Raul Barral Tamayo's Blog

Frases Llenas

Aprendiz de sabio de Bernabé Tierno – Apuntes

Posted by Raul Barral Tamayo en martes, 3 de septiembre, 2019


© 2005, Bernabé Tierno
Editorial: Random House Mondadori.

Bernabé Tierno ofrece en este revelador libro una guía práctica, fácil y completísima para vivir mejor nuestras propias vidas.

Todos poseemos los recursos necesarios para encontrar un camino más satisfactorio, más enriquecedor, más estimulante, armonioso y sobre todo que nos proporcione más felicidad. Sin embargo, a menudo actuamos en contra de nosotros mismos. No vemos el daño que nos hacemos o no lo queremos aceptar.

Este es un libro que te abrirá los ojos. Te dará consejos fáciles de seguir en todas las edades y todas las etapas de tu vida, en lo que tienen de continuidad y cambio de expectativas, valores y sentimientos. Te ayudará así a alegrarte la vida en vez de amargártela. Todos queremos vivir mejor. Todos queremos ser más felices.

Si aprendemos a ser un poco más sabios )y con esta obra lo haremos) no hay ninguna duda de que lo podemos conseguir.

Bernabé Tierno es psicólogo, pedagogo y escritor. Ha sido galardonado con numerosos premios, entre ellos la medalla de honor de UNICEF en 1996, el premio Paz del Mundo como impulsor de los valores humanos en 1997 y en 2002, el premio Aula de Paz de la Escuela Asociada a la UNESCO Aula de Paz perteneciente a la fundación Camún de Mieres. Desde hace treinta años se dedica a la investigación de las causas y remedios del fracaso escolar y personal. Como conferenciante, viaja constantemente por España impartiendo cursos, conferencias y charlas a padres y docentes.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Juan Luis Vives: “Muchos habrían podido llegar a la sabiduría, si no se hubiesen creído ya suficientemente sabios”.
  • Epicteto: “No busques que los acontecimientos sucedan como tú quieres, sino desea que, sucedan como sucedan, tú salgas bien parado”.
  • Clístenes: “El sabio no sigue los mandamientos de las leyes, sino de la virtud”.
  • El se rhumano sigue cometiendo errores imperdonales en lo que se refiere a su primer objetivo que es vivir. ¡No sabe vivir! Él mismo se crea infinidad de problemas, labra sus desgracias, no aprende de sus errores y desde que nace no cesa de correr y de afanarse estúpidamente, sin saber adónde va ni qué es lo que busca en realidad.
  • El secreto de saber vivir está en la humildad de considerarnos simples aprendices que intentamos, con mayor o menor éxito, despojarnos, librarnos de las ataduras de una docena de necesidades imperiosas y desmedidas que nos asfixian el alma y no nos dejan vivir en paz, sosiego y armonía con nosotros mismos y con los demás.
  • Lo único que se pretende en este libro es ofrecer una serie de sencillas reflexiones que ayudarán a vivir de manera más plena, gozosa y tranquila.
  • La sabiduría es un todo compuesto de inteligencia, prudencia, moderación, circunspección, habilidades, experiencia, sentido común y buenas intenciones.
  • Necesidades desmedidas e imperiosas que malogran la existencia del ser humano:
    • Ser importante a cualquier precio.
      • Tiene su origen en el vacío que produce la falta de autoestima, el no sentirse suficiente, capaz y con entidad propia.
      • Una persona se siente insatisfecha y desgraciada con lo que es, lo que posee y lo que aparenta y con la imagen que tiene de sí mismo y la imagen que piensa que han llegado a formarse los demás.
      • Para lograr este imposible, no duda en mentir, deformar y disfrazar a cada instante la realidad de su vida, con tal de experimentar ese momento de gloria que necesita para vivir como el pez en el agua, para subsistir.
      • Es humano, natural y loable un deseo moderado de ser tenido en cuenta, valorado, considerado, y las personas con una autoestima alta aprecian y desean sentirse queridas y consideradas, pero sin que ese deseo se convierta en una necesidad imperiosa de aparentar.
      • Nos encontramos con un denominador común: un ego inflado, de gran tamaño, de alguien que no es.
    • Tener siempre la razón y a toda costa.
      • Tener razon les proporciona la estabilidad y seguridad que no tienen por sí mismos, por su personalidad, su criterio, sus conocimientos y experiencias.
      • Subyace el deseo permanente de tenerlo todo controlado, con el desgaste físico y psíquico que supone convivir con seres humanos normales, que defienden su criterio y su verdad.
      • En las discusiones de pareja he observado que casi siempre se reproduce el mismo patrón de comportamiento: la mujer quiere dejar muy claro lo que siente, cómo le afectan las cosas y sigue la razón que asiste a sus sentimientos; el hombre suele centrarse más en los hechos y en su lógica, en los argumentos, deja a un lado los sentimientos o no les concede la debida importancia.
    • Amar y ser amado de forma captativa e insaciable.
      • Moliére: “La serena razón huye de todo extremismo y anhela la prudencia moderada”.
      • Todas las cosas en demasía, hasta el amor, se convierten en un problema.
      • Necesitar a cada momento pruebas de amor y preguntar constantemente al otro “¿me amas?” demuestra que hay un vacío en el alma, un deseo no satisfecho de ser amado y de ahí la insistencia en demandar amor y también en darlo a raudales con la confianza y la esperanza de ser correspondido.
