y de la justicia internacional.
  • Nunca el mejor de los fines justifica los medios más abyectos.
  • Casi nunca deben emplearse las armas, pero hay situaciones excepcionales de “emergencia suprema”, que diría Michael Walzer.
  • Soy absolutista en la defensa de los derechos humanos, aunque no sea un apaciguador y un pacifista radical.
  • No ha habido un conflicto en la historia del mundo que haya tenido un final perfecto, simplemente porque no es posible.
  • Aunque nunca sea posible terminar bien una guerra, al menos debemos asegurar que no sea posible empezar de nuevo la maanza. Este final de una guerra, imperfecto pero útil y esperanzador, tiene que cumplir claramente varias condiciones para que merezca estos adjetivos. La primera es que se conozca la verdad, la colectiva y la individual. La investigación de lo ocurrido debe ser imparcial, exhaustiva, y con los recursos e implicación del Estado. La segunda condición es la justicia, pero no la venganza, una justicia implacable pero imparcial, no la paz impuesta de los vencedores sobre los vencidos. Reparación como la tercera condición indispensable.
  • Reparar, según las leyes internacionales, se desglosa en cuatro acciones concretas que deben emprender los gobiernos: restituir, rehabilitar, indemnizar y satisfacer.
  • El terrorismo no es la gran amenaza. La ONU sólo considera el terrorismo una de las amenzas del mundo junto a los conflictos armados entre estados, las guerras civiles, el genocidio, la pobreza, las enfermedades infecciosas, la degradación del medio ambiente o las armas nucleares.
  • Democracias antiguas violan la democracia con impunidad y las leyes se retuercen hasta caer en la irrelevancia o en la injusticia arrinconando en el baúl de la utopía o la historia los principios y la legalidad.  Es, en mi opinión, la gran amenaza a la que hay que enfrentarse con más determinación.
  • Nunca antes en la historia tantos gobernantes reclamaron para sí mismos la etiqueta de demócratas mientras al mismo t iempo buscan eliminar todas las características de la democracia misma.
  • La principal amenza del mundo está en la respuesta de los gobiernos democráticos a la amenaza real del terrorismo. El mundo no puede instalarse en todo vale contra todo. No podemos ahogar la libertad por una seguridad que, como tal, no existe.
  • Los asesinos de Lasa y Zabala fueron indultados tres veces por torturar. ¿Habrá un cuarto indulto?
  • El régimen de incomunicación es el espacio donde puede tener lugar de forma más escondida la tortura, pero también es un lugar propicio para acusar sin pruebas a un policía de torturador.
  • Ha constituído una políticada generalizada y coherente de Gobierno de diferentes ideologías en España ha sido negar la simple existencia de la tortura y malos tratos como un problema grave de derechos humanos en nuestro país.
  • Ni una sola declaración debería admitirse como prueba si no ha sido grabada.
  • Hay miedos personales, miedos sociales y miedos relacionados con la identidad.
  • Bob Marley, Them Belly Full: “A hungry man is an angry man”.
  • La pobreza mata a 50.000 personas al día por falta inmediata de agua potable, leche y proteínas, vacunas, antibióticos, casa donde resguardarse y médicos a los que acudir.
  • Muchas empresas violan los derechos humanos y cometen el crimen de pobreza de forma especialmente impune al contar con el beneplácito de los gobiernos nacionales.
  • No hubo nunca resarcimiento efectivo por los daños que el uso excesivo de la fuerza, la proximidad de los oleoductos, los derrames de petróleo y las llamas de gas producen en viviendas, granjas y cursos de agua.
  • Otro clásico ejemplo es el de Bhopal, en la India. En 1984 hubo un escape de gas. La exposición a las sustancias tóxicas en el momento del desastre tuvo consecuencias catastróficas y causó la muerte de más de 7.000 personas en cuestión de días, muchas de las cuales era niños y niñas. La fábrica contaminada no se ha limpiado aún y los residuos tóxicos continúan contaminando el medio ambiente, incluída el agua de la que dependen las comunidades circundantes.
  • No debemos seguir reclamando a nuestros gobiernos la miseria del 0,7% del producto interior bruto en ayuda al desarrollo. Debemos reivindicar cambios legales que permitan llevar a los responsables de millones de muertes, a sus autores concretos, a sus cómplices, a los que impulsaron estas políticas, ante los tribunales.
