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Frases Llenas

La ciencia y la vida de Valentín Fuster & José Luis Sampedro con Olga Lucas

Posted by Raul Barral Tamayo en jueves, 27 de mayo, 2021


© 2008, Valentín Fuster y José Luis Sampedro
© 2008, Olga Lucas, por la edición
Editorial: Debolsillo.

Conversaciones entre un hombre de ciencia, el Dr. Valentín Fuster, y un humanista, José Luis Sampedro.

Cuando el doctor Fuster le salvó la vida a José Luis Sampedro en el hospital Monte Sinaí de Nueva York, entre ambos surgió algo más que una simple relación entre médico y paciente. Desde entonces siempre han mantenido, con una emotividad muy especial, apasionadas y apasionantes conversaciones sobre el papel que han de desempeñar tanto la salud y la ciencia como el humanismo y la sabiduría.

Este libro es el fruto de las conversaciones mantenidas por ambos en presencia de Olga Lucas, que ha “traducido” lo oído, vivido y percibido durante tres intensos días. Apoyándose en sus experiencias personales y profesionales, con una intención decididamente divulgativa, nos hablan de la salud como estado de equilibrio corporal y emocional, de educación y realización personal, del valor del esfuerzo y la ética del deber, del amor y el apoyo del «otro», del papel de la juventud y de los que están en “la segunda vida”, del afán de trascender… en definitiva, de la ciencia y la vida.

Dos hombres, de formación distinta pero radicalmente complementarios, se unen en este libro, tan inclasificable como necesario, con el fin de compartir sus conocimientos y experiencias para promover la salud y estimular el papel del individuo en nuestra sociedad. Porque sólo desde la transmisión de la salud y del saber se puede -y se debe- conseguir un mundo mejor.

Valentí Fuster (Barcelona, 1943) es director del Instituto Cardiovascular del hospital Monte Sinaí de Nueva York, presidente del comité científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares español y anterior presidente de la Sociedad Americana del Corazón y de la Federación Mundial del Corazón. Premio Príncipe de Asturias de Investigación en 1996, es el único investigador de enfermedades cardiovasculares que ha recibido los máximos galardones científicos de las cuatro organizaciones de cardiología del mundo.

José Luis Sampedro (Barcelona, 1917), catedrático jubilado de Estructura Económica y miembro de la Real Academia Española, es uno de los escritores de mayor prestigio y popularidad de nuestro país.