      • Visitar a un buen psicólogo es fundamental averiguar cómo se produjo el vacío del sentimiento de ser amado. Las carencias afectivas pudieron aparecer en la infancia, en la adolescencia o en las primeras relaciones, fruto de algún desamor.
      • Es importante valorar los niveles de autoestima, seguridad en sí mismo, sentimientos de competencia y de valía personal.
      • No se puede amar de forma madura si uno no se ama a sí mismo o está vacío de amor.
    • Expulsar, descargar y proyectar la rabia y la ira.
      • Séneca: “Maximum remedium irae nora est. El mejor remedio para la ira es la dilación”.
      • ¿Cuándo la ira y la indignación se convierten en un problema? Cuando se utiliza la indignación como tapadera de nuestros descuidos, fallos, injusticias y acciones innobles. Entonces la ira se desata con toda su virulencia para acallar la propia conciencia, negar la evidencia, atemorizar o confundir al contrario; todo menos enfrentarse a la verdad y a las propias emociones incontroladas.
      • El remedio está en aprender a ser empáticos, a calmarse, a respetar a los demás y ver si la ira está justificada o por el contrario se utiliza para obtener lo que deseamos, acallar nuestra conciencia y alimentar nuestro ego a expensas de los demás.
      • Hemos avanzado en todos los campos de la ciencia, pero apenas hemos dado un paso en el arte de saber calmarnos, serenarnos y tener control sobre nosotros mismos.
      • Tras la ira desmedida, injustificada y descontrolada siempre se encuentra un niño (ser inmaduro e irreflexivo) frustrado y temeroso que para liberarse de su propio miedo, darse ánimos a sí mismo y asustar al contrario, utiliza la indignación, la furia y la violencia destructiva.
      • Se sabe que no pocos iracundos fueron niños maltratados que padecían la ira y la violencia de sus progenitores.
      • El violento compulsivo hará todo lo posible para tener motivos (aunque no los necesite) que justifiquen su furia, su violencia y agresividad contra su pareja.
      • Julián Marías: “Es inútil tratar de contentar a quien no se va a contentar”.
      • Quien grita, se enfurece y pierde el control es débil.
    • Estar preocupado por todo, pesimismo, fatalismo.
      • Las personas equilibradas y saludables saben preocuparse de manera positiva y no fantasean sobre posibles males que no son ni serán seguramente jamás una realidad.
      • Venimos por naturaleza más equipados para preocuparnos y alterarnos que para calmarnos.
      • Si observas que sientes desasosiego e inquietud y estás preocupado sin un verdadero motivo, es bastante probable que tengas alguna de estas carencias: alimentos, compañía, descanso, alegría.
      • El secreto está en preocuparse de aquella parte de la situación o problema que podamos controlar.
      • Nada más eficaz y reconfortante ante la inquietud, la preocupación y el miedo que enfrentarse de forma directa contra lo que nos preocupa o atemoriza.
      • ¡Haz aquello que temes!
    • Encontrar a un chivo expiatorio, hacerlo pagar, venganza, atribuir las culpas a los demás.
      • Sentirse superior a los otros, orgullo, arrogancia.
      • Voltaire: “Lo infinitamente pequeño tiene un orgullo infinitamente grande”.
      • El sano amor a sí mismo es común a quienes gozan de alta estima y se sienten valiosos y capaces como sus compañeros de viaje en este mundo en el que nadie es más que nadie, porque ni la cuna ni el dinero ni la inteligencia ni la raza aumentan un ápice nuestra valía. Es el ser persona, representante de la raza humana, el ser hombre y ciudadano del mundo nuestro título más valioso.
      • “Quien no es o se siente poca cosa, para compensar su complejo necesita aparentar y pavonearse”.
    • Buscar compasión, ir de mártir por la vida.
      • Tácito: “Lo que más se lamentan son los que menos sufren”.
      • En lugar de compadecer al victimista hay que ayudarle a salir de su estado. Déjale claro que hay momentos críticos en los que nadie se libra de sufrir, pero sí es posible no sentirse un desdichado y condenado a soportarlo todo.
    • Encontrar a un mecenas, adosarse a alguien, que otros tomen el mando.
      • Virgilio: “Son capaces, porque creen que son capaces”.
      • Quien no se compara con los demás y únicamente se ocupa en mejorar lo que es en la medida de sus posibilidades, difícilmente tendrá problemas de baja estima.
      • Si llegamos a la conclusión de que no tenemos nada que hacer para acercarnos al yo idealizado y que tampoco nos acercamos ni de lejos a las cualidades y virtudes de los demás, nos quedamos en un estado de indefensión aprendida, de renuncia a llevar a cabo el menor intento de cambiar y mejorar en la medida de lo posible.
      • Rabelais: “El hombre vale tanto cuanto él se estima”.
      • El niño que crece sin sentirse cuanto antes dueño de sus actos, sin responsabilizarse con las tareas adecuadas a su edad, se convertirá en un ser dependiente, inactivo, temeroso, sin habilidades sociales y esclavo del qué dirán.
    • Criticarlo todo y a todos. Buscar defectos.
      • Proverbio árabe: “Sólo se tiran piedras al árbol cargado de frutas”.
      • Jacinto Benavente: “El lujo de ser mejores que los demás hay que pagarlo: la sociedad exige un tributo que ha de pagarse en tiras de pellejo”.
