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¿Verdad o mentira? de Maire-France Cyr – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Martes, 30 de mayo, 2017


Título original: La verité sur le mensonge.
© 2003, Les Éditions de l’Homme
© 2005 de la traducción, Beatriz Bueno
Editorial: Ediciones Paidós.

Todos somos mentirosos, y la mayor de las mentiras consisten en fingir que nunca se miente. Mentimos en diferentes grados, a veces para esconder nuestros verdaderos sentimientos, a veces para no herir a los demás. ¿Y acaso no se nos enseña que algunas verdades no se deben decir?

Algunas mentiras son benignas, otras pueden destruir relaciones basadas en la confianza. Por fortuna, es posible descubrir las mentiras o la simulación y saber si podemos fiarnos de verdad de nuestro interlocutor. ¿Cómo? Reparando en la falta de coherencia de su discurso, en el tono de su voz, en la expresión de su rostro y en su lenguaje corporal.

Este libro, que propone tests y ejercicios prácticos, le ayudará a reconocer los intercambios auténticos, lo que le evitará sorpresas desagradables y decepciones.

Marie-France Cyr es doctora en Comunicación y da clases en el Departamento de Psicología de la Universidad de Quebec en Montreal. También imparte con regularidad conferencias y talleres sobre el mal humor, la comunicación y la creatividad.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Jean de La Fontaine: “El hombre es de hielo ante las verdades. Es de fuego por las mentiras”.
  • Todo nosotros, en una relación, intentamos ofrecer una buena imagen de nosotros mismos, apuntarnos tantos y evitar sufrir.
  • Nuestra satisfacción relacional depende en gran medida de la franqueza de la gente de nuestro entorno. Si la gente que nos rodea no es ni fiable ni honesta, ni que decir tiene que nuestra vida se verá afectada por ello tarde o temprano.
  • Detectar una mentira es como oír a un músico que desafina en un cuarteto.
  • En la comunicación, el cuarteto está compuesto por el discurso, la voz, la cara y el cuerpo de cada no. Cuando nos comunicamos, lo hacemos con estos cuatro componentes. Mentir es desequilibrar el sistema de comunicación que suena armoniosamente cuando expresamos nuestra verdad.
  • La mentira, en un sentido amplio, incluye tanto la ocultación de información y de sentimientos como la transmisión de falsas informaciones con la idea de engañar a alguien.
  • Todo el mundo miente un poco, mucho o enormemente.
  • Todos nosotros recurrimos a veces a la manipulación sin ser manipuladores.
  • Este libro quiere ayudar a comprender nuestro lado mentiroso y a saber cómo detectar las mentiras de las personas de nuestro entorno.
  • La mentira genera incoherencias en el plano de la comunicación. Las palabras están en desacuerdo con el lenguaje no verbal.
  • La detección de mentiras se basa en reparar en las incoherencias entre los códigos de comunicación.
  • Los mejores mentirosos son los que creen en sus mentiras. Como su cuerpo está en armonía con sus palabras, es concentrándose en la lógica de sus palabras y comprobando lo que pretenden como se puede llegar a desenmascararlos.
  • La localización de las incoherencias en los mensajes de los demás debería efectuarse con el objetivo de comunicarse mejor y no para sembrar la desconfianza y la cizaña.
  • Todos estamos más o menos en contradicción con nosotros mismos.
  • No podemos reprochar a los demás que mientan cuando se mienten a sí mismos o no son conscientes de su falta de armonía y de coherencia.
  • Este conocimiento le permitirá no sólo protegerse contra los que le engañan, sino sobre todo ayudar a las personas cercanas a usted que no se atreven a expresar su verdad para que se sientan seguras y se permitan decir lo que realmente sienten.
  • Jean Gervais: “Veo la mentira como un mal necesario que contribuye a la armonía social. Pero la virtud reside de hecho en la verdad y la honestidad”.
  • Todo el mundo miente más o menos para protegerse y proteger a los demás. Mentimos para parecer generosos y amables. Mentimos para evitar apenar a los que nos rodean, ya que creemos que la verdad duele.
  • La mentira por protección es la única forma de mentira socialmente aceptada. La capacidad de mentir para proteger incluso es valorada por la sociedad. Forma parte de las competencias sociales que permiten a un individuo tener éxito y ascender en la escala social.