Olga Lucas (Toulousse, 1947) nació en el seno de una familia española en el exilio. El paso por los países del Este le permitió trabajar como intérprete, traductora y locutora de radio. Su actividad cultural se ha desarrollado en ámbitos alternativos y locales.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Si tuviera que elegir una única palabra para definir a Valentín Fuster, a Joseé luIs Sampedro y a sus conversaciones, elegiría “sabiduría”. Son sabios porque ambos persiguen la sabiduría, conscientes de no alcanzarla. Si me permiten una segunda palabra, pondría “bondad” en el sentido machadiano del término. Son buenos porque ambos viven con responsabilidad su profesión y su lugar en la sociedad, ambos tienen el sentido del deber humano como contrapartida al derecho humano.
  • ¿Acaso puede alguien concebir a un sabio petulante, arrogantes, sentando cátedra en posesión de la verdad?
  • Sus autores nos ofrecen visiones complementarias sobre la salud del individuo inserto en la sociedad actual.
  • Me encuentro profundamente alarmado y descontento con el mundo en que vivo. Tengo un nieto, como otros tienen sus hijos y nietos; todos tenemos una generación que nos sucede. Me pregunto hacia dónde va esa generación, qué va a ser de ella. Y me pregunto también: ¿qué estamos haciendo?
  • ¿Qué puedo aportar yo? ¿Cuál es mi fuerte? La observación, como médico, de la tragedia e incertidumbre humana. Y la observación de la biología humana, como investigador.
  • He podido observar todo tipo de gente de todas las culturas, he trabajo en distintas instituciones y básicamente he llegado a elaborar una especie de filosofía personal con respecto a la personalidad de los que andamos en este mundo. Mi filosofía es el resultado de una combinación entre Aristóteles y Platón. Por una parte soy muy pragmático y me gusta la acción.  La acción que tenga una motivación, una especificidad, un objetivo: éste sería mi lado aristotélico. Por otra parte, creo mucho en lo que podríamos definir alma humana, espíritu, humanismo; eso es lo que llamo mi parte platónica y a esa parte le doy mucha importancia.
  • Pensaba que desde el punto de vista social también estgamos al borde del infarto. Veo la sociedad a punto de infartar.
  • Cuando hablo de sociedad no estoy hablando de la humanidad, estoy hablando del sistema de vida occidental. Solemos olvidar que los occidentales padecemos de un egocentrismo terrible.
  • Yo veo la sociedad en la misma forma de estado de riesgo del que tú hablas en relación con la salud; hablas de desequilibrio, de inquietud, de incertidumbre por la enfermedad. Bueno, la sociedad actual tiene, no ya incertidumbre, tiene miedo.
  • Estamos viviendo en un mundo muy acelerado en el que, como contrapartida, el hombre está actuando de una manera muy pasiva. Es un mundo súper acelerado en el que no hay tiempo para la reflexión; simplemente parece que todos debemos subir al tren, sin saber cuál es el destino y cuanto más rápido, mejor.
  • El infarto no existía hace quinientos años, no hay duda de que estamos hablando de una enfermedad moderna, de una enfermedad extendida de forma explosiva en los últimos cien años.
  • Lo que más me preocupa es el sistema extrañamente pasivo en el que está entrando la sociedad. Los niños ya no corren, solamente miran las computadoras. Se está configurando una sociedad que no se mueve, una sociedad en la que te consumes sin tan siquiera darte cuenta de ello.
  • La construcción de murallas es una idea claramente medieval y vivimos en un mundo donde la tecnología exige y casi impone la unidad global.
  • China y la India son dos civilizaciones de cuya cultura, muy antigua, hemos hecho muy poco caso. En Occidente, hacemos muy poco caso de otras culturas.
  • El occidental tiene frente al mundo exterior un afán de dominio, de modificarlo, de aplicar la técnica, la acción, en suma, voluntad de transformación. El oriental es otra cosa. En China tradicionalmente se ha perseguido la adaptación al mismo. El Tao busca la armonía, la adaptación, ser como el agua, no transformar la vasija donde se vive, sino acomodarse a ella.
  • La soluciones requieren cambios mentales, cambios de actitud por parte de todos.
  • La vida tiene constantes vulnerabilidades pero hay una que es muy real y es cuando uno pierde el dominio de sí mismo.
  • La historia no retrocede, quema etapas.