      • No es fácil soportar el éxito, el mérito del prójimo y que la envidia nos acompaña a todos de por vida.
      • Napoleón: “la envidia es una declaración de inferioridad”.
    • Tener y atesorar cosas, dominio y poder sobre los demás.
      • El que es verdaderamente rico lo es más por lo que disfruta que por lo que posee.
      • No hay mayor riqueza y más segura que estar satisfecho con lo que ya poseemos y disfrutarlo.
    • Que todo esté y sea perfecto, ordenado y maravilloso. Tener éxito en cuanto se proponga.
      • La necesidad imperiosa de tener éxito y su equivalente, el pánico al fracaso, pueden desencadenar dos reacciones o efectos contrarios: a) la actividad desasosegante, estresante y desmedida. b) la abulia, la pasividad, el desaliento y el negativismo total.
      • El perfeccionismo sediento de éxito no tiene vacaciones, le quita horas al sueño, apenas tiene descanso y termina por agotarse y estresarse física y psíquicamente.
      • Ya tenemos todo lo necesario para ser razonablemente dichosos y vivir de forma gozosa, el problema está en que no somos conscientes de ello y para mayor desgracia nos empeñamos en buscar la felicidad en caladeros donde no se encuentra y … así nos va.
  • Haciendo buenas las palabras de Montaigne, “que la principal ocupación de tu vida, a partir de hoy, consista en vivirla lo mejor posible”, pero con inteligencia y bondad, sabiendo que tu felicidad, en buena medida, estará condicionada por la felicidad y el bien que procures a tus semejantes.
  • Buena parte de nosotros pasa su vida criticando, clasificando, evaluando y juzgando a las personas, las situaciones y las cosas como buenas o malas, correctas o incorrectas, valiosas o inútiles. Esta actividad genera gran desasosiego, inseguridad, turbulencia y ruido en nuestro interior e impide o dificulta que circule libremente la energía entre el campo de la potencialidad para y nuestro yo auténtico.
  • Todo debe fluir, nada debe estancarse o bloquearse. Lo mismo da que hablemos de dinero, de poder, de amor, de energía, de felicidad, de riquezas … El dar engendra el recibir.
  • El aprendiz de sabio nunca olvida que es el primer responsable y causante de su felicidad o de su desgracia. Por eso no cesa de generar acciones nobles y saludables, que producen un gran bien en sus semejantes y se convierten en un bien mayor para sí mismo. Tampoco se olvida de tratar con afecto y comprensión al mejor amigo que tiene y que nunca puede fallarle y que es él mismo.
  • Si lo primero es no responder jamás de manera impulsiva y descontrolada, en segundo lugar tienes que pensar detenidamente en las consecuencias que se seguirán para ti y para todos de la respuesta que des, de la actitud que adoptes. Una vez hecha la calma en tu interior, sin odios ni resquemores que te condicionen, toma la decisión que te dicten al unísono tu mente y tu corazón. Hazle caso a esa corazonada inteligente que es posterior a la reflexión, a la calma y a la visión clara y detallada de todos los aspectos implicados en el proceso mental.
  • Jalil Gibran: “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”.
  • Cuando estemos estresados, alterados, ofendidos, cansados, decepcionados sólo puede ayudarnos el principio de la armonía y del equilibrio universal que todo llena.
  • El secreto está en aceptar el presente y no luchar contra él. hay que proyectar y crear el futuro más inmediato con la intención y el deseo de optimizar nuestra vida, pero sin apegos, sin esclavitud a nada ni a nadie.
  • Cuando tenemos plena consciencia y conocimiento del momento presente que estamos viviendo, desaparecen, se pulverizan más del 90% de las cosas que nos preocupan y agobian. El 10% restante de los problemas podemos transformarlos en experiencias prácticas, en nuevas oportunidades para aprender, en lecciones provechosas para la vida cotidiana mediante la intención y el deseo que transforman la energía y la información en realidad positiva y tangible.
  • Es conveniente que te acostumbres a concretar y especificar tus deseos y propósitos por escrito, estableciendo un orden de prioridad. Esa página escrita de objetivos a corto, medio o largo plazo irá siempre contigo en tu agenda o cartera.
  • Daniel Payot: “Es maravillso el poder del que nunca desespera”.
  • ¿Qué le sucede al individuo humano? Que dominado por el miedo y la inseguridad su existencia transcurre buscando incansablemente una seguridad imposible, que nunca encuentra.
  • La búsqueda de la seguridad en este mundo es una quimera, mientras no renunciemos a los apegos a las cosas.
  • ¿Dónde está la solución a nuestra inseguridad? En aprender a vivir cada momento saciados por la inagotable seguridad que proporciona la incertidumbre y la misma inseguridad que es una inmesidad abierta a todas las posibilidades.
  • Robert Browning: “El que tiene siempre ante sus ojos un fin hace que todas las cosas le ayuden a conseguirlo”.
  • El problema está en que pocas personas llegan a entender que nada ni nadie puede proporcionarles esa felicidad que ansían desesperadamente. Nace del interior y es un sentimiento absolutamente personal.