  • Sería extraordinario que la sociedad civil reclamra un nuevo artículo en la Constitución (“Queda abolida la pobreza”), y un nuevo artículo en el Código Penal (“Aquel que cometa, instigue o permita con conocimiento que se cometa un crimen de pobreza será sometido a dos años de reclusión”).
  • La Responsabilidad Social Corporativa, en el mejor de los casos, es el esfuerzo marginal y voluntario de empresas por resaltar la parte menos importante de su actividad económica, con el fin de ganar imagen pública ante sus clientes y el público en general a un bajo coste. En el peor, tratan de disimular sus malas prácticas o evitar la regulación de los gobiernos.
  • Nunca nadie de IBM ha comparecido ante un tribunal por su colaboración con el régimen nazi.
  • El robo, o en términos más contalbes y asépticos, la desviación de fondos, es excepcional en las llamadas a sí mismas organizaciones no gubernamentales. No, no es el delito lo que debería causar indignación, no, lo que debería preguntarse uno es si este mundo con más de doscientas mil ONG que emplea a más de 300.000 personas, y que es apoyado e forma estable por un millón sólo en España, está cambiando el mundo, a mejor se entiende.
  • Las ONG en España no nacieron para luchar por nuestras libertades en plena dictadura. En 1978 había 18.000 en España. La mayoría se crearon entre 1978 y 1995 por dos razones no altruistas: la muerte de Franco y la entrada de España en la Unión Europea. Por lo tanto, las ONG son hijas de la libertad y del dinero fresco del Estado.
  • Mi tesis es que las ONG en España, especialmente las que gestionan más dinero, domesticarán nuestra sociedad como no las repensemos, al convertirse en parte no explícita del Estado rindiéndoles pleitesía. A golpe de transferencias bancarias, jubilosamente comienzan a ocupar, por delegación, espacios que los gobiernos no quieren gestionar, aceptan rendirse por dinero a empresas que buscan “marketing con causa”, y sólo son capaces de movilizaciones “light” minúsculas agitadas por la agenda de los medios de comunicación o de los gobiernos.
  • Sólo hay dos ONG, que yo conozca, que no quieren ni esperan recibir un euro del Estado: Amnistía Internacional y Greenpeace.
  • El término organizacion no gubernamentales (ONG), aceptado universalmente, es (casi) en España una expresión que lleva a engaño. Estas organizaciones, en su mayoría, son OPG (organizaciones profundamente gubernamentales), o también OPE (organizaciones profundamente empresariales).
  • La mayor parte de este dinero nova destinada a los países más pobres del mundo, sino a las prioridades políticas y estratégicas que marca el propio Gobierno central y que las ONGD, para no morder la mano que mece la cuna, aceptna sin rechistar y aplaudiendo que es gerundio.
  • La prioridad no es combatir la pobreza con fuerza, aun a costa de nuestros intereses a corto plazo, no lo ha sido nunca. El objetivo es, por una parte, hacer de España un país influyente sobre sociedades y gobiernos donde tenemos lazos históricos, compartimos lengua. El dinero para pobreza es un instrumento más.
  • Hay que reclamar los más importante: que el Gobierno dé pasos concretos y demostrables que contribuyan a erradicar la pobreza dentro y fuera de nuestro país, que su dinero mejore la vida de personas concretas y que una agencia independiente audite anualmente si las toneladas de euros que se gastan hacen que personas concretas aquý y en el sur tengan más derechos, sean más libres, más independientes, reduciendo la muerte, la enfermedad y la represión.
  • No se puede tolerar que la a yuda se ligue a objetivos políticos, lo razonable es que el dinero vaya, con prioridad absoluta, a los pobres entre los pobres y no a las antiguas colonias por el hecho de serlo, ni sólo a aquellos territorios que escupen inmigrantes a nuestras playas.
  • Cuando una organización le aborde en la calle para que colabore haga tres preguntas básicas: ¿me puede dar sus cuentas auditadas? ¿ha conseguido reducir globalmente la pobreza o la represión en los países donde invierte su dinero?, y ¿qué porcentaje de dinero recibe del Estado?
  • No piense que nunca nos va a tocar, recuerde los recortes de libertades en Reino Unido o Estados Unidos. Quizá algún día usted sea víctima del Estado y debe tener un lugar donde acudir con confianza, un lugar libre.