  • Yo creo en lo que Teilhard de Chardin llamaba el “punto omega”, a pesar de todo lo que está pasando, el mundo tiende a una cierta perfección positivista.
  • Vivir más cerca de la naturaleza es vivir más cerca del cuerpo.
  • El ser humano vive en realidad en dos mundos distintos, pero simultáneos e implicados el uno en el otro. El mundo natural, que es el mundo de las cosas, y el mundo cultural que es el mundo de las palabras. El mundo cultural, todo esto que nos rodea, lo hemos construido, lo hacemos gracias a la palabra.
  • En estos hemos retrocedido; la falta de respeto es una gran carencia en la convivencia actual. Falta de respeto a las cosas, falta de respeto a la naturaleza, falta de respeto a los demás, a los pobres, incluso falta de respeto a sí mismo. También es el respeto a los mayores.
  • Cuando veo cómo se envilecen algunos políticos diciendo ciertas cosas, pienso: ¡Hombre, cómo no tienen sentido de la dignidad!. La idea de dignidad se ha perdido.
  • Personas que pasan de ir a votar porque prefieren irse a la playa, que no se movilizan, no se manifiestan ni reivindican justicia social, sin embargo, cuando se trata de un partido de liga, ahí están ellos en primera fila, haga frío o calor.
  • En medicina la educación emocional es probablemente uno de los factores más importantes.
  • Yo mismo estoy realizando ahora un estudio sobre diabetes y constato que los asignados al grupo de placebo evolucionan mucho mejor de lo que cabría esperar en base a nuestros conocimientos. La razón es el contacto constante con el médico investigador.
  • A mí este afán de poner a los niños delante de un ordenador en vez de un maestro de carne y hueso, que les hable, que les escuche, que les motive, no me convence en absoluto.
  • Creer que la genética domina tu conducta y tus emociones de manera absoluta me parece un error obvio. Todos sabemos la tremenda influencia que tiene el ambiente en nosotros. Es un factor que no se puede ignorar.
  • Estoy absolutamente convencido de que si coges un niño recién nacido aquí, te lo llevas, con sus genes y todo, y lo educas en el Tíbet, actuará, pensará y se formará como un tibetano. Absolutamente.
  • Como seres humanos pertenecemos a los dos mundos. Por una parte somos seres completamente naturales, pero por otra parte, somos seres culturizados. Yo diría que somos seres culturales naturalmente condicionados.
  • Lo que llamamos libertad y que en España se interpreta como hacer lo que me de la gana, está siempre condicionado. Absolutamente.
  • Tú puedes ser libre dentro de ti, no fuera. Y si no sabes serlo dentro de ti, no eres libre. Creo en la libertad interior.
  • El preso puede ser mucho más libre que el guardián. El guardián está condicionado por la mentalidad imperante y hace lo que le mandan; no tiene libertad aunque lo crea así. El preso no tiene libertad exterior, no puede salir, pero se siente libre por la convicción de sus ideas. No ha elegido estar encerrado, pero ha elegido su ideario y la defensa de unos valores hasta sus últimas consecuencias.
  • Aunque con cierto condicionamiento genético, la cultura determina casi todo. Nos modela y por eso me importa mucho lo social, porque determina nuestra conducta.
  • Más pronto que tarde se impondrá una globalización seria, más allá de la globalización económica.
  • El poder es hoy, más que nunca, poder económico.
  • La globalización es, sobre todo, desplazamiento del poder político al poder económico. Se ha pasado de la economía de mercado a la sociedad de mercado.
  • Vivimos en una sociedad mediática y en última instancia, quienes manejan los medios son capaces de manipular para convencer de lo que sea.
  • Desde el poder no hay el menor interés en educarnos contra él.
  • “El terrorismo es la guerra de los débiles y la guerra es el terrorismo de los poderosos”.
  • El terrorismo hace de la debilidad de los países, nace de los problemas económicos, nace también de la historia de humillación y de vejaciones que Occidente ha infligido a estos países.
  • No se puede humillar indefinidamente a la gente sin que eso traiga consecuencias.
  • La inmigración, en cierto modo, es la ayuda al desarrollo organizada por los subdesarrollados. Si el dinero no va donde hay pobreza, la pobreza va donde hay dinero. Es así de elemental.
  • En Nueva York, que es un cruce de culturas interesantísimo, se puede apreciar muy bien la diferencia del sentido de la dignidad y lealtad dependiendo del origen.