  • Durante la primera mitad de nuestra vida, salvo excepciones, la mayor parte de los mortales arruina su salud. Son pocos los que, conscientes de su error, dedican la otra mitad de su vida a cuidarse y curarse.
  • Armonizar cuerpo y mente es la manera más directa y segura de prevenir cualquier enfermedad y también de curarla, puesto que en toda enfermedad se produce un desequilibrio en el cuerpo psicofísico, por emociones conflictivas que afligen como: la ira, la depresión (tristeza), la ansiedad y el estrés, la preocupación, el miedo y la represión o negación de lo evidente.
  • No olvidar que el cuerpo que se tiene a los 25 años depende de los genes, pero el que tengamos a los 40, 60 u 80 dependerá del trato que le hayamos dado, de nuestra conducta.
  • Proverbio oriental: “Si tiene remedio, ¿por qué te quejas? Si no tiene, ¿por qué te quejas?”.
  • Aceptar lo que ya es y no puede dejar de ser es señal de sabiduría. La misma sabiduría que pone todos los medios a su alcance por mejorar y remediar lo que todavía tiene remedio.
  • Claro que la vida no es justa y no suceden las cosas según nuestros deseos y expectativas. Precisamente por eso lo inteligente es hacer lo que esté en nuestras manos y aprovechar todas las oportunidades, pero ante lo inevitable se impone la serena aceptación de los hechos y esperar que la infinita paciencia y sabiduría del tiempo trabaje a nuestro favor.
  • Quien solo se siente feliz y a gusto consigo mismo cuando las cosas salen bien, lo normal es que con frecuencia se sienta desgraciado. El aprendiz de sabio se procura paz, sosiego interior y felicidad en cualquier circunstancia.
  • José Ortega y Gasset: “el programa de una vida feliz apenas ha variado a lo largo de la existencia humana”.
  • Si todo lo magnificas y dramatizas, si lo cotidiano y casi insignificante te agobia y hasta te saca de quicio, no sé por qué te extraña sufrir tanto, que por todas partes se escuchen tus lamentos y que no dejen de “crecerte los enanos” de los problemas contigo mismo y con los demás.
  • Fenelon: “La desgracia depende menos de las cosas que se padecen que de la imaginación con que se aumenta nuestra desventura”.
  • Tú solo produces tu desgracia si conviertes en condiciones para sentirte mejor y ser feliz lo que no son otra cosa que simples deseos, preferencias y anhelos. El problema te lo creas en el mismo instante en que colocas en el mismo plano tu felicidad, el gozo por vivir y la satisfacción de tus deseos y propósitos.
  • No pasa absolutamente nada por no ejercer esta o aquella profesión ansiada y deseada, porque lo verdaderamente importante en la vida es la existencia misma, y vivirla es la mayor prueba de sabiduría.
  • No dediques ni un minuto a quejarte y lamentarte por los anhelos que no pudieron ser colmados ni por los objetivos que se quedaron en un mero proyecto, cuando cada día nos depara incontables momentos, satisfacciones y motivos para sentirnos plenamente felices.
  • No libres batallas que no te interesan ni luches con enemigos que no te has buscado. Debes ser tú quien de manera fría, serena y consciente decidas en qué batallas y con qué enemigos prefieres luchar, si es que realmente, desde una sosegada objetividad y libre de apasionamiento, consideras que merece la pena enfrentarte al enemigo más que librarte de él dándole de lado o perdonándolo.
  • El perfeccionismo es fuente de ansiedad, de estrés y de neurosis y, en consecuencia, es incompatible con la paz interior, con la salud psíquica y con una personalidad equilibrada y armónica. Es preferible ponerse como meta buscar en todo la excelencia, es decir, hacer las cosas lo mejor posible. Pero al perfeccionista esto no le satisface y pretende el imposible de la perfección en todo, algo que le agota y estresa constantemente. Es suprahumano e inhumano buscar la inalcanzable y frustrante perfección, porque todos somos limitados y nadie es perfecto.
  • El ser humano está pensado para superar obstáculos, vencer dificultades, asumir responsabilidades y lograr objetivos.
  • Las cosas casi nunca salen a la primera y mucho menos a la perfección, y a lo máximo que podemos aspirar los humanos es a poner todo el esfuerzo, toda nuestra inteligencia y t odo nuestro empeño en aquello que nos proponemos.
  • La vida no es necesariamente una carrera de obstáculos, ni un cuadrilátero en el que compites por ser el número uno. No te equivoques: sólo tú eres el responsable de la presión a que te ves sometido.
  • Si tan siquiera nos queda tiempo para el silencio, el sosiego y la paz interior, seguramente nos convendría revisar nuestra propia escala de valores.
  • ¿Para qué queremos cosas y bienes si no tenemos tiempo y a veces ni ganas para disfrutarlos?
  • Giacomno Leopardi: “La paciencia es la más heroica de las virtudes, precisamente porque carece de toda apariencia de heroismo”.
  • La paciencia es la madre del equilibrio, del éxito, de la convivencia pacífica, de la paz interior y de todas las virtudes.
  • Nada tiene que ver la paciencia, coraje de la virtud, con la indolencia, la falta de voluntad o la cobardía.
  • Nada importante se ha hecho sin paciencia.
  • Nadie tenga la menor duda de que no hay paciencia posible sin autocontrol, pero sobre todo sin inteligencia.
  • Blaise Pascal: “Todos los problemas de la humanidad proceden de la incapacidad del hombre para permanecer sentado, en silencio, a solas en una habitación”.