  • Las mentiras por omisión y las pequeñas mentiras piadosas parecen tener la función de suavizar la vida en sociedad y de reducir el número de conflictos.
  • Si bien la mentira garantiza cierta cohesión social, se hace dañina desde el momento en que perjudicamos al otro.
  • Las mentiras para proteger a los demás no serían necesarias si todos aprendiéramos a poner unos límites, a hacer respetar nuestra necesidad de un tiempo para nosotros mismos. Cuando nos concedemos el derecho de entregarnos a actividades o de relajarnos sin que nos interrumpan, es más fácil decir la verdad sin temer las reacciones y las manipulaciones de los demás.
  • El niño miente para evitar que se le considere desobediente, incluso malo.
  • Jean Gervais ha enumerado tres factores que pueden también evitar que los niños recurran a las mentiras: 1) una actitud paterna que facilite la resolución de problemas, 2) la negociación de las soluciones y 3) la posibilidad de expresar un punto de vista diferente al de los padres.
  • Las personas muy francas y directas pueden molestar y suscitar la controversia.
  • Fingir que se ha disfrutado es una mentira que impide establecer una verdadera intimidad en la pareja. Es más fácil disimular que comunicar las necesidades y las preferencias, asumir la responsabilidad del propio placer.
  • Mentir a un paciente en fase terminal equivale a no confiar en su capacidad de asumir esa realidad. Además, le privamos de pasar por las diferentes etapas del duelo que preceden a la muerte: negación, cólera, tristeza y aceptación.
  • Según Debbie Ford, si se niega a reconocer que a veces es usted un mentiroso, la parte mentirosa queda relegada a la sombra y usted tendrá tendencia a proyectarla sobre los demás, atrayendo a mentirosos constantemente. A todos nos conviene aceptar todas nuestras facetas.
  • Todos mentimos en diferentes grados para inflar nuestro ego y mostrarnos a mayor altura de la que estamos.
  • Jean Gervais: “los hombres mienten más exagerando sus hazañas y sus capacidades. Las mujeres recurren más a la mentira para protegerse”.
  • La mayoría de la gente tiene una vida que considera más bien aburrida y monótona.
  • El profesor y novelista Jean Gervais dice que es inevitable que los políticos mientan, ya que no podrían permanecer en el poder si dijesen la verdad.
  • La mayoría de la gente parte de la verdad y la deforma, la exagera para hacerla más interesante.
  • El problema es que los padres que mienten a sus hijos con el fin de rebajar a su ex cónyuge y de realzar su imagen hieren más a su hijo que a su ex pareja.
  • El nino a quien se miente se siente traicionado.
  • ¿Qué mentira he dicho ultimamente para impresionar a alguien? ¿Qué mentira he dicho alguna vez para dar pena? ¿Qué mentira he dicho a menudo para seducir? ¿Qué mentira he dicho alguna vez para rebajar a alguien? ¿Cuál es la mentira más gorda que he dicho en toda mi vida para hacerme querer? ¿Cuál es la mentira más grande que me he dicho a mí mismo?
  • Comprender es la primera etapa para restablecer los puentes de la confianza, del perdón y de la compasión que son necesarios en toda relación viva y auténtica.
  • Abraham Lincoln: “Ningún hombre tiene suficiente memoria para tener éxito en la mentira”.
  • Mentir obliga a tener en cuenta muchas cosas: la verdad y la mentira, la coherencia del discurso, el nerviosismo, las emociones como el miedo a que le desenmascaren y la culpabilidad, las estrategias que conviene utilizar para que “se traguen” la mentira, etc.
  • Como el mentiroso no puede preverlo ni controlarlo todo, se delata de una menra u otra en un momento dado. Es posible desestabilizarlo y sorprenderlo.
  • La detección de las mentiras se basas en descubrir y descodificar las incoherencias que existen entre los códigos de comunicación.
  • Antes de activar su detector de mentiras, debe hacerse ciertas preguntas: ¿por qué quiere comprobar la sinceridad de una persona?, ¿qué objetivo persigue?, ¿de qué quiere asegurarse sobre esa persona? Si no, se arriesga a volverse paranoico y a ponerse a cazar mentiras a ciegas.
  • En el campo de la comunicación no verbal, analizar un gesto fuera de contexto es el error que cometen con más frecuencia los principiantes.
  • No se puede detectar una mentira sin haber identificado previamente el comportamiento normal de una persona. Todos tenemos nuestro propio repertorio de palabras y gestos.