  • En mi especialidad, en el 50% o tal vez más, hay un claro componente emocional. Independientemente de la afectación orgánica, hay un componente de ansiedad, de inquietud, de vulnerabilidad que obviamente no hay tecnología capaz de captar, no son datos de computadora.
  • Se vive en un mundo tecnificado, acelerado, no hay tiempo para reflexionar fuera de la técnica. No existe reflexión.
  • Un sistema educativo que permite concluir la universidad y aprobar unas oposiciones sin sentir la necesidad de pensar para aprobar. Se enseñan muchas cosas, pero a pensar, no. Al poder no le interesa enseñar a pensar.
  • La educación debe abarcar esos otros aspectos humanísticos, pero ¿por qué no se hace? Nuestro sistema está hoy, esencialmente, en manos de los economistas. Del poder económico depende hoy hasta la ciencia. Los economistas interpretan la realidad en términos monetarios.
  • entrada original: https://raulbarraltamayo.wordpress.com/2021/05/27/la-ciencia-y-la-vida-de-valentin-fuster-jose-luis-sampedro-con-olga-lucas/
  • Cada cultura tiene un referente general, el nuestro es el dinero. Los antiguos, los clásicos, decían: “El hombre es la medida de todas las cosas”. Era una medida humana. Hasta los dioses, con sus líos y sus historias, eran humanos. En el Medievo la referencia fue Dios con la teología por encima de todo. Dios era la medida de todas las cosas. En cambio, en la Modernidad el dinero es la medida de todas las cosas.
  • Los tres inventos decisivos para el paso de la Edad Media a la Edad Moderna fueron la pólvora, la brújula y la imprenta. La pólvora permitió acabar con los castillos, con el feudalismo; la brújula permitió las grandes navegaciones, poder cruzar los océanos y la imprenta permitió la difusión de las ideas.
  • Los valores humanos, la dignidad, el amor, la amistad, el honor, no son mensurables.
  • Siempre estoy invocando la reflexión. Me refiero a una reflexión que te ayude a elegir y ordenar un modo de vida, a estructurar tu personalidad; una reflexión que te enseñe a establecer prioridades, a salir de la vorágine impuesta por este mundo acelerado, porque si no es así, si permaneces anclado en el engranaje, dando vueltas como una rueda más, pierdes tu identidad personal. Y eso es grave.
  • Creo en la obligación de servir a la sociedad, pero conservando cada cual el dominio y la responsabilidad de sus actos en lugar de quedar absolutamente a merced del entorno social.
  • Tengo la costumbre de levantarme pronto e irme muy temprano al hospital. Hacia las cinco de la mañana, antes de que empiece la actividad hospitalaria, me quedo un buen rato sentado en mi despacho, mirando por la ventana. Ése es para mí el momento más importante del día porque es el que me permite ordenar mis ideas y establecer mis prioridades para las actividades pendientes.
  • Este “parón” es lo que nos permite preservar nuestra estabilidad personal y nos libra de la neurosis que se vive a nivel individual cuando uno se deja arrastrar sin tiempo para meditar.
  • La técnica es importante, necesaria, conveniente, le debemos muchos beneficios, pero es una aberración idolatrarla de esa manera excluyente, eliminando las demás vías de conocimiento, entre ellas el arte.
  • La técnica se puede enseñar y se puede aprender. El arte no.
  • Para mí la vida es eso, hacerse lo que uno es.
  • Descúbrete e invierte en ti mismo, en tu talento, no en lo que en el momento el mundo que te rodea te presenta como “apetitoso”.
  • Es mucho más fácil descubrirse en el espejo del otro. La verdad es que no nos conocemos a nosotros mismos y, en general, a todos nos resulta más fácil juzgar al otro.
  • No tenemos una guía positiva que nos indique cada vez qué es lo acertado; no siento en mi interior nada que me diga “ahora debes hacer esto, ahora lo otro”. En sentido positivo no, pero en cambio, a la inversa, sí percibo resistencias involuntarias, como si una voz interior me avisase cuando lo estoy haciendo mal.
  • Soy jefe del departamento, pero los fines de semana hago guardias como uno más. ¿Por qué? Porque considero mi obligación saber lo que está pasando, dar ejemplo, contribuir al mejor funcionamiento del servicio también desde abajo, en la práctica. Como un ser consecuente.
  • A las muchas críticas que se pueden hacer a Estados Unidos, entre sus virtudes se cuenta la ética del deber, el arraigado sentido de responsabilidad. Es una sociedad en la que existe la ética del trabajo.
  • Éste es un frente en el que se ha de luchar, el de retornar el sentido de dignidad al oficio que uno debe ejercer.
  • El primer punto es el de saber quién eres e invertir en tu talento, el segundo el cumplir con tu deber con dignidad y el tercero el aportar algo a la sociedad. Éstas serían las tres premisas de la felicidad.
  • La primera reacción que tenemos hacia el poder es, por definición, siempre negativa y, sin embargo, a veces está ejercido por individuos muy respetables.
  • Si hay algo que te enseña la vida, es que todo el mundo tiene su cruz.
  • No diré que la vida es un valle de lágrimas, pero, hablemos claro: en términos generales, la vida es dura, la vida es difícil.
  • Cada cual actúa en su ámbito y con sus potencialidades, todo individuo tiene su campo de acción en la sociedad.
  • La falta de dominio sobre la situación y sobre uno mismo es lo que conduce a las situaciones de estrés, a lo que de un modo muy superficial alguien podría definir como neurosis de identidad. Pero básicamente es una situación de estrés.
  • Yo creo que este aspecto faústico, el cada vez más, el afán por superar récords es el que nos lleva a una situación que no podemos manejar, consentir, ni tolerar.
  • La persona interiormente no ha evolucionado tanto ni al mismo ritmo que los avances tecnológicos; quizá no pueda, quizá ni siquiera deba. Quizá no se deba exigir cada vez más, perdiendo el sentido del humor.
  • Con frecuencia pongo como prueba de la decadencia de Occidente el hecho de que en el siglo XV cuando empezaron a lanzarse las naves al océano y a descubrir mundos, se embarcaba mucha gente. Campesinos, frailes misioneros, comerciantes y conquistadores. Ahora no se embarca nadie a nada. La excitación que produce el riesgo ha decaído.
  • Surgió el existencialismo, aprendiendo a renunciar a los grandes por qués y a aprender a vivir sin fundamento, con una desesperanza tranquila, pero en busca de la seguridad profesional y familiar.
  • Hoy se habla constantemente de los derechos de la juventud pero mucho menos, o nada, de los deberes.
  • El gran cambio debe darse dentro de la universidad.
  • Ahí tienes el ejemplo de Florencia y los Médicis. La familia Médicis invierte y promueve el arte en Florencia y ahí nacen Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci, Fra Angélico. No parece lógico pensar que los florentinos estuvieran genéticamente más dotados para el arte.
  • La oportunidad de ejercitar, o no, nuestro talento personal, depende en gran parte de la motivación o desmotivación del entorno.
  • La reacción a nuestra realidad, por cruda que ésta parezca, no puede ser el escepticismo y el simple rechazo.
  • Estamos aquí movidos por el afán de reflexionar y contribuir, desde nuestra modestia, a que los demás también lo hagan.
  • Salimos al mundo con el mismo peligro que los coches cuando hay una avería de semáforos.
  • La cometa vuela porque está atada, las fugas se hacen si aprendes a no transgredir sus normas, la salud se valora porque hay enfermedad. A mí me parece evidente que no hay libertad sin normas.
  • Creo que mientras el dinero sea el valor supremo de una civilización, que es lo que pasa en la nuestra, es muy difícil salir del hoyo.
  • De todas las motivaciones que en este momento son posibles, porque la religiosa ha perdido mucha fuerza, yo no veo más que la ciencia.
  • Algunas veces, teorizando, he apuntado la posibilidad de que el dinero fuese temporal, las cuentas corrientes con fecha de caducidad o medidas de ese tipo para evitar el atesoramiento.
  • No se concibe el trabajo si no es por dinero.
  • En una civilización dominada por el dinero y los economistas, lo no cuantificable no cuenta. Es muy difícil sostener una cosa cuyos beneficios son a largo plazo.
  • No hay sistema que incentive la medicina preventiva. ¿Por qué? Por los seguros de enfermedad. La prevención es educación.
  • La vida tiene muchas facetas, y lo que no se debe hacer es poner todos los huevos en la misma cesta. Yo a mis pacientes estresados les pregunto: ¿Qué otros hobbies tiene usted? Y ellos, generalmente, repreguntan: ¿Pero usted no es cardiólogo? Sí, soy cardiólogo, pero sus manifestaciones cardíacas en realidad no obedecen a enfermedad cardíaca, usted tiene palpitaciones porque está estresado y mientras no solucionemos ese problema, seguirá teniendo las palpitaciones que le han traído hoy a mi consulta.