  • Reserva cada día y en todos los días de tu vida un tiempo para el silencio, para estar a solas contigo mismo, para escuchar tus anhelos, para hacerte reconvenciones, para perdonarte, darte paz y sentirte en tu íntima plenitud interior.
  • Hoy, más que nunca, necesitamos la práctica de la relajación, de la respiración completa (abdominal) pausada y profunda, de la meditación y otras técnicas psicológicas como la de “detención del pensamiento”, “solución de problemas” y de “reorganización cognitivas”.
  • Proverbio chino: “Quien quiere el bien de los demás ha hecho ya el suyo”.
  • No te duela ser el primero en dar el primer paso y en mostrarte afectuoso, comprensivo y solidario. El otro siempre te completa y enriquece, si tú le completas y enriqueces.
  • Ser para los demás, acuérdate, es la manera más inteligente y práctica de ser para ti mismo.
  • Miguel de Unamuno: “No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendes que necesita; y soporta luego la ingratitud”.
  • Eugenio D’Ors: “Todo lo que no se comprende, envenena”.
  • Detrás de la rabia y de la ira no siempre se encuentra una mala persona, sino alguien frustrado, dolorido, acomplejado, con miedo, desesperado.
  • Arthur Schonpenhauer: “lo que la lluvia es para el fuego, es la lástima para la ira”. Yo diría que más que lástima, es comprensión, empatía, bondad, grandeza de espíritu y gran madurez mental y psíquica.
  • Miguel de Unamuno: “Porque los hombres gritan para no oírse, para no oírse cada uno a sí mismo, para no oírse los unos a los otros”.
  • A veces, gritamos, no sólo para no oír la propia conciencia sino, sobre todo, para no escuchar ni atender los argumentos, las peticiones razonables y las demandas de los demás.
  • “Vivir es cambiar” y lo inteligente es no aferrarse demasiado a nada, no condicionar nuestra felicidad ni nuestro estado de ánimo ni nuestras ganas de vivir a que todo ocurra como esperamos, sino que suceda lo que suceda y cambie lo que cambie salgamos bien parados.
  • El secreto está en saber disfrutar cada tiempo, cada momento, cada cambio, cada novedad, con cada persona y en cualquier lugar.
  • Tantas personas optan por la prisa, por los resultados inmediatos y por la satisfacción de sus deseos, sin caer en la cuenta de que no es posible cosechar sin sembrar, que parte de la siembra puede malograrse por causas ajenas a uno mismo y hay que saber esperar pacientemente hasta el día de la cosecha, dándole tiempo al tiempo.
  • Confórmate y da gracias porque alguien te admira, te quiere, te valora y te respeta, pero no pretendas el imposible de que todos te jaleen, quieran y valoren.
  • ¿Se da cuenta el lector por qué este libro se titula Aprendiz de sabio? Es lo más a que podemos aspirar por más que nos esforcemos.
  • Rudyard Kipling: “Si puedes afrontar el triunfo y el desastre, y tratar exactemente igual a esos dos impostores … tuya será la tierra y todo lo que hay en ella”.
  • El triunfo y el desastre, el éxito y el fracaso, la fama y el más absoluto anomimato, nada añaden o quitan a la esencia de la persona.
  • Los problemas, las dificultades y los errores son parte integral y continua de la experiencia cotidiana.
  • Si sabes mirar en tus semejantes más allá de sus defectos, más allá de sus virtudes y más allá de sus carencias y apariencias, descubrirás a un ser humano, ni más ni menos vulnerable, defectuoso y limitado que tú mismo.
  • Antes de criticar los defectos de alguien deberíamos echar un vistazo a los nuestros, porque sólo nos molestan en los demás el ver reflejados nuestros propios defectos.
  • Detrás de quien raramente encuentra algo valioso en sus semejantes y por añadidura, mantiene una crítica implacable y despidiada siempre se encuentra un ser insatisfecho consigo mismo, frustrado y devorado por la envidia y el resentimiento.
  • Quien de verdad cree que tiene la razón en algo no necesita que nadie se la dé, a menos que no confíe en sí mismo.
  • El universo está en equilibrio porque nada tiene una sola cara: macho, hembra; noche y día; vida y muerte; electrones y protones …
  • Recuerda que no puedes huir de tí mismo, pero sí cambiar de actitud; eres tú y no las circunstancis, la verdadera csau de tu felicidad o de tu desgracia.
  • Proverbio árabe: “las heridas de la lengua son más profundas e incurables que las del sable”.
  • Leon Tolstoi: “El secreto de la felicidad no consiste en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace”.
  • La diferencia entre una persona que casi siempre se siente feliz de otra que con frecuencia se siente desdichada no está en la cantidad de malos momentos que la vida les depara, sino en la forma de afrontarlos.
  • Si fuéramos fríos observadores de nuestras neuras, reacciones y estupideces, viviríamos más, sin duda, pero sobre todo mejor.
  • No hay mejor médico que la esperanza y la ilusión.
  • Stephen Craine: “El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino”.
  • La verdad más insoslayable es aquella que afirma que “llegamos a convertirnos en lo que practicamos, en lo que hacemos”.
  • No es nada fácil cambiar las conductas si no cambiamos los pensamientos, ya que somos y nos hemos convertido en lo que pensamos.