  • Todos los derechos humanos son universalmente violados, pero no están globalmente protegidos, y uno de los argumentos más dañinos para que no se garantice su protección es que, mientras que unos son derechos individuales y merecen castigo sus violadores (detención arbitraria, la práctica de la tortura), otros son “derechos sociales”, o, pero aún, “servicios sociales”, que en el mejor de los casos son aspiraciones en un horizonte parnasiano que se logrará en un futuro que nunca llega.
  • El lenguaje nunca es inocente, esconde políticas, muchas veces inconfesables.
  • Las leyes internacionales exigen que ningún Gobierno pueda mandar a nadie a un país donde pueda ser torturado.
  • Suecia (como Alemania, Bosnia-Herzegovina, Italia, Macedonia y el Reino Unido) han entregado, desde 2001, paquetes humanos a gobiernos que torturan por indicación de las autoridades de Estados Unidos. Es decir, han seguido una política de “ver, oír y colaborar” en secuestros, desapariciones y torturas, llamemos a los crímenes por sus diferentes nombres.
  • Los poderosos del mundo siempre han utilizado el lenguaje para camuflar o resaltar con impunidad sus políticas y prioridades propias o de Estado, siempre ha sido así desde que el mundo es mundo.
  • Desconfíe, querido lector, del lenguaje que no entienda, desconfíe de los matices, como anatole France, desconfíe sobre todo de la reiteración en su uso: una necedad repetida por muchas bocas no deja de ser una necedad.
  • A pesar de la buena prensa de la palabra, el consenso en sí mismo no representa un valor, yo siempre prefiero elegir entre opciones políticas diferentes que puedan desarrollar políticas diferentes. Frente al mítico consenso, en política yo apuesto por elegir entre opciones diferentes, por el denostado disenso.
  • La democracia es un sistema que debe permitir controlar al poder ejecutivo para que no degenere en dictadura y garantice la libertad de opinar, escandalizar, discrepar e incluso mentir e insultar sin temor a la cárcel o la muerte.
  • La democracia merece tal nombre cuando uno, junto a muchos, puede elegir, periódicamente, a los que de verdad tienen el poder.
  • Si tienen que emplearse adjetivos para definirla, desconfíe, ya no es democracia, se precipita hacia la dictadura.
  • Los derechos humanos son el único cordón umbilical legal que une a todas las personas estén donde estén, sean quienes sean, bajo su condición de personas.
  • Por ser globales y, a la vez, locales, los derechos humanos representan un desafío a los poderosos del mundo y a cada uno de sus súbditos ciegos que, enfrentados, en unos casos a actos de terrorismo global o nacional, en otros a movimientos migratorios concebidos como amenaza, o tratando de mantener su poder sin límites frente al ansia de libertad y alimentos de sus ciudadanos, los ven como un obstáculo a sus políticas, y niegan su universalidad, su indivisibilidad, e incluso su legalidad.
  • Derechos sociales: término engañoso que, utilizado conscientemente o de forma irresponsable, alienta la división artifical entre los derechos humanos, separándolos en fundamentales que juegan en la Champions de los seres humanos, y aquellos considerados de segunda división.
  • Globalización: sinónimo de fundamentalismo, de mercado que gobierna el mundo.
  • En un planeta complejo y globalizado, el temor a lo desconocido y la abundancia de información que llega a sociedades, ciudadanos o súbditos se manipula desde el poder o desde los medios de comunicación hasta constituir, con mensajes simples, una única forma de gobierno: la visibilidad del enemigo.
  • Nietzsche: “Dondequiera que encuentro una criatura viviente, hallo ansia de poder”.
  • Las revoluciones pacíficas pueden expulsar a algunas personas del poder y elevar a otras. Sin embargo, no pueden garantizar un Gobierno constitucional u honesto.
  • George Bernard Shaw: “Las revoluciones nunca han aligerado el peso de las tiranías, sólo lo han cambiado de hombros”.
  • Kafka: “Toda revolución se evapora y deja atrás sólo el limo de una nueva burocracia”.
  • Otro hecho incuestionable que separa pobreza y terrorimos nace de la constatación de que una parte importante de los yihadistas no procede de las franjas sociales más marginadas.
  • La pobreza no alimenta el terrorismo, pero no hay que ser ingenuos. El terrorista no nace en las aristocracias de las sociedades. La carencia de oportunidades para poder vivir con cierta dignidad, el desempleo, las injusticias sociales y la represión puede originar un entorno favorable al terrorismo, especialmente para aquellos que son enviados a morir y asesinar.

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  1. […] Derechos torcidos de Esteban Beltrán. […]

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