  • Tenga cuidado con lo que en psicología social se llama el “efecto de primacía”. Este efecto consiste en quedarnos con nuestra primera impresión aunque se produzcan después hechos contrarios.
  • Una vez que haya definido la constante de la persona con la que habla, observe lo que cambia. ¿Aparece algún rasgo nuevo? ¿Algún comportamiento constante cesa bruscamente?
  • Lo que importa es estar atento a las palabras que preceden a los cambios.
  • Ningún gesto específico caracteriza la mentira.
  • No cometa el error más frecuente en esta etapa: dejar de recoger información porque cree haber identificado un agrupamiento significativo.
  • Basta con que se produzcan cambios cada vez que usted aborde el tema delicado sobre el cual sospecha que él miente, y que aparezcan por racimos.
  • Nada es más destructor para una relación que carecer de confianza en el otro sin motivo, hacer un juicio erróneo sobre su honestidad. Más que asegurar a alguien de mentir sin razón, asegúrese de reparar en sus incoherencias para saber a qué atenerse.
  • Hay que evitar a cualquier precio presumir de saber detectar las mentiras.
  • A todos nos pasa que caemos en la trampa de escuchar a nuestra intuición sin discernimiento. Dejamos entonces que dicte nuestras acciones sin preguntarnos por qué nos dice eso. En la vida cotidiana es importante estar atento a lo que nos dice nuestra intuición antes de actuar.
  • ¿Por qué nos mantenemos alejados de nuestra intuición? Por miedo a ser heridos en el plano emocional.
  • Cuando tenga que tomar una decisión fíese de las sensaciones de su cuerpo.
  • Allan Pease: “El único lenguaje sincero es el del cuerpo”.
  • Escala de fiabilidad de los registros de expresiones corporales clasificados por orden decreciente:
    • Automatismos corporales.
    • Movimientos de los pies y las piernas.
    • Movimientos del torso.
    • Movimientos de los hombros, los brazos y las manos.
    • Expresiones faciales.
    • Voz.
    • Palabras.
  • El polígrafo registra cuatro automatismos corporales durante un interrogatorio: la presión arterial, el ritmo cardiaco, la respiración y la transpiración. Estas variaciones fisiológicas delatan una emoción que puede deberse a la mentira. Pero el detector de mentiras no detecta las mentiras propiamente dichas. Su tasa de éxito oscila entre un 60% y un 80%, según las fuentes.
  • La parte inferior del cuerpo no miente cuando expresa interés, aburrimiento, deseo de huir o de combatir, reserva, apertura, hermetismo, así como honestidad, deshonestidad o tapujos.
  • Nuestro pie apunta hacia la persona que nos interesa. Si un pie apunta hacia la puerta de salida, es que la persona piensa más en irse que en quedarse.
  • Los tobillos cruzados indican que la persona intenta retener información o una emoción que no quiere desvelar.
  • La mayoría de la gente se rasca la nariz para ocultar una emoción o porque siente un estrés relacionado con la interacción.
  • Talleyrand: “La palabra fue dada al hombre para ocultar su pensamiento”.
  • Si alguien le da una información sin motivo, pregúntese siempre por qué lo hace. A menudo sirve para ocultar otra cosa que no quiere revelar.
  • Utilizamos a menudo el humor para disfrazar nuestros verdaderos sentimientos.
  • Los mentirosos tienen tendencia a dar rodeos intencionadamente cuando quieren evitar un tema.
  • Las respuestas muy cortas pueden constituir una señal de alarma en ciertos casos. Dirá lo menos posible, porque no sabe los detalles, ya que no los ha vivido. Miente, sencillamente.
  • La verdad es que hay un mentiroso encerrado en cada uno de nosotros. La verdad es que mentimos por miedo a ser rechazados si somos sinceros. No nos atrevemos a revelar nuestras ideas.
  • Llevamos una máscara que esconde cuidadosamente quiénes somos en realidad.
  • La verdad es que mentimos porque nos han castigado por decir la verdad. Mentimos para protegernos.
  • Todos tenemos un “detector de mentiras” interno. Basta con observar mejor a los demás, con tomarse el tiempo suficiente para mirarles y escucharles. La verdad es que las palabras de la persona sincera están en armonía con su cuerpo, su cara y su voz.

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raul

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Una respuesta to “¿Verdad o mentira? de Maire-France Cyr – Apuntes Breves”

  1. […] It’s Been a Good Life by Isaac Asimov – Brief Remarks ¿Verdad o mentira? de Maire-France Cyr – Apuntes Breves […]

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