  • Para los árabes, el silencio es el muro que rodea a la sabiduría, para Lacordaire, el silencio es el segundo poder del mundo después de la palabra y para Nietzsche, el camino que conduce a todas las cosas grandes pasa por el silencio.
  • Nada produce mayor felicidad que ver que con nuestra vida, con lo que pensamos, decimos o hacemos, un ser humano, bastantes seres humanos son más felices o menos desgraciados.
  • La persona que duda, actúa y toma decisiones sin temor a equivocarse porque sabe que es normal equivocarse y que de los errores se aprende, sabe que nada es seguro, pero esta convicción no sólo no le impide actuar, sino que le impulsa a vivir, a hacer cosas y a ser una persona segura dentro de la inseguridad en que todos estamos inmersos y de la que nadie puede escapar.
  • Bernard Shaw lo tenía muy claro, toda manifestación de grandeza, toda exhibición de poder no es sino la sensación íntima de la propia pequeñez, que se esfuerza en impresionar, en causar impacto, en ocultar su insignificancia.
  • Es en las calumnias, en la persecución, en la justicia y en el dolor que un ser humano es capaz de soportar con temple y fortaleza de espíritu a lo largo de su vida, donde se prueba la verdadera grandeza de cualquier persona.
  • Dice Blas Pascal que el tiempo tiene la propiedad de curar las penas y las injurias porque todos cambiamos y dejamos de ser la misma persona, y ni el ofensor ni el ofendido son el mismo.
  • Apenas condecemos importancia a aquellos temores, desasosiegos y desvelos, contemplados con la distancia de los años.
  • Tranquilízate y disfruta de la vida. Haz lo que debes y después déjale al tiempo su tarea.
  • El aprendiz de sabio no sufre ni se inquieta por lo que no tiene, por aquello de lo que carece, sino que concentra su atención y su complacencia en disfrutar de lo que realmente dispone.
  • No podemos vivir sin deseos.
  • Pretender satisfacer todos nuestros deseos y apetencias y que esa satisfacción sea una condición para sentirnos bien y ser felices es la pretensión imposible más estúpida y perniciosa que malogra la vida del hombre.
  • Si se cumplen nuestros deseos como si no se cumplen, debemos sentirnos satisfechos y felices.
  • La sabiduría está en sentirse satisfecho y feliz con lo que se tiene en cada momento, pero sin entristecerse por lo que no se puede disfrutar aquí y ahora, ni por tantas cosas que no se lograrán porque no hay tiempo para tanto.
  • Todos somos luz y oscuridad, sol y sombra, ángel y demonio, grandeza y miseria. Sólo el necio se siente divino, suprahumano y perfecto, pero el aprendiz de sabio asume y acepta sus debilidades y miserias, sus vergüenzas de hoy y sus nobles acciones de mañana.
  • Si puedes, concédele la parte de razón que sinceramente pienses que le asiste. Después, defiende con firmeza y claros argumentos tus ideas.
  • No cometas la torpeza de convertirte en redentor de causas perdidas o en pie que soporta todos los pisotones. Si alguien pretende pasarte la patata caliente de sus conflictos y problemas personales, no la cojas.
  • Decía Albert Einstein que la vida es muy peligrosa, no sólo por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
  • Mahatma Gandhi: “Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre”.
  • Proverbio hindú: “el árbol no niega su sombra ni al leñador que le derriba”.
  • Sólo las almas verdaderamente grandes y excepcionales bendicen a quienes les maldicen y abren los brazos de su corazón a sus más encarnizados enemigos.
  • No menos reactivas y explosivas son las personas acomplejadas, frustradas, tímidas y las que se sienten inferiores.
  • Lo que decimos, la forma en que lo decimos, el momento y las circunstancias que rodean a la persona que tenemos delante, determinan el tipo de reacción y de respuestas.
  • A medida que crezcamos en sabiduría, sufriremos menos y evitaremos que otros sufran por lo que nos suceda y por lo que les suceda a ellos.
  • La vida, las personas, las cosas … Todo es como es, y si te empeñas en que todo sea y se encuentre a tu gusto y conveniencia, te estresarás y agotarás.
  • Siempre estará detrás de una persona negativa, frustrada, quejica, amargada y fracasada una forma de pensar inadecuada.
  • Un ejercicio que yo hago con frecuencia y que le recomiendo al amable lector es buscar donde me encuentre en ese momento a alguien que transmita felicidad, alegría y dicha por vivir.
  • El aprendiz de sabio conoce por experiencia que por mal que estén las cosas, mientras quede una gota de coraje y de ilusión en un alma esforzada es posible llegar a la victoria desde la derrota y al éxito desde el fracaso.
  • Friedrich Rockert: “Busca para compañero uno que sea mejor que tú, para luchar junto con él sirviéndose de tus mejores fuerzas. Quien no sea algo más que tú, no te llevará un poco más lejos”.
  • Para bien y para mal, al igual que se contagian algunas enfermedades, así también se nos contagian, en buena medida, las actitudes, las formas y el estilo de vida de las personas que pasan bastante tiempo a nuestro lado.
  • Bernard M. Barlich: “El arte de vivir consiste menos en eliminar nuestros problemas que en aprender a convivir con ellos”.
  • Cyrano de Bergerac: “El amor es la pasión por la dicha del otro”.
  • Billy Wilder: “Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida”.