  • Creo mucho en la comunicación, y siempre les recomiendo que comuniquen. Han de comunicar con quien quieran, pero han de comunicar. Si uno carece de autocrítica, primero tiene que aprender a abrirse para reconocer su problema con la ayuda de otra gente. Les explico la necesidad de relajarse. La relajación física y mental es muy importante. Relajación, ejercicio físico y reflexión.
  • Llegan convencidos de que tienen serios problemas cardíacos, pero ésas son manifestaciones del estrés, de la ansiedad.
  • Se ha perdido el hábito de hablar y de escuchar.
  • El ejercicio físico al cuerpo, la reflexión al cerebro y la relajación al espíritu.
  • La supervivencia es un hecho primitivo a nivel cerebral.
  • En el momento en que dejas de estimular cualquiera de estos aspectos del poder cognitivo, se van al traste todos. Por ejemplo, una persona que, debido a una enfermedad, la que sea, deja de leer el periódico, es muy probable que empiece a fallarle la memoria. Y no, no es una degeneración senil, es que un aspecto de su poder cognitivo (la lectura) está afectando al otro (la memoria). En cardiología es relativamente frecuente que un individuo, tras sufrir un infarto importante, decida dejar de leer prensa diaria. El siguiente paso es que ya no hace caso de las recomendaciones, se abandona la inmovilidad e inactividad.
  • El mundo que rodea a cada uno, el entorno de cada uno, en buena parte, está creado por uno mismo porque estamos interpretando lo que nos rodea.
  • Lo que necesita la persona para perder peso es encontrar la motivación, la motivación de dos días no sirve para nada.
  • La vejez y la edad son cosas diferentes.
  • Me resulta incomprensible que habiendo falta de médicos, se retiren a los sesenta y cinco. Yo no tengo ni idea, no le encuentro sentido.
  • Mucha gente ansía el momento de la jubilación para “tirar la toalla” y dedicarse únicamente al ocio, pero otra gente se da cuenta de que si no hace algo, se oxida y se pudre, no es que se desgaste, es que se corrompe.
  • Tenemos que estar preparados para ejercer nuestro talento en una segunda fase de la vida. Tendremos que encontrar el terreno en el que podamos ser eficaces, que nos permita la sensación de seguir intelectualmente vivos, de manera que no nos mine la autoestima.
  • Hoy en día estamos viendo que se pasa del estrés a la depresión precisamente por el cese de actividad.
  • En el mundo de la gran empresa existe la figura del consejero. Suelen ser ejecutivos retirados que aportan su experiencia con voz pero sin voto; ya no mandan ni deciden, pero estudian y son oídos en los consejos.
  • Hay que avanzar en el aspecto de saber aceptar trabajos de nivel inferior porque, para lograr una sociedad que pueda gratificar al individuo jubilado, es imprescindible que éste acepte hacer trabajos inferiores a los que desempeñó en su vida laboral activa.
  • El voluntariado debería ser un plus, no un sustituto de los servicios del Estado de bienestar.
  • Si se está prolongando y mejorando la calidad de vida de la gente, lo razonable sería adaptar la organización social a esa realidad y no seguir considerando inútil a un segmento de la población que ya no lo es.
  • Yo no soy partidario de dar la baja. Sólo certifico la incapacidad laboral en los casos absolutamente necesarios. Siempre que sea posible, aconsejo y colaboro con el paciente para un cambio de actividad.
  • Mientras uno conserve la capacidad de ser útil a la sociedad tiene la obligación de continuar siendo útil.
  • Existe la posibilidad de iniciar la segunda vida en un campo completamente distinto.
  • Cada vez más la actividad tanto física como mental de un individuo aumenta la calidad de vida, disminuye las depresiones, e incluso se habla de prolongación de la vida.
  • Es la memoria a corto plazo la que se deteriora con más facilidad, pero a largo plazo no tanto porque la inteligencia puede actuar como memoria. Salvo que se entre en un proceso degenerativo senil, la percepción, la conceptualización, la inteligencia se mantienen mientras se estimule. Ahora, si no hay estímulo, es fácil llegar a una situación difícil de diferenciar de la degeneración.
  • La salud, en realidad, no existe o sólo existe en términos relativos. Todos tenemos alguna que otra deficiencia. Alguien definió a la persona sana como “paciente no explorado”. Nadie es perfecto. Todo el mundo tiene una salud que se puede porcentuar, cuantificar de más o menos, pero todo el mundo tiene un grado de “no salud”.
  • Cuanto menos se utiliza todo el sistema de tejidos, cuanto menos actividad física y mental se ejerce, antes empiezan las células a notar que no sirven para nada y se inicia un proceso llamado apoptosis (muerte celular programada).
  • En términos absolutos es difícil hablar de salud, pero podemos hablar de salud física y salud emocional.
  • La convivencia necesita de reglas, aunque no nos gusten.
  • Ése es el problema con los políticos; ellos buscan soluciones adecuadas a corto plazo pero sabe que a largo plazo, a lo mejor no las pueden llevar a cabo.
  • El aislamiento es un problema grave del que no hemos hablado. Cuando una persona exagera la introspección y no transmite, no transfiere, queda aprisionada en sí misma sin puntos de referencia exterior. No tiene autocrítica ni los incentivos o estímulos que normalmente provienen del exterior. El aislamiento es una cuna de vicios.
  • El “¿Quién soy yo?” solamente puede venir a través de una relación externa.
  • Uno de los problemas de nuestra sociedad actual es que mucha gente no puede expresarse, vive aprisionada.
  • Con los valores que dominan hoy, es muy difícil progresar.
  • La inmensa mayoría de las cosas que nos están pasando son consecuencia de la ausencia de reglas y normas en economía que impidan el “todo vale” y el hacer lo que a cada cual le venga en gana en función de su rentabilidad.
  • El solitario, el que se aísla deliberadamente, a un nivel intelectual y espiritual muy superior, ése puede vivir y convivir muy bien con su soledad sin egoísmo ni nada de eso. Naturalmente, son casos minoritarios, pero generalmente, no es eso lo que se entiende por soledad.
  • El concepto de verdad es muy difícil de definir porque, digan lo que quieran, es mucho más objetiva de lo que creemos. En el mundo en que vivimos la verdad es enormemente subjetiva, cada cual tiene su verdad.
  • La flexibilidad, la tolerancia, el sentido de solidaridad que exigen las relaciones humanas, la amistad, el amor, el apoyo, se aprenden entre humanos, no en las máquinas.
  • En mis primeras lecciones, acostumbro a definir el éxito a mis alumnos con una palabra inglesa: “fullfilment”. Realización en español. Completamente de acuerdo.
  • Realización, tener dominio interior de uno mismo y moverse en el exterior sin dejarse invadir.
  • La moral, la espiritualidad, aquello que distingue al ser humano del animal.
  • Lo que nos hace humanos es la vida social. La sociedad nos humaniza, nos moldea, bien, mal, como quieras, y añade a nuestro ser biológico toda una serie de cosas, valores, conocimientos, tradiciones, actitudes ante el mundo, bases para una decisión, criterios de moral, etc.
  • Humanización significa formas de convivencia social. Civilización, en una palabra.
  • Cuando la verdad se convierte en fe absoluta, es inútil intentar demostrar que es mentira, que hay otras verdades, otras visiones. Es inútil.
  • El concepto de moralidad oficial, en el fondo, si empiezas a rascar, es la codificación de los intereses de los poderosos, sean poderosos religiosos, o sean poderosos políticos.
  • La ley es la expresión de la voluntad del fuerte, digan lo que digan.
  • Creo que la energía, la vida no actúa siguiendo un plan deliberado con una hoja de ruta, sino que actúa como el sembrador, por dispersión de energía, por multiplicación de oportunidades.
  • Ahora entre hospitales, centros para terminales, sanatorios y demás, nadie muere en casa, todo lo relativo a la muerte ocurre lejos y eso dificulta la aceptación de la muerte como algo natural. Para mí es un defecto de la sociedad.
  • La sociedad actual no está preparada para que el enfermo muera tranquilamente en casa. Éste es uno de los retos más importantes que tenemos.
  • La dignidad es importantísima tanto para vivir como para morir. Yo no quiero que me prolonguen artificialmente, pero sí quiero cuidados paliativos que, llegado el momento, me hagan el trance menos doloroso, menos feo, menos indigno. Y lo que no comprendo en absoluto es la lucha contra la eutanasia.
  • El modo de aceptar la muerte retrata una civilización. La concepción de la muerte en la antigüedad clásica es completamente distinta a la nuestra.

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raul

2 comentarios para “La ciencia y la vida de Valentín Fuster & José Luis Sampedro con Olga Lucas”

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