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Guía práctica contra la depresión de Enrique Rojas – Apuntes Breves

Posted by Raul Barral Tamayo en Jueves, 11 de abril, 2013


© Enrique Rojas, 2009.
Editorial: Temas de hoy.

Tras el éxito de Adiós, depresión, el psiquiatra Enrique Rojas nos ofrece su guía práctica de lectura: un recopilatorio de las claves recogidas en esta obra fundamental para reconocer y afrontar uno de los problemas que más nos preocupan.

La depresión es la enfermedad de la tristeza. Cabalgan en su interior un abanico de sentimientos que van desde la melancolía al desencanto, pasando por la falta de ganas de vivir. La depresión puede mostrarse con ropajes diversos.

Enrique Rojas aborda su análisis con la maestría narrativa que siempre le ha caracterizado. Su profundo conocimiento nos va dando respuesta a muchos interrogantes: ¿qué es una depresión?, ¿cómo se trata?, ¿qué tipos de depresiones existen?, ¿qué diferencias hay entre la tristeza normal y la tristeza depresiva?, ¿qué es la psicoterapia?

Hablar de depresión es adentrarse en un túnel oscuro en el que parece que nunca se va a encontrar la salida. Pero hoy sabemos que más del 90% de las depresiones endógenas se curan: adiós, depresión.

Enrique Rojas es catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica. Es Director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas de Madrid y Presidente de la Alianza para la Depresión. Estamos ante un psiquiatra humanista que ha trabajado sobre temas clínicos (ansiedad, depresión, trastornos de la personalidad) y psicológicos (crisis conyugales, fracaso escolar, problemas de voluntad, desajustes en el campo de la sexualidad y los caminos que conducen a la felicidad).

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen porque ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • Si la ansiedad es la enfermedad del desasosiego, la depresión es el mal de la tristeza. Ambas suelen darse a la par, una y otra forman un maridaje habitual.
  • Las tres enfermedades psíquicas que con más fuerza han cruzado el umbral de la calle son, por orden histórico, la histeria, la ansiedad y la depresión.
  • Hemos pasado de la era de la ansiedad a la época de la depresión y de esta, al período del desamor.
  • Las depresiones en plural constituyen un tema inagotable, un pozo sin fondo.
  • La sencillez es la virtud de convertir lo complejo en sencillo e inteligible.
  • En la actualidad existe un uso y un abuso exagerado de la palabra depresión.
  • Este trastorno ha existido siempre.
  • En el lenguaje corriente depresión se refiere a una sensación de malestar relacionada con síntomas como tristeza y angustia, pero también contrariedad, mal humor, frustración, como consecuencia de algo negativo que ha sucedido.
  • A menudo lo que se conoce coloquialmente como depresión no es tal cosa, al menos desde el punto de vista médico.
  • La frustración, la contrariedad o la tristeza son sentimientos negativos que surgen como reacción ante un hecho adverso, pero experimentar tales estados no supone ni mucho menos estar deprimido.
  • La verdadera depresión es un estado de hundimiento terrible que cualitativa y cuantitativamente es mucho mayor que cualquier decaimiento producido por los avatares de la vida. El sufrimiento de la depresión puede llegar a ser tan profundo que solo se vea como salida de ese túnel el suicidio.
  • Para el especialista la depresión es un estado psicológico anormal producido tanto por factores exógenos (adquiridos) como endógenos (bioquímicos, inmotivados, hereditarios). Por eso hablamos de depresiones predominantemente endógenas y otras preferentemente reactivas.
  • Se puede hablar técnicamente de personalidad depresiva y predepresiva ya que existen personas que debido a factores hereditarios y ambientales parecen predispuestas a sufrir este mal. Son las típicas personas pesimistas y tristes, que siempre piensan en negativo.
  • Cada época de la historia tiene su forma predominante de enfermedad y en la nuestra se puede decir que la depresión constituye su expresión más acabada.
  • La primera descripción fue realizada en 1953 por Schwartz y Will, con enfermeras que trabajaban en un hospital psiquiátrico, trazando ya los principales síntomas.
  • La tristeza es el centro de la depresión.
  • La sintomatología de la depresión está presidida por un descenso del estado de ánimo, al que se asocian cambios negativos en el campo somático, de conducta, cognitivo y asertivo.
  • Existen muchas modalidades de depresión, su heterogeneidad es evidente.
  • El síntoma más relevante es el descenso del estado de ánimo, que puede ser vivido como tristeza, melancolía, apatía, decaimiento, falta de ilusión, abatimiento, desgana, aburrimiento profundo, pérdida del sentido de la vida, desesperación, hundimiento …
  • Muchos depresivos no están tristes, sino aburridos o con molestias somáticas desparramadas por distintos territorios de la geografía corporal o que muestran transtornos de conducta o distorsiones en la forma de pensar o que presentan serios problemas en las habilidades personales.
  • Las depresiones son un conjunto de enfermedades psíquicas, hereditarias o adquiridas, con una sintomatología determinada a la que se asocian cambios negativos de tipo somático, psicológico (vivencial), conductual, cognitivo y asertivo.
  • Es muy interesante analizar las diferencias entre la tristeza psíquica (reactiva) y la tristeza depresiva (inmotivada), la que tiene una persona sana y la que tiene una persona afectada de una enfermedad depresiva.
  • Por distimia depresiva o trastorno distímico entendemos un estado de ánimo depresivo pero de forma crónica, asociándose a ello falta de energía, cansancio anterior al esfuerzo, dificultades de concentración, alteración del sueño, sentimientos de desesperanza y una disminución o pérdida de interés por las cosas que antes se mostraban como sugerentes y positivas.
  • La distimia es algo más que una depresión. Se trata de un trastorno de larga duración, que puede mantenerse durante años.
  • El insight es un concepto clínico que significa tener conciencia de un diagnóstico que uno ha recibido de padecer esa enfermedad, el reconocimiento de la necesidad de tomar una medicación y el evitar atribuir esos síntomas a una tercera persona o a determinadas circunstancias.
  • Es importante la motivación que el médico y el equipo terapéutico deben imprimir en su paciente para luchar, insistir, no desanimarse, saber cómo debe implicarse en ese esfuerzo y que habrá momentos difíciles y ocasiones de cansancio con ganas de arrojar la toalla.
  • Existe casi siempre un trastorno de la personalidad asociado al trastorno distímico.
  • La evolución de muchas depresiones suele ser difícil de prever. He tenido ocasión de ver algunos enfermos que se han curado de manera imprevista, cuando todo hacía pensar en la prolongación del cuadro.
  • Hoy, la palabra depresión tiene una utilización excesiva, que ha conducido de alguna manera a llamar depresión a casi todo sufrimiento, de tal modo que se confunden los criterios y eso puede llevar a usar antidepresivos cuando esa persona puede tener otra cosa distinta.
  • La clínica es la gran maestra, pues enseña lecciones que no vienen en los libros.
  • Hoy sabemos que muchos trastornos de conducta infantil y de la pubertad son depresiones enmascaradas (fracaso escolar, el niño que deja de jugar y participar en el colegio, inapetencia para comer, etc).
  • Síntomas preclínicos de la depresión:
    • Síntomas esenciales: tristeza, apatía, decaimiento, falta de ilusión, ganas de llorar, incapacidad para sentir placer, cansancio o fatiga, insomnio o hiperinsomnia (demasiadas ganas de dormir), sentimiento de vacío y desesperanza y ansiedad.
    • El nivel de gravedad afecta al funcionamiento de esa persona. No se trata de bajo de tono.
    • La duración debe ir de las dos semanas, como mínimo, hasta las seis u ocho.
    • El número de síntomas debe ser de tres o cuatro de los señalados como esenciales.
    • Prueba ex juvantibus, la aplicación de antidepresivos durante unos diez días nos da una primera exploración, ya que si ese sujeto ha mejorado de sus síntomas de forma objetiva, podemos hablar de que realmente estábamos ante una depresión.
  • Cuatro bloques de tratamiento: psicoterapia, socioterapia, laborterapia y bioterapia. Yo añadiría un quinto componente: la biblioterapia. La abundancia actual de los llamados libros de autoayuda es ingente.
  • La psiquiatría es una rama de la amistad. Es la especialidad más humana de la medicina. Es ciencia y arte, rigor y estilo, contenido y forma.
  • En la muestra de enfermos estudiados por nosotros, el 92% tenían una depresión asociada a un trastorno de la personalidad, es decir, eran portadores de una distimia.
  • La psicoterapia tiene una serie de pasos sucesivos: trata de ayudar al paciente en sus comienzos a comprenderse mejor a sí mismo, a asumir su biografía superando las heridas del pasado y a ir madurando en las distintas vertientes de su personalidad.
  • Tanto las conductas normales como las anormales se aprenden.
  • En mi experiencia personal hay dos situaciones contrarias que pueden marcar negativamente al niño, como son la sobreprotección y el desamparo afectivo.
  • Los avances conseguidos en los últimos años en el campo de la fisiología cerebral son enormes. Se habla de que estamos en la década del cerebro.
  • El primer antidepresivo lo descubren Kuhn y Kline en 1957, al emplear la imipramina, una sustancia que actúa sobre los grandes sistemas de neurotransmisión.
  • Antidepresivo es aquel fármaco que tiene una acción curativa sobre las depresiones endógenas.
  • Todos los antidepresivos tardan en hacer efecto entre una y tres semanas aproximadamente desde que se instaura el tratamiento. Pero los efectos secundarios aparecen inmediatamente.
  • En casi todas las depresiones hay ansiedad, por lo cual es necesaria la aplicación de ansiolíticos.
  • Si en la historia clínica se ha observado que existen fases depresivas recurrentes, se debe indagar si coinciden con algunas estaciones del año, pues hoy sabemos que son la primavera y el otoño las épocas habituales en donde aparecen estas depresiones estacionales. En tales casos es recomendable recurrir a los estabilizadores del ánimo.
  • La terapia electroconvulsiva sigue siendo un tratamiento de enorme eficacia en la depresión mayor. Fue descubierta su acción por Cerletti y Bini, su descubrimiento fue casual. Ha tenido una leyenda negra muy fuerte. Hoy ha cambiado su forma de aplicación: se hace bajo anestesia y los riesgos son mínimos si se cumplen unos requisitos básicos.
  • Cuando se instaura el tratamiento, es fundamental marcar con claridad el objetivo terapéutico.
  • Remisión: ausencia de síntomas depresivos, presencia de rasgos positivos, poder hacer una vida normal, impresión subjetiva de bienestar, capacidad para afrontar el estrés y superarlo satisfactoriamente.
  • La esperanza es el auténtico eje de la existencia. En el enfermo depresivo, la esperanza se pierde en un mar de ideas confusas y con ella se rompe el puente que une las diferentes etapas de la vida.
  • El depresivo siente que la vida no merece la pena, que el esfuerzo de vivir es agotador y no tiene sentido.
  • El tiempo, para el depresivo, es una carga, no una continuidad de proyectos vitales. El pasado está lleno de culpa y negatividad, el presente parece congelarse y el futuro es solo una negra sucesión de catástrofes en potencia.
  • El psiquiatra debe ser un verdadero médico del alma y ofrecer a su paciente un camino para recuperar esa fuerza interior que ha perdido y que necesita para seguir adelante.
  • El trastorno de personalidad más frecuente es el de evitación con un 46%, a continación el límite o borderline, con el 39,3% y en tercer lugar, el obsesivo-compulsivo, con el 30,3%.
  • Los casos de personalidad antisocial o psicópata no suelen ir al psiquiatra, si no es forzados por una situación de violencia familiar o por un hecho delictivo o judicial.
  • La depresión con ansiedad se da en el 86,4%.
  • Hoy en día es poco frecuente encontrar una depresión sola, por un lado, sin un trastorno de la personalidad y, por otro, sin ansiedad.

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raul

4 comentarios to “Guía práctica contra la depresión de Enrique Rojas – Apuntes Breves”

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