  • Una persona es la suma de todas las buenas acciones llevadas a cabo a lo largo de su vida.
  • Christian Friedrich Herbel: “Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo”.
  • Proverbio indio: “Cuando los ojos se encuentra nace el amor”.
  • Forges: “La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe en la propias”.
  • Siempre tras el violento, el terrorista o el asesino se encuentra un ego herido, frustrado o humillado. Alguien que ha acumulado un inmenso odio, un rencor que necesita tomarse la revancha y sus deseos de venganza.
  • Sentirse de forma permanente observado, corregido y criticado es verdaderamente estresante y agobiante.
  • Séneca: “Es necesario que vivas para los demás, si quieres vivir para ti”.
  • Defiende Erich Fromm que sólo podrá crearse una nueva sociedad si se produce un profundo cambio en el corazón humano.
  • James Garfield: “Las cosas del mundo no varían hasta que alguien las hace variar”.
  • Abraham Lincoln: “Si quieres hacer algo muy bien, prepárate mejor”.
  • Es en los años adolescentes cuando se forja la voluntad.
  • José Ortega y Gasset: “Lo que hace un problema de un problema es que contiene una contradicción”.
  • Henry Longfellow: “Decídete y sería libre”.
  • No está de más insistir de nuevo en que buena parte de los problemas más graves se los crea cada cual por no saber vivir y dejar vivir, por su obsesión por organizale la vida a todo hijo de vecino, no solamente a los suyos.
  • El futuro de cualquier persona depende en gran medida de su resolución, de su capacidad de tomar decisiones y de llevarlas a término.
  • Es en la infancia y la adolescencia cuando se ponen los cimientos de una voluntad de hierro, de la capacidad de vencer el miedo a pasar a la acción, a convertir en realidad los proyectos.
  • El valor de atreverse a enfrentarse con la dificultad se adquiere aprendiendo a tomar decisiones desde la infancia, con la ayuda de padres y educadores.
  • Como buen aprendiz de sabio debes mantenerte en constante renovación, descubrir, realizar y potenciar una nueva faceta tuya cada día y aprender cosas nuevas, conocer a nueva gente, viajar a lugares distintos …
  • Limpia por completo tu mente y tu corazón de trastos viejos, de odios, reconcers, ofensas, fechorías que le han hecho, jugadas canallescas, recelos …
  • Santiago Ramón y Cajal: “Si no tienes enemigos, es que jamás dijiste la verdad ni amaste la justicia”.
  • Hay otros tipos de caprichos y homenajes, como comprarte ese reloj o ese anillo que tanto te gusta. Pasarte un fin de semana en un buen hotel con todas las comodidades o en un parador nacional. Son caprichos lícitos, sanos, que no suponen mucho dinero ni ponen en peligro la economía familiar y si nos revitalizan y alegran.
  • André Maurois: “El pensamiento crea el mundo a cada instante”.
  • El fracasado es una persona que comete errores, ni más ni menos que los demás, pero por su baja autoestima y falta de confianza en sí mismo no es capaz de aprender de sus errores y convertirlos en experiencias útiles.
  • Samuel Smiles: “Aprendemos a ser sabios más por el fracaso que por el éxito. Con frecuencia hallamos lo que convendrá, descubriendo lo que no conviene y, probablemente, el que no cometió nunca un error, nunca descubrirá nada”.
  • Espera lo mejor de tus semejantes; busca algo bueno y meritorio en ellos y con toda seguridad lo encontrarás y potenciarás.
  • Joshua Loth Lieman: “Muchas personas pasan por la vida suicidándose parcialmente … destruyendo sus habilidades, energías, cualidades creativas. El aprender a hacerse bien a sí mismo es a veces más difícil que aprender a hacer el bien a otros”.
  • Desde el nacimiento hasta la muerte, cualquier mortal labra, construye y determina sus suerte, su presente, su futuro y su destino con su forma de pensar, sentir y obrar, día tras día …
  • El aprendizaje más fundamental, que está por encima de todos los demás, es el de dirigir la propia vida. Algo que nadie puede hacer por otro, ya que son los pensamientos, sentimientos y acciones convenientemente dirigidos los que definen, determinan y construyen la vida de las personas.
  • Dejando el lamento, la queja y el desánimo para siempre y admitiendo, de una vez por todas, que lo único importante es tu actitud firme y rocosa de absoluta confianza de que todo irá a mejor, antes o después, en lugar de refugiarse cobardemente en el lamento, la queja y el hundimiento físico y psíquico.
  • Te equivocas, y además te causará muchos disgustos si pretendes, algo imposible, que la relación amorosa te proporcione una seguridad, madurez, equilibrio emocional o psíquico y autonomía que no posees.
  • Jacinto Benavente: “Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece”.
  • Com buen aprendiz de sabio ya no puedes seguir rumiando las penas y desgracias que te afligieron.
  • ¿Te construye o te destruyes? La persona con quien/es te relacionas ¿te construye/n o te destruye/n? No es difícil averiguarlo.
  • Luc de Clapiers Vauvenargues: “Los grandes pensamientos vienen del corazón”.
  • Confucio aconseja tener siempre la mente fría, caliente el corazón y larga la mano, es decir, pensar de manera coherente y lógica, amar y sentir al unísono con los demás y caminar por la vida con los abrazos abiertos de la generosidad, haciendo lo que podamos por nuestros semejantes.
  • Proverbio chino: “El bien que hicimos la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana”.
  • Ninguna persona solidaria y generosa tiene la menor duda de que “dar es recibir”.
  • Michel de Montaigne: “¿Qué ha hecho el acto genital a los hombres, tan natural, tan necesario y tan justo, para que no se atrevan a hablar de él sin vergüenza”.
  • Disfruta sin reparos de una sexualidad saludable, satisfactoria, plena, de mutua complicidad, compartida con amor e impregnada, si es posible, de pasión, imaginación y ternura.
  • Fenelón: “El verdadero medio de ganar mucho es no querer nunca ganar demasiado y saber perder convenientemente”.
  • Hay algo que delata siempre al fracasado sin remedio y es el lamento, la queja, el inmovilismo y, además, la facilidad con que se cargan las culpas sobre espaldas ajenas o sobre circunstancias adversas.
  • Cada fracaso importante suele encerrar una enseñanza o lección que necesitamos con urgencia.
  • Dice el Eclesiastés que el amigo fiel es una defensa poderosa y un tesoro, y yo añado que si además es muy positivo, alegre y optimista también es el mejor médico del alma.
  • La experiencia no está en el número de cosas sobre las que hemos reflexionado (meditado) con fruto.
  • Séneca: “Al hombre sabio no se le puede injuriar”.
  • Victor Hugo: “Nada más estúpido que vencer, la verdadera gloria es convencer”.
  • El arte de la persuasión es un a prendizaje en el que se dan cita la inteligencia, las buenas maneras, la habilidad para acercar posturas y que el contrario no se sienta atacado ni menospreciado y considere que le beneficia más estar de nuestra parte.
  • El aprendiz de sabio nos sugiere algunas medidas prácticas que facilitan y mejoran la mutua convivencia:
    1. Antes de hablar, primero, estás seguro de qué es lo que quieres decir, y segundo, de las consecuencias que se seguirán de tus palabras.
    2. Di lo que tengas que decir, pero con tacto e insistiendo hasta que tu interlocutor comprenda del todo el contenido de tus palabras, nunca hirientes ni que le descalifiquen como persona.
    3. Exprésate con claridad. Insiste varias veces en cuál es la idea central de tu mensaje y en su punto clave.
    4. Comprende para que te comprendan, escucha para que te escuchen.
    5. Haz que el otro se sienta una persona valiosa e importante para ti, recordando su nombre, su rostro, su profesión, dónde, cómo y en qué circunstancias le conociste.
    6. Demuestra clara simpatía y entusiasmo por las ideas, deseos y proyectos de los demás.
    7. Escucha con mucha atención, curiosidad y agrado, y no temas pedirle a tu interlocutor mayor claridad y abundancia de información.
    8. Habla con interés de aquello que más entusiasme al otro y comenta tus intereses sólo en la medida en que puedan ser compartidos por él.
    9. Nunca pretendas tener “toda” la razón; deja que tu oponente satisfaga, en parte al menos, su necesidad de tener razón.
    10. Lo habrás hecho bien en la medida en que hayas enriquecido al otro, se haya sentido cómodo en tu compañía y en el futuro cuentes con un buen amigo.
  • Ante lo inevitable, lo que ya es y no puede dejar de ser, el aprendiz de sabio adopta la única actitud inteligente posible, que es la de serena y obligada aceptación, más o menos dolorosa al principio, de alegre e incondicional cooperación después.
  • En la vida que nos ha tocado vivir y en múltiples circunstancias ocurrirán cosas inevitables, surgirán personas que pretendan causarnos graves daños, en múltiples circunstancias se tomarán decisiones en contra de nuestros deseos u opiniones. Una vez creada la situación sin retorno, nos guste o no, sólo nos queda cooperar de buen grado o de lo contrario causarnos un mal mayor, estresarnos, debilitar nuestro sistema inmunológico y crearnos más problemas.
  • Recuerda con Horacio que “cada día es una pequeña vida”.
  • Para reflexionar y meditar con mayor aprovechamiento, te sugiero que intentes dar respuesta a las siguientes preguntas:
    1. ¿Cuál es el mensaje, advertencia o enseñanza de sabiduría que encierra el texto que acabo de leer? Hazlo tuyo y escribe lo que se te ocurra en un cuaderno de trabajo.
    2. ¿Estoy de acuerdo en todo? ¿En qué discrepo? ¿Por qué?
    3. ¿En qué medida me concierne, me afecta y me interesa aplicarlo a mi vida?
    4. ¿Qué consecuencia, qué beneficios me reportará llevarlo a la práctica?
    5. ¿Beneficiará a otras personas? ¿A quiénes? ¿En qué medida?
    6. ¿Qué obstáculos puede surgir para hacerlo realidad? ¿Cómo pienso superarlo? ¿Quién me puede ayudar?
    7. ¿Cuándo empiezo? ¿Cuándo paso a la acción? ¿Qué esperanzas tengo? ¿Cuál es mi estado de ánimo?
  • En definitiva, todas las actitudes y ocupaciones enumeradas, el aprendiz de sabio consigue sintetizarlas en algo tan simple y a la vez tan complicado como “vivir plenamente la propia vida y dejar que cada cual viva la suya”. ¡Nada más y nada menos!

Enlaces relacionados:

  • Blogs: 1 y 2.

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raul

2 comentarios para “Aprendiz de sabio de Bernabé Tierno – Apuntes”

  1. […] Aprendiz de sabio de Bernabé Tierno. […]

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  2. […] #33) Aprendiz de sabio de Bernabé Tierno. […